Dinero.com Revista Dinero

Las aguas del río Danubio en Budapest, Hungría, han subido a un nivel que sus ciudadanos no recuerdan. Y todo por cuenta de las fuertes lluvias que no amainan.

| 6/13/2013 2:39:00 PM

Doble maldición

A la prolongada crisis financiera de Europa se suma el devastador impacto de los desastres naturales y fenómenos climáticos que amenazan con erosionar aún más las débiles finanzas de la Eurozona.

El pasado lunes 10 de junio las implacables lluvias, que por estos días parecen no dar tregua en Europa Central, desataron toda su furia sobre buena parte de Alemania. Particularmente en el estado de Sajonia-Anhalt, en donde las embravecidas aguas del río Elba se llevaron a su paso un dique y obligaron a 36.000 personas a evacuar la zona. Tras este episodio, las pérdidas en ese país ya superan los 10.000 millones de euros y, según anticipó la canciller, Angela Merkel, durante las semanas venideras esa multimillonaria cifra podría multiplicarse.

Se trata sin duda de un panorama más que desolador para Alemania. Sin embargo, el consuelo de sus habitantes es que otros países de la región están padeciendo el mismo drama. En Austria, Eslovaquia, Polonia y República Checa, las duras condiciones climatológicas tampoco amainan y el balance no es el más alentador: por lo menos 23 muertos, miles de viviendas destruidas, fábricas anegadas y grandes obras de infraestructura devastadas.

Los gobiernos de los países afectados están con los pelos de punta. El panorama es apocalíptico: según los expertos, estos aluviones superarán con creces los de 2002. No es fortuito que, con la voz entrecortada, el primer Ministro de Hungría, Viktor Orban, hubiera señalado hace pocos días que su pueblo tendrá que prepararse para hacerle frente a “la que podría ser la peor inundación de todos los tiempos”.

Consciente de la dimensión del problema, la canciller Merkel programó –justo para el día en que circula esta edición– un encuentro con los jefes de Gobierno de los 16 estados federados de Alemania para hablar sobre las ayudas que necesitarán los damnificados y, al mismo tiempo, valorar con lupa los daños. Por lo pronto, a estas alturas más de 11.000 soldados teutones están patrullando atentos seis regiones del país para desplegar cuanta brigada de rescate y apoyo sean necesarias.

Quienes conocen el tema dicen que el gobierno alemán ya tiene aprobada una partida presupuestal de 100 millones de euros para ponerle el pecho al problema. Pero ahí no se detienen las ayudas. El reciente campeón de la Liga de Campeones, Bayern de Múnich, anunció un partido de beneficencia con el ánimo de recaudar fondos para auxiliar a las víctimas. Y el fabricante de carros Volkswagen habla de una donación de tres millones de euros para la misma causa.

Con esa perspectiva a cuestas, el destino parece estarle jugando una mala pasada a Europa. Pues aunque ningún momento es bueno para recibir las inclemencias del tiempo, la actual coyuntura económica del continente no podría ser más adversa para tener que lidiar ahora con los inesperados y millonarios gastos que, desde ya, está provocando la furia de la naturaleza.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

>

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×