| 5/15/2014 6:00:00 AM

¿El nuevo Marx?

El economista francés Thomas Piketty está revolucionando el mundo con sus nuevas teorías sobre la inequidad. Su libro se ha convertido en un fenómeno editorial. Es el primer texto de economía que se agota en Amazon.

La trillada frase según la cual “los economistas son expertos en explicar mañana por qué las cosas que predijeron ayer no han sucedido hoy” hace parte de las críticas que en forma de dardos se lanzan periódicamente contra estos profesionales.

Este tipo de sentencias los ha vuelto muy sensibles, en especial en épocas como la actual, cuando apenas el mundo está saliendo de una crisis económica. Y justamente esa sensibilidad y la imperiosa necesidad de tratar de revalidar su oficio podrían ser la explicación al hecho de que un libro de cerca de 700 páginas sobre economía se haya agotado en Amazon y sea considerado todo un best seller poco después de haber sido lanzado.

Se trata de Le Capital au XXIe siècle, escrito por el economista francés Thomas Piketty, publicado inicialmente en 2013 y traducido al inglés el pasado mes de marzo bajo el título de Capital in the Twenty-First Century.

El libro fue lanzado al estrellato por famosos economistas, entre ellos los premios Nobel Joseph Stiglitz y Paul Krugman, quien lo calificó como una magnífica meditación sobre la desigualdad, razón por la cual predice que su autor se va a volver una persona muy influyente.

La teoría de Piketty es que el capitalismo ayuda a generar riqueza, pero no corrige la desigualdad, por el contrario, los ricos son cada vez más ricos. Según The Economist, lo acertado del libro es que justamente analiza una de las preocupaciones económicas más importantes de hoy, en especial, cuando por todas partes se habla del famoso 1% de la población, que es el grupo de los más acaudalados y poderosos.

La explicación para que la inequidad haya crecido en los últimos años, y en particular en los países desarrollados, es que la riqueza tiende a crecer más rápido que la economía, dice Piketty.

Para llegar a esta conclusión, el experto detalla en su libro los cambios históricos que han tenido la concentración del ingreso y la riqueza desde el comienzo de la revolución industrial. Explica que en los siglos XVII y XIX la sociedad occidental europea era muy desigual y la riqueza se concentraba en manos de unas pocas familias. Este sistema se mantuvo incluso cuando la industrialización contribuyó a subir poco a poco los salarios de los trabajadores. Sólo el caos de la Primera y Segunda Guerra Mundial y la Gran Depresión interrumpió este patrón de riqueza y desigualdad.

Los altos impuestos, la inflación, las quiebras y el crecimiento de los Estados de bienestar hicieron que las fortunas de los súper ricos se redujeran de manera espectacular y dieran paso a un periodo en el que ingresos y riqueza se distribuyeron de manera más igualitaria.

Sin embargo, esos choques que llevaron a subir los impuestos se han desvanecido y la riqueza privada volvió a fortalecerse, razón por la cual Piketty considera que hoy la riqueza en las economías modernas se acerca a los niveles registrados antes de la Primera Guerra Mundial.

Impuesto global

Para responder a quienes piensan que los economistas solo son buenos para explicar el pasado y no proponen nada para evitar problemas a futuro, Piketty recomienda a los gobiernos intervenir ahora, mediante la adopción de un impuesto global a la riqueza, que ayudaría a evitar que la creciente desigualdad contribuya a la inestabilidad económica o política de los países.

Esta sugerencia, así como su detallada investigación, que le tomó 15 años, le han servido a Piketty para que muchos califiquen su libro como “el nuevo Capital”, refiriéndose a la obra cumbre de Carlos Marx.

Su libro llega además tras la mayor crisis económica desde el crack bursátil de 1929, la cual ha ahondado las diferencias sociales en algunos de los países más desarrollados. “Hablar de capitalismo, liberalismo, rentas del capital, de trabajo y desigualdad social en este tiempo de post recesión es demasiado apetitoso”, sostiene un blog de economía del diario español El Mundo, al tiempo que el británico The Observer entrevistó a Piketty y tituló la nota Occupy tenía razón: el capitalismo le ha fallado al mundo. Lo que significaría que el economista francés les estaría dando argumentos a los movimientos antiglobalización y antisistema.

Pero, así como hay muchos expertos deslumbrados con el libro, las críticas también han sido agudas. Entre ellas se destaca la pregunta de si es correcto pensar que el futuro se parecerá al pasado, pues los actuales súper ricos, en su mayoría, amasaron su fortuna y su poder con trabajo, más que por herencia. Otros sostienen que las recomendaciones de política de Piketty son más ideológicas que económicas y podrían hacer más daño que bien.

El autor también es criticado por haber usado la palabra capital en el título de su libro, lo cual es una clara alusión a la obra de Marx, “que sugiere tanto una falta de modestia, como una antipatía innata hacia los mercados”, sostienen en The Economist.

A sus críticos tampoco les gusta el uso que le da Piketty a palabras como ‘apropiación’ para describir el aumento de la proporción del ingreso que va a los ricos.

Sea como sea, este economista francés, que también encendió la polémica en una entrevista con The New York Times al decir que Estados Unidos se está volviendo como la Europa medieval en términos de desigualdad, ya es una celebridad, al menos entre los académicos.

De hecho, un grupo de estudiantes de San Francisco creó una cuenta en Twitter llamada Pikettybot (pues el autor no tienen cuenta en esa red social), la cual es alimentada por un programa informático que constantemente está publicando trinos con frases del libro.

Con o sin razón, lo cierto es que Piketty tiene hoy a las universidades y a los medios hablando de la desigualdad, un tema urgente que ni los países ricos, ni los pobres han podido resolver.
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