| 8/22/2013 6:50:00 AM

Hagan sus apuestas

En un mismo mes se conocerá el nombre del sucesor del presidente de la FED, Ben Bernanke, y las decisiones sobre los estímulos a la economía estadounidense.

Septiembre será un mes clave para el futuro de la economía estadounidense. El 18 de ese mes se realizará la reunión de la Reserva Federal que definirá si continúa con su programa de apoyo monetario para reactivar la economía o si definitivamente inicia su desmonte.

Y, a finales del mes, el presidente Barack Obama anunciará oficialmente el nombre del sucesor de Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal (FED) cuyo periodo termina en enero de 2014. ¿Hacia dónde apuntan estas definiciones

Las apuestas y especulaciones no se han hecho esperar, y se han agudizado en la víspera de la reunión de Jackson Hole del 22 al 24 de agosto, a la que asisten 140 invitados, entre presidentes de bancos centrales de todo el mundo, economistas, analistas y algunos periodistas.

Esta conferencia anual de política económica, organizada desde 1978 en Kansas City por la FED, podría dar señales claras sobre las decisiones que vienen. En materia de desmonte de estímulos –o ‘tapering’, como se conoce en medios estadounidenses– las conjeturas son muy variadas.

Analistas de iProfesional aseguran que Wall Street “se mueve al son de que buenas noticias son malas noticias porque estas incrementan la posibilidad de que se inicie el proceso de reducción de compras de bonos por parte de la FED”.

Para el miércoles 21 –al cierre de esta edición– estaba previsto que se divulgara el contenido de la reunión de la Reserva Federal de agosto pasado, que dará mayor claridad sobre las decisiones en materia de estímulos. Aunque nadie espera que la FED pase de comprar los US$85.000 millones mensuales en activos, a comprar cero, el ritmo del desmonte genera preocupación y ha ocasionado distorsiones en las últimas semanas, que se reflejan en la volatilidad en los mercados de valores del mundo.

Todo apunta a que la FED tomará una decisión sobre el desmonte de estímulos una vez se conozca el resultado del informe de empleo al cierre de agosto. Si este sigue en línea con los informes anteriores, de bajas tasas de desempleo, el desmonte sería inminente.

Candidatos en disputa


Pero no solo los estímulos preocupan a la FED. La sucesión en esta poderosa institución que maneja la economía estadounidense se ha convertido en otro factor de incertidumbre. Y la cumbre de Jackson Hole podría dar luces sobre el nombre del nuevo titular.

La reunión estará presidida por Janet Yellen, actual vicepresidente de la FED y una de las candidatas más fuertes para suceder a Bernanke, quien en abril pasado anunció que por motivos de agenda no podría asistir al encuentro de Kansas City, lo que desató toda suerte de especulaciones sobre su retiro.

Mientras tanto, en Wall Street crecen las apuestas por el nombre del sucesor de Bernanke, que ahora se concentra en dos: Janeth Yellen, la vicepresidente, y Larry Summers, exsecretario del Tesoro de Bill Clinton y asesor del presidente Barack Obama.

Aunque hay quienes aseguran que el presidente Barack Obama ya dio su guiño a Summers, en una conferencia de prensa del pasado viernes 16 de agosto, hay quienes insisten en que la carrera la podría ganar Yellen.

En sus declaraciones¸ Obama aseguró que el reto para el nuevo presidente de la FED no será la inflación sino lograr “un crecimiento rápido, robusto y sostenido”. Para Obama, todavía hay demasiados desempleados de largo plazo, demasiadas personas sin empleo y mucha lentitud en la economía.

Yellen, una economista de 66 años y casada con el premio nobel de economía George Akerlof, tiene gran acogida y genera menos resistencias entre los expertos, que la ven como una mujer con mucha experiencia, profundos conocimientos y visión para anticiparse, como quiera que entre 2004 y 2006 llamó la atención sobre la burbuja en el sector inmobiliario.

Summers, por su parte, tiene cartas credenciales impresionantes: fue secretario del Tesoro en el gobierno de Bill Clinton, presidente de Harvard y director del Consejo Económico Nacional del presidente Obama. Sin embargo, tiene varios detractores a cuestas: el 30 de julio pasado, un grupo de 58 congresistas demócratas acudieron a la Casa Blanca para decirle a Obama que no quieren a Summers en la FED y muchos expertos le critican su soberbia y arrogancia intelectual. Otros le achacan parte de la responsabilidad por la crisis financiera de 2008.

Aunque todavía faltan algunas semanas para que se conozcan las dos decisiones claves que involucran a la FED, de la prudencia con que se adopten dependerá la recuperación de la confianza en la economía de Estados Unidos y del mundo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?