| 7/8/2015 7:00:00 PM

Grecia y China amenazan la economía mundial

Grecia y China son hoy dos amenazas para la economía global, la primera por su tragedia económica y la segunda por un mercado de valores que se desploma. Incertidumbre domina las bolsas.

Tras siete meses de batir récords en los precios de sus acciones, el pasado 12 de junio las bolsas de Shanghái y Shénzhen –que parecían inmunes al hecho de que China hoy crece a su paso más lento en 25 años–, frenaron en seco y empezaron a bajar. La caída ha sido tan pronunciada que en tan solo tres semanas las empresas que cotizan allí sus acciones han borrado US$3 billones de su valor y el gobierno comunista de Li Keqiang tuvo que salir a lanzarle un salvavidas al mercado bursátil, uno de los símbolos del capitalismo.

En otro lado del mundo, Grecia se debate entre la vida y la muerte. Los líderes europeos les dieron plazo a los helenos hasta el domingo 12 de julio para encontrar una salida que les permita recibir un tercer rescate financiero sin seguir incurriendo en fuertes recortes de gasto.

De no llegar a un acuerdo para esa fecha, tendrían que tomar una medida sin antecedes: expulsarlos de la Zona Euro. Por ende, muchos –como el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk–, no dudan en afirmar que mientras se cumple el plazo, la Unión Europea vivirá los días más críticos de su historia.

Al salir de la reunión donde se fijó la nueva fecha límite para Grecia, la canciller alemana Angela Merkel admitió que no es especialmente optimista con respecto a que se logre una solución en tan corto tiempo.

Aunque son situaciones diferentes y están en dos continentes distintos, China y Grecia son hoy las principales amenazas para la economía global y para los países emergentes que, además, están en vilo ante el muy posible incremento de la tasas de interés en Estados Unidos. La primera, porque al llegar a lo que algunos consideran el estallido de una burbuja accionaria, no solo se desacelera, sino que también reduce su demanda por materias primas claves como el cobre y el petróleo, que en consecuencia han venido bajando sus precios.

La segunda, Grecia, implica una mayor incertidumbre global y un fortalecimiento de la moneda estadounidense, que produce devaluaciones en muchos países y sacude las bolsas.

Las causas

El pánico que ronda a las bolsas chinas es resultado de una represión de los márgenes financieros de los inversionistas en acciones, que venían comprando con dinero prestado, pese a las repetidas alertas sobre una posible burbuja, y ahora deben salir a vender para no incurrir en más pérdidas.

Aunque el gobierno de Li Keqiang ha tratado de minimizar el problema y no ha permitido a la prensa local usar términos como ‘desastre accionario’, decidió evitar el desangre frenando las nuevas emisiones de acciones, hizo que las principales comisionistas de bolsa del país se comprometieran a comprar colectivamente al menos 120.000 millones de yuanes (US$19.300 millones) para ayudar a estabilizar al mercado y también anunció compras directas por parte de entidades oficiales.

Los esfuerzos estatales, sin embargo, no han dado resultado y hasta el cierre de esta edición las bolsas no levantaban cabeza. Debido a las fuertes desvalorizaciones, la negociación con acciones de 940 compañías había sido suspendida, lo que equivale a más de un tercio de las empresas listadas y, en general, el país registra la mayor caída de sus bolsas en más de dos décadas.

Los inversionistas globales están cada vez más preocupados de que un desplome bursátil del gigante asiático pueda desestabilizar a la segunda economía más importante del mundo.

La caja de pandora

Por el lado de Grecia, si el equipo del primer Ministro Alexis Tsipras no logra una propuesta que convenza a sus vecinos de volverlos a rescatar y de perdonarle parte de su deuda actual, se abrirá una caja de Pandora. “Se va a establecer un precedente que vuelve porosa la membresía a la Unión Europea”, le dijo a Bloomberg Jeffrey Gundlach, cofundador de DoubleLine capital.

Este experto piensa que el impacto del llamado Grexit (la salida del euro del país heleno) dependerá de la rapidez con que se haga, al tiempo que generará dudas sobre la posibilidad de que otros miembros abandonen la moneda.

Tsipras está comprometido con lograr un acuerdo y parte de su disposición se evidenció con cambiar a su Ministro de Finanzas para poner uno menos beligerante que el mediático Yanis Varoufakis, quien por su pinta era comparado con Bruce Willis y casó peleas con sus colegas europeos (ver recuadro nuevo negociador).

Mientras llega al domingo, el euro continuará perdiendo valor y los mercados seguirán alborotados. El mundo enfrenta hoy un coctel explosivo con China y Grecia, que tendrá que beber con cautela para que no le produzca una resaca muy dolorosa.

Hasta el fútbol

La caída del euro, que frente a la libra esterlina está en el mínimo en 7 años, se convierte en una oportunidad para los clubes de la Premier League, pues para la próxima temporada podrán adquirir los pases de algunas de las estrellas europeas a precios mucho más cómodos.

Según un informe de The Sun, si los equipos ingleses hubieran querido quedarse con el pase del argentino Lionel Messi, avaluado en 200 millones de euros, el año pasado habrían tenido que desembolsar casi 150 millones libras. Pero en el mercado actual, al Manchester City o el Chelsea, que tienen la capacidad financiera para pagar una transferencia millonaria, hoy ese pase les costaría cerca de 10 millones de libras menos.

Nuevo negociador

Aunque se espera que Euclidis Tsakalotos, el nuevo ministro de Finanzas griego, sea más moderado que su antecesor Yanis Varoufakis, y pueda lograr un acuerdo para sacar a flote a su país, el funcionario se considera un representante de la corriente izquierdista dentro de Syriza, un partido de izquierda.

De 55 años de edad, nació en la ciudad holandesa de Rotterdam y estudió en la universidad británica de Oxford. Fue catedrático de economía en el Reino Unido antes de regresar a Grecia en 1993 y, al igual que muchos otros miembros del gobierno griego, adquirió la mayor parte de su experiencia en el extranjero.

Su misión será lograr un alivio en las condiciones de la deuda de cerca de US$360.000 millones que Grecia tiene con el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, así como evitar la salida del euro.
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