| 5/25/2017 12:01:00 AM

La crisis en Brasil hace temblar a las bolsas de valores latinas

Las bolsas de valores de América Latina están sintiendo el rigor de la crisis política brasileña, que podría terminar con la caída de un segundo presidente en menos de un año.

Ni los mercados, ni los negocios se salvan de los efectos del terremoto político que golpea por segundo año consecutivo a Brasil, generado por los escándalos de corrupción, que se están convirtiendo en el nuevo verdugo de la economía.

Las grabaciones divulgadas hace unos días por el diario O Globo, en las que el presidente Michel Temer al parecer aprueba los sobornos que estaría pagando Joesley Batista, un reconocido empresario del sector de alimentos –involucrado en el escándalo de exportación de carne descompuesta–, se convirtieron en el nuevo combustible que encendió el polvorín político y afecta la débil recuperación económica del país.

Mientras en círculos políticos y en las calles crecen las voces que piden la salida de Temer, quien llegó en mayo del año pasado a reemplazar a Dilma Rousseff –hallada culpable en septiembre de 2016 por violar normas fiscales y maquillar el abultado déficit presupuestal–, en las bolsas de valores de la región se encienden las alarmas por el impacto que este nuevo episodio tendrá en la economía latinoamericana.

La caída en las bolsas de valores ha sido especialmente fuerte en Brasil y Argentina, mientras que acciones ligadas a empresas brasileñas también han sentido su impacto, –en Colombia con el título de Grupo Éxito, dueño de una participación en la cadena de mercados Pão de Açúcar–. La canciller de Argentina, Susana Malcorra, ha reconocido su preocupación por este nuevo escenario, al advertir que “si Brasil estornuda, nosotros –los argentinos– tenemos neumonía”, según Infobae.

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El escándalo no podía llegar en peor momento, cuando por fin la inflación está controlada –a mediados de mayo se ubicó por debajo de 4%– y los pronósticos de la economía indicaban un crecimiento de 0,5% para 2017, después de caer por dos años consecutivos: 3,8% en 2015 y 3,6% el año pasado, según Reuters. De hecho, al cierre del primer trimestre el Banco Central había estimado en 1,1% el crecimiento de la economía brasileña.

A esto se suma la preocupación por el efecto ‘contagio’ que podría darse en la región, particularmente luego de que Standard & Poor’s advirtiera que podría bajar la calificación a Brasil, lo que traerá como corolario un impacto negativo en las divisas de economías emergentes.

Pero el vicepresidente de Wealth Management de Old Mutual, Manuel Felipe García, cree que “hoy los inversionistas miran bien quién es quién y no van a meter a todos los países en el mismo paquete”. De hecho, el experto asegura que, aunque el impacto inicial se sintió en las principales bolsas de valores de América Latina, lo cierto es que los mercados ya han descontado buena parte de este choque desde comienzos de 2016, cuando se inició la investigación contra la presidente de Brasil, Dilma Rousseff.

¿Qué consecuencias tendrá ahora una posible salida de Michel Temer? Aunque en los últimos días crece la presión política y social en Brasil para que el presidente abandone el cargo, lo cierto es que él ya advirtió que no renunciará y tendrán que sacarlo. Pero este es un proceso que, al igual que ocurrió con Dilma Rousseff, podría durar meses.

Analistas e inversionistas brasileños están desde ya calculando qué tanto más aguantará la economía del vecino país en esta nueva situación y cuándo se dará el punto final a toda esta trama de corrupción que ha puesto a temblar a la locomotora suramericana.

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