| 6/24/2015 12:00:00 AM

La cruzada del Papa por el planeta

Son diversas las opiniones que ha generado la encíclica ambiental del Papa Francisco. En el mundo todavía no hay consenso sobre un tema urgente.

El Papa Francisco sigue dando de qué hablar. Además de la transformación que está liderando en la Iglesia Católica, la cual incluye una contundente actuación contra la pedofilia, un cambio en las jerarquías eclesiásticas y un mayor acercamiento a la gente; recientemente le presentó al mundo Laudato Si, la primera encíclica escrita en su totalidad por él y que gira en torno de un problema mundial contemporáneo: el medio ambiente.

El mensaje del Papa ha recibido la difusión característica de la era digital, quizá, aprovechando el hecho de tener más de 9 millones de seguidores en su cuenta de Twitter en español (@pontifex_es) y otros tantos en otros idiomas.

Estas ideas fueron acogidas globalmente por líderes como Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, quien en una comunicación difundida por la entidad dio la bienvenida a esta encíclica e invitó a un “nuevo diálogo” sobre la configuración y el futuro del planeta.

Oposición interna

Sin embargo, pese a la indiscutible importancia de trabajar en estos tópicos, la encíclica papal no ha estado exenta de contradictores, algunos de ellos de la línea conservadora norteamericana. Quizá el más visible es Jeb Bush, ex gobernador del estado de la Florida y hermano e hijo de expresidentes de los Estados Unidos.

Jeb, como se ha presentado en su publicidad de campaña, tiene un buen chance para ser el próximo candidato Republicano a la Presidencia de los Estados Unidos.

En ese orden ideas, según reportó el diario The Guardian, Jeb en una gira pre-electoral en el estado de New Hampshire, afirmó, a propósito de la encíclica del Papa argentino, que esperaba no ser castigado por su sacerdote al regresar a casa, pero que no entendía la política económica de sus obispos, el cardenal y el Papa. Sugiriendo, además, que la religión no debería entrometerse en asuntos políticos.

Esta no dejaría de ser una simple postura controvertida de un candidato del que es considerado el partido “conservador” de ese país, de no ser por el hecho de que Jeb, además de ser el más latino de los candidatos y habla español perfectamente, es católico desde hace un par de décadas, gracias a la influencia de su esposa, la mexicana Columba Garnica.

Otro asunto que genera confusión de la postura de Jeb es su célebre compromiso con temas medio ambientales, los cuales han sido enumerados en un informe de AP. En dicho compendio, se indica, entre otros logros, la conservación en los humedales tropicales de la Florida, conocidos como los Everglades.

La razón que explicaría la adopción de esta postura es el deseo de no perder el apoyo de empresarios, los protestantes republicanos y la sociedad americana.

Después de todo, no se puede olvidar que en la década de los noventa el presidente Clinton se comprometió con los acuerdos del Protocolo de Kyoto, pero el Congreso de Estados Unidos no ratificó dicha adhesión. No está de más recordar que ese país consume anualmente cerca del 25% de la energía fósil del mundo y es el mayor emisor de gases contaminantes. Comprometerse con una reducción de emisiones es obligar a la sociedad a tener menores niveles de consumo.

Más allá de la creencia religiosa del heredero de la familia Bush, al interior del Partido Republicano todavía existe oposición sobre los impactos económicos de las medidas ambientales. Por ello quizá, reseñó la BBC recientemente, Rick Santorum, otro pre candidato presidencial de dicho partido, también católico, indicó que la Iglesia debería dejar la ciencia a los científicos y centrarse en cuestiones de teología y moral.

Problema global

La indiferencia no es una tragedia exclusivamente americana ni exclusivamente republicana. Al respecto conviene reseñar que algunos países industrializados como Rusia y Canadá, no respaldaron la prórroga del Protocolo de Kyoto sobre cambio climático hace un par de años.

También vale la pena destacar que el Partido Demócrata ha estado en el poder en los últimos seis años y la potencia americana no ha emprendido acciones que hagan pensar que ese país está cerca de suscribir dichos acuerdos ambientales.

La discusión no es nueva, ya desde hace más de 10 años voces como la de Al Gore, exvicepresidente de Estados Unidos, han llamado la atención sobre la urgencia de que el mundo emprenda acciones concretas para mitigar los efectos del cambio global y se comprometa con la reducción de las emisiones de gases que generan efecto invernadero.

Del mismo modo, expertos como Bjorn Lomborg, presidente del Copenhagen Consensus Center, institución que recomienda 19 objetivos para que las Naciones Unidas los adopten como los Nuevos Objetivos de Desarrollo Inteligente, propone 4 compromisos con el planeta (ver recuadro). Según Lomborg, si el mundo impulsa estas políticas ambientales, se liberarían recursos superiores a los US$560.000 millones, que los gobiernos podrían destinar a salud, infraestructura y educación.

Así pues las cosas, es claro que el Papa Francisco metió a la Iglesia Católica en el debate sobre los impactos ambientales de las decisiones económicas del hombre. El tema ya está en la agenda.

Faltará ver si las recomendaciones se las lleva el viento o son asimiladas como Palabra de Dios.


Algunos mensajes del Papa

¿Cuáles son los ejes temáticos de la propuesta papal?

  1. El desafío urgente de proteger nuestra casa común incluye la preocupación de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral.
  2. Necesitamos una conversación que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interesan y nos impactan a todos.
  3. La exposición a los contaminantes atmosféricos produce un amplio espectro de efectos sobre la salud, especialmente de los más pobres.
  4. Necesitamos una política que piense con visión amplia.
  5. Un estudio del impacto ambiental no debería ser posterior a la elaboración de un proyecto productivo.

Otras propuestas

Estos son algunos de los lineamientos de los Objetivos de Desarrollo Inteligentes:

  1. Eliminar los subsidios a los combustibles fósiles
  2. Reducir a la mitad la pérdida de los arrecifes de coral.
  3. Aplicar impuestos a los daños de contaminación por energía.
  4. Reducir la contaminación del aire interior en 20%.
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