| 9/29/2016 12:00:00 AM

4 diferencias abismales en los planes económicos de Trump y Clinton

Las diferencias son abismales en los planteamientos de los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos sobre impuestos, empleo, emprendimiento y tratados comerciales.

Las cartas sobre la política comercial, económica, de empleo y de comercio internacional que tendrá Estados Unidos a partir de 2017 quedaron sobre la mesa el pasado lunes 26 de septiembre, cuando los candidatos a la presidencia, la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, tuvieron su primer debate oficial televisado.

Propuestas económicas diametralmente opuestas y estrategias disímiles para abordar los principales problemas de la mayor economía del mundo fueron el común denominador de este debate de 90 minutos, que tuvo una de las mayores audiencias en la historia reciente: más de 80 millones de estadounidenses, según Nielsen.

Aunque está previsto que habrá dos debates más –el 9 y el 19 de octubre– para que los indecisos tomen una decisión informada, lo cierto es que este primer round permitió conocer la ruta económica de cada uno de los candidatos.

¿Cuál será la línea económica de Estados Unidos a partir de 2017? Aunque habrá que esperar al 8 de noviembre para saber quién será elegido en las urnas, estas son las ideas que sobre el manejo de la economía en temas clave esbozaron los candidatos en su primer debate.

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Empleo para los americanos

En agosto, el índice de desempleo se mantuvo en 4,9% en Estados Unidos como consecuencia de la desaceleración en la creación de puestos de trabajo. Datos del Departamento de Trabajo, registrados por la agencia Efe, señalan que en agosto se crearon 151.000 puestos de trabajo frente a 275.000 de julio, y la preocupación en esta materia crece.

Para Hillary Clinton el tema de generación de empleo parte de una cuestión central: “en qué país queremos vivir”. Por eso, planteó que entre sus estrategias estarán la “innovación, tecnología, pequeñas empresas, energías renovables, el aumento del sueldo mínimo y un salario igual para las mujeres, y compartir las ganancias de las empresas”.

Trump, por su parte, cree que la estrategia es ‘traer de vuelta’ al país los empleos que China, México y otros latinoamericanos les han estado ‘robando’. “Nuestros empleos están huyendo del país, están yendo a México y muchos otros países”, dijo un enérgico Trump para quien la solución es “impedir que sean robados nuestros empleos… tenemos que parar que nos roben los trabajos, parar que nuestras empresas dejen Estados Unidos”.

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TLC, en vilo

El déficit comercial de Estados Unidos llegó a US$39.500 millones en julio, levemente por debajo de lo que estimaban los mercados, y según el Departamento de Comercio, se redujo 11,6% ese mes, cuando las exportaciones crecieron 1,9% y las importaciones cayeron 0,8%. Pero, aunque la cifra es menor a la de meses precedentes, las preocupaciones frente a este tema crecen por la caída en las exportaciones estadounidenses.

Esto ha motivado crecientes críticas a la política comercial de Estados Unidos, comenzando por la campaña del republicano Trump, cuyo partido ha sido el principal promotor de los acuerdos internacionales en el pasado pero esta vez está en contra de los acuerdos. Durante el debate del lunes 26, Trump planteó que en una eventual presidencia procederá con la renegociación de los tratados comerciales que se han firmado, pues esta es la única forma de que prospere la creación de empleos.

Frente a los ataques de Trump a Bill Clinton por haber firmado “el peor acuerdo comercial” para Estados Unidos, el Nafta, Hillary salió a la defensa al señalar que “mi marido hizo un buen trabajo en los 90” y aseguró que no hay que asumir “que el comercio es el único tema en nuestra economía”, aunque en tono pragmático sugirió que es necesario hacer que “los acuerdos comerciales trabajen para nosotros”.

En la campaña, Clinton ha tenido que recular frente a la eventual puesta en vigencia del TPP –Trans Pacific Partnership–, el mayor tratado comercial transoceánico que defendió durante su gestión como secretaria de Estado, pero que, tras los ataques de Trump, está en vilo. En una visita a Detroit, aseguró: “detendré cualquier acuerdo comercial que destruya trabajos y rebaje los salarios, incluido el TPP”.

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El problema fiscal

Una de las mayores diferencias entre los candidatos a la Casa Blanca tiene que ver con el tema de impuestos. Y aunque ha sido tradicional el enfrentamiento entre los republicanos y demócratas, el debate del pasado lunes puso el dedo en la llaga de uno de los temas neurálgicos de la campaña.

Trump apuesta por menos regulaciones y una reducción en las tasas de impuestos para las empresas, como parte de la estrategia del candidato republicano. “Voy a reducir las tasas desde 35% hasta 15% para las empresas”, prometió Trump, quien les achaca a las altas tasas impositivas la decisión de muchas compañías de irse a otros países. Para el candidato republicano, bajándoles los impuestos a los ricos se reactiva la economía y los pobres también se benefician.

Pero su rival cree que no es el momento para tomar este tipo de decisiones, que pondrían en riesgo la estabilidad fiscal del país. Clinton asegura que el mayor sacrificio lo deben hacer los más ricos, quienes “deben pagar lo que justamente les corresponde”. Por eso, durante el debate insistió en un plan fiscal que hará que los ricos paguen más impuestos. “Necesitamos una economía justa, aumentar el salario mínimo, equiparar el salario de hombres y mujeres y pagar licencias para que las familias tengan una vida más digna”, sentenció la candidata durante el debate.

Política monetaria

Las decisiones del gobierno Obama y de la Reserva Federal para garantizar la estabilidad económica del país también hicieron parte del debate. Para el candidato conservador, “La FED ha utilizado la política monetaria en favor de la administración actual, al mantener las tasas bajas está creando una burbuja en los mercados financieros”. De hecho, en uno de sus apartes sostuvo que “la FED está haciendo más política que Hillary Clinton”.

En un duro ataque a la candidata Clinton, aseguró que el país está en problemas y que ella “no sabe qué hacer ante devaluaciones en otros países, especialmente en China. Lo que están haciendo con nosotros es algo muy triste”.

Pero la candidata salió en defensa de la política económica, que en su opinión permitió que el país se recuperara con Obama, después de la crisis de 2008, y le reclamó que Trump esperaba que el sistema colapsara para poder beneficiarse.

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