| 7/7/2016 12:00:00 AM

¿Cuáles son los costos del terrorismo en el mundo?

Los atentados terroristas les han asestado duros golpes económicos al turismo en Turquía y al sector petrolero en Siria y en Irak. Pero sus efectos se sienten en todo el mundo.

Después de resistir durante seis años continuos los duros golpes provocados por la caída de la economía mundial, este año el sector turismo podría ceder en su crecimiento por causa de una amenaza mucho más adversa: los atentados terroristas.

Solo en Turquía, país que en lo corrido del año ha padecido 12 atentados –el último de los cuales se registró el martes 28 de junio en el aeropuerto de Estambul, con un saldo de 46 muertos– la caída del sector turístico alcanzó 35% en mayo y completó 10 meses de bajas. Este país ocupa el sexto lugar entre los más visitados por turistas en el mundo, pues recibe al año cerca de 41 millones de viajeros.

En Irak, un doble atentado que se registró el sábado 2 de julio provocó la muerte de cerca de 200 personas, mientras dos días después se presentaron tres ataques suicidas que generaron pánico en tres ciudades de Arabia Saudita y provocaron la muerte de siete personas. Uno de ellos se registró incluso en Medina, frente a la tumba del profeta Mahoma.

El clima de zozobra es de tal magnitud que el lunes 4 de julio, durante la celebración de la Independencia en Estados Unidos, la explosión de un misterioso artefacto en el Central Park de Nueva York desató un fuerte dispositivo de seguridad que se extendió a sitios de concentración, centros comerciales y aeropuertos. En ciudades como Washington, Los Ángeles y Chicago hubo fuerte despliegue de fuerza pública en las principales calles.

Y es que la ola de atentados desatada en los últimos meses ha puesto en alerta máxima a la economía mundial. Solo los hechos terroristas protagonizados por el grupo radical Estado Islámico (EI) han cobrado la vida de cerca de 400 personas en lo corrido del año en distintas latitudes: desde Irak y Siria, donde este grupo tiene sus principales cuarteles, hasta Turquía, Arabia Saudita, Bélgica y Francia, donde desataron una ola de terror.

La paranoia generada por las acciones terroristas del grupo EI ya recorre todo el mundo y genera incertidumbre sobre la pronta recuperación de la economía mundial. Javier Montoya, analista de la firma Alpha Plus, le dijo recientemente al diario español Expansión que “los atentados terroristas y el brexit están impactando el turismo, al punto que en algunos países cae a 40%”.

Además de las vidas humanas, estos hechos de violencia han generado millonarias pérdidas económicas que aún no se han terminado de cuantificar. Se estima que los atentados en el aeropuerto de Bruselas el 22 de marzo provocaron a una sola empresa, Brussels Airlines, pérdidas que van entre los 70 millones y 100 millones de euros de acuerdo con el diario Le Soir, pues la explosión provocada por los terroristas mantuvo cerrado el aeropuerto entre el 22 de marzo y el 4 de abril, lo que generó pérdidas diarias para la compañía cercanas a los 5 millones de euros.

En Orlando, Estados Unidos, una ciudad que recibe al año unos 65 millones de turistas y le genera unos US$89.000 millones de ingresos al estado, la preocupación en el sector creció luego de un atentado perpetrado a mediados de junio por un hombre que asesinó a sangre fría a 49 personas dentro de una discoteca. Las cancelaciones de viajes que se generaron a raíz de este hecho de violencia producen zozobra entre los empresarios del turismo, que temen cualquier descenso en el número de viajeros.

Pero el turismo no es el único sector que enfrenta los embates de la ola terrorista desatada por el grupo extremista EI. A finales de julio, el ministro de petróleo de Siria, Suleiman al Abbas, al presentar su informe al parlamento reconoció que las pérdidas de la industria petrolera de su país en los últimos cinco años ascienden a US$62.000 millones por efecto de los atentados.

¿Culpa del éxito?

Aunque no hay un balance completo de los costos económicos que para el turismo y la industria petrolera tienen los atentados terroristas perpetrados por el grupo radical EI, muchos temen que estos puedan seguir creciendo en los próximos meses, a medida que la coalición mundial –creada para acabar con este grupo extremista– alcance nuevos éxitos.

La amenaza terrorista creció en 2014, cuando el autodenominado EI desafió al mundo al establecer su ‘califato’ en ciudades enteras de Siria e Irak, donde sembró el terror tras apoderarse de vastas zonas de población civil. Algunas de las principales zonas petroleras de Siria también quedaron bajo el poder de este grupo extremista.

De hecho, los recientes atentados en Turquía, Irak y Arabia Saudita son atribuidos a la retaliación del grupo islámico luego de que las fuerzas de la coalición lograran liberar a la ciudad de Faluya, en Irak, que había permanecido durante dos años en poder de estos extremistas. La recuperación de Mosul anunciada por las fuerzas de la coalición, otra de las ciudades importantes en poder del EI, podría desatar una nueva ola de atentados, según los expertos.

En declaraciones a la agencia AP, el representante de Estados Unidos para la Coalición Global contra EI, Brett McGurk, aseguró que el grupo terrorista ha perdido hasta el momento 47% del territorio que tenía en Irak y 20% del que había conquistado en Siria durante los últimos años. A esto se suma que el número de combatientes ha mermado, desde los 33.000 que tenía en 2014, a una cifra que se calcula entre 18.000 y 20.000.

Expertos en seguridad consultados por el diario El País de España temen que a medida que la coalición consiga nuevos éxitos para acabar con el califato, se agudizarán los atentados. Incluso, McGurk ha dicho que es posible que se registren nuevos atentados alrededor del mundo de ‘lobos solitarios’ incitados por EI.

De hecho, en abril pasado, a través de redes sociales, el grupo extremista lanzó una amenaza contra Brasil, donde se celebrarán a comienzos de agosto los Juegos Olímpicos. Esto ha provocado el reforzamiento de la seguridad por parte de la organización para garantizar los juegos, según dijo en Washington el director general del evento, Sidney Levy, a la agencia AFP.

Mientras la coalición contra el EI obtiene nuevas victorias en su lucha contra el grupo extremista, la amenaza terrorista sigue latente y cada vez más países refuerzan su seguridad para evitar nuevos atentados. Una costosa tarea en la que nadie puede escatimar.

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