| 4/27/2017 12:01:00 AM

Francia: Libertad, igualdad y... desempleo

El nuevo presidente de Francia no solo tendrá que definir la orientación del país frente a la UE, la inmigración y el terrorismo islámico, también deberá manejar una economía que crece menos que sus pares.

Si las firmas encuestadoras francesas resultan ser más acertadas que sus pares estadounidenses, británicas o colombianas, el próximo 7 de mayo, a sus 39 años, Emmanuel Macron se convertiría en el presidente más joven en la historia de Francia, así como en el primero en llegar al poder sin pertenecer a ninguno de los partidos políticos tradicionales galos –socialistas o republicanos– desde que fue creada la Quinta República por Charles de Gaulle en 1958.

Para que se dé este escenario, Macron y su campaña tendrán que enfilar todas sus baterías para ganarle a su contendora, la ultraderechista Marine Le Pen, quien desde el mismo momento en que se conocieron los resultados de la primera vuelta comenzó a atacarlo con el argumento de que es débil frente al terrorismo islámico, que ha cobrado 239 víctimas en los últimos dos años en Francia. Así mismo, lo acusa de ser un “proeuropeista radical e histérico” que quiere fronteras completamente abiertas, que niega la cultura francesa y que “no muestra una onza de patriotismo”.

La arremetida de Le Pen también incluye acusar a Macron de ser un abogado de la globalización, que ha afectado a las clases menos favorecidas y le echa en cara su pasado de banquero de inversión.

Si bien sus ataques tienen un claro tinte político, analistas menos apasionados consideran que Macron, quien fue Ministro de Hacienda del actual presidente François Hollande entre agosto de 2014 y agosto de 2016, tiene que dar más soluciones para la emperezada economía francesa, que es la que menos crece entre las potencias de la Unión Europea (UE). En 2016 el PIB francés se expandió 1,2%, mientras que Alemania e Inglaterra crecieron 1,8% cada uno.

Es más, la economía de Francia lleva 22 trimestres consecutivos con crecimientos inferiores a 2% y el pronóstico del Fondo Monetario Internacional es que este año solo avance 1,4%, una de las tasas más débiles de la UE.

Francia también está luchando por reducir su tasa de desempleo, que se sitúa en torno a 10%. Es más alta que el promedio de la Eurozona y más del doble del desempleo que se registra en Alemania y Gran Bretaña. La desocupación es aún peor para los jóvenes, pues 24% de quienes tienen entre 15 y 24 años no tienen trabajo.

Gráfica: Propuestas de Macron del partido En Marche! vs propuestas de Le Pen del partido Front National

Macron ha propuesto aumentar la cobertura de desempleo, incluso para los independientes y para aquellos que dejan su puesto de forma voluntaria, pero al mismo tiempo promete reducir el gasto fiscal y eliminar 120.000 empleos en el sector público durante los próximos cinco años.

La deuda pública será otro tema económico que deberá enfrentar quien sea elegido como nuevo inquilino del Eliseo. Dicha deuda ha aumentado a casi 90% del PIB, frente a 58% de hace una década. Igualmente, el déficit fiscal se ubicó en 3,4% del PIB en 2016, frente a 2,1% para la Zona Euro en su conjunto y un superávit de 0,8% en Alemania.

Rezagados

“Para la población francesa debe ser alarmante que sus cifras económicas estén tan a la zaga de Europa como un todo, incluyendo economías ‘estresadas’, como Grecia, Italia y Portugal. Francia históricamente ha sido considerada la tercera integrante de las “tres potencias” europeas y las estadísticas recientes muestran que esa percepción ya no es realidad”, dice Jim Collins en un artículo en Forbes.

En su opinión, esa situación explica por qué al actual partido de gobierno, el socialista, le fue mal en las elecciones. Su candidato, Benoit Hamon, obtuvo apenas 6,36% del voto popular, situándolo en el quinto puesto.

“El terriblemente impopular gobierno Hollande acogió entre sus filas a En Marche! (En Marcha), el actual partido de Macron, quien fue lo suficientemente sabio como para abandonar el Partido Socialista y comenzar su propio grupo, pero en realidad no representará un cambio importante frente a Hollande”, insiste el colaborador de Forbes.

Por más que Macron haya prometido grandes inversiones en los sectores agrícola, del medio ambiente y la salud, al tiempo que se declara amigo de los mundos financieros e industriales y de los valores revolucionarios y universales de Francia de libertad e igualdad, su gran talón de Aquiles es su inexperiencia. Esta es la primera vez que enfrenta una elección y su partido En Marche!, que creó hace un año, apenas tiene un representante en el Congreso.

Un análisis de Foreing Policy sostiene que el gran desafío de Macron no será ganar las presidenciales, sino configurar un partido de centro que pueda obtener escaños en las elecciones legislativas de junio. “Históricamente, los franceses han tendido a dar a los presidentes las mayorías parlamentarias que necesitan para llevar a cabo sus promesas de campaña, pero todos los que han llegado al cargo lo han hecho con una base amplia de electores y maquinaria política, factores de los que carece Macron”, reitera la publicación.

Mercados contentos

Mientras llega la segunda vuelta y si se mantienen los pronósticos electorales –que consistentemente han anticipado que si Macron y Le Pen quedaran como únicos contendores, él le ganaría a ella con hasta 25 puntos–, los mercados financieros están celebrando, pues creen que el fantasma de un frexit (haciendo alusión al brexit o salida de Gran Bretaña de la UE) ha sido espantado.

Tras conocerse los resultados de la primera vuelta, el euro alcanzó un máximo en cinco meses, mientras que los activos refugios como el oro y el yen cayeron.

Las acciones también reaccionaron positivamente, con alza de 4,5% en el índice de referencia francés, el CAC 40, y de entre 2% y 4% en los índices de todo el continente europeo. Las empresas más beneficiadas fueron las del sector financiero francés, en particular las de los tres mayores bancos del país, Crédit Agricole, Société Générale y BNP Paribas, cuyas acciones subieron más de 7%.

“Alivio. Esa es la palabra que describe básicamente los fuertes movimientos en los mercados financieros”, dijo a Business Insider el analista de Forex.com Fawad Razaqzada, mientras que en el banco de inversión Nomura creen que el precio del euro podría subir hasta 1,15 frente al dólar si Macron se vuelve el vigesimoquinto presidente de Francia.

Este proceso electoral ratifica una vez más que así, los discursos de los candidatos apelen a temas domésticos, sus implicaciones son globales.

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