| 6/9/2016 12:00:00 AM

Cinco cifras que inquietan de Perú

Hace cuatro años las encuestas mostraban que la economía era la principal preocupación de los peruanos. Ahora la inseguridad las encabeza.

La lucha contra la criminalidad y la reactivación de la economía se convirtieron en los temas centrales de la elección presidencial que acaba de registrarse en Perú y serán los caballos de batalla del nuevo gobierno que se posesiona este 27 de julio.

La inseguridad se ha convertido en la principal preocupación de los peruanos, que enfrentan un deterioro grave en su seguridad como consecuencia del surgimiento de bandas de crimen organizado, la proliferación de vendettas entre narcotraficantes, así como los atracos callejeros y el robo de celulares.

En materia económica los desafíos son enormes, pues la desaceleración de la economía genera dificultades para reducir la informalidad en el empleo y saldar las brechas sociales que en materia de pobreza persisten en ese país. Pero no son los únicos retos del sucesor de Ollanta Humala. Al cierre de la edición 495 de la Revista Dinero, aunque el economista Pedro Pablo Kuczynski, de 71 años, lideraba la contienda, lo hacía por un estrecho margen cercano a los 50.000 votos.

Pero, tan reñida como fue la elección, será el camino que tendrá que recorrer el nuevo gobierno para retomar el rumbo del crecimiento y recuperar la seguridad del país. Estas son algunas de las cifras que muestran el tamaño de los desafíos que tendrá el nuevo gobierno.

1. Inseguridad: 30% es la victimización

Si en 2006 para los peruanos el mayor problema era la economía –según encuestas de Ipsos– para el año pasado el tema de seguridad saltó al primer lugar. Cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (Inei) citadas por el diario español El País indican que 88% de los peruanos se siente inseguro. A esto se suma que el Latinobarómetro de 2014 mostró que este es el país con el índice de victimización por delincuencia más alto de la región, con 30% de personas que reportó haber sido víctima de algún delito. El robo de celulares –que afecta a 16 de cada 100 habitantes– es el delito más común, pero también el sicariato impulsado por los negocios del narcotráfico. Los delitos con arma de fuego, que en 2011 alcanzaban 6%, llegaron a 8,7% en 2014.

2. Crecimiento económico: ¿hacia 3,8%?

En momentos en que América Latina sufre el rigor de la caída de los precios de sus materias primas, la economía de Perú se destaca porque es la que más crece. Sin embargo, este país, cuyos principales productos de exportación son el cobre, la plata, el oro y los de pesca, se ha visto afectado por el bajón de los precios internacionales de estos productos y por factores climáticos. El Inei informó que en el primer trimestre el PIB creció 4,42%, una cifra inferior a la que esperaban los mercados, acostumbrados en el pasado a cifras de mayor dimensión. De hecho, Perú fue la estrella por años, ya que en 2010 alcanzó un crecimiento de 8,5% en su economía. Sin embargo, en 2014 solo varió 2,4%, el año pasado aumentó 3,3% y este año el gobierno espera que esta tasa sea de 3,8%. Aunque esta no es una cifra despreciable en un entorno de desaceleración, los economistas peruanos están preocupados porque, a estas tasas, el país no alcanza a solucionar los problemas de desempleo, informalidad y desigualdad que lo aquejan.

3. Informalidad: llega a 70%

La buena noticia en materia de empleo es que las cifras oficiales indican que la tasa de desocupación es de apenas 6%. La mala, que el crecimiento del empleo formal sigue registrando tasas muy bajas: apenas 0,7% en marzo de este año, frente a igual periodo del año pasado, en empresas de más de 10 empleados, según cifras del Ministerio de Trabajo del Perú. Y es que cerca de 70% de quienes están empleados están en la informalidad y no cuentan con los beneficios laborales en materia de seguridad social. La mala calidad de los trabajos es un tema que genera inequidad y que preocupa a los economistas, pues buena parte del crecimiento del PIB se basa en el consumo de los hogares. De hecho, durante su campaña Pedro Pablo Kuczynski planteó aumentar el salario mínimo de $253 soles actualmente a unos $850.

4. Inversión privada: cae 4,7%

El engranaje de la economía en Perú se mueve en buena medida por la inversión, tanto extranjera como nacional. Y en este tema también crece la preocupación por el desgano que exhiben los inversionistas en lo corrido del año. La inversión extranjera tuvo su hito histórico en 2012, cuando alcanzó los US$12.000 millones, pero como ocurrió en toda la región, el año pasado bajó, y cerró en US$8.750 millones. La inversión pública también está de capa caída: al finalizar mayo cayó 40%, según el Ministerio de Economía. Además, la inversión privada muestra este año su peor cara: cayó 4,7% como consecuencia del enfriamiento de la economía. Sectores como la minería, cemento, manufactura, metalmecánica y bienes de capital han sido los más afectados y, de paso, han reducido su capacidad para generar nuevos empleos.

5. Pobreza

Uno de los principales cambios atribuidos al ‘milagro peruano’ de la última década y media tiene que ver con la reducción de la pobreza en ese país que, de acuerdo con datos de la Cepal, pasó de 50,5% en el año 2000 a 22,7% en la actualidad. Sin embargo, hay quienes desconfían de que esta tendencia se pueda mantener, debido al menor crecimiento que registra la economía peruana y se quejan de la desigualdad, pues en las zonas rurales –principalmente indígenas– la pobreza es superior en tres veces a la registrada en zonas urbanas. La ONG Oxfam Internacional ha dicho con preocupación que existe un alto riesgo de que 30% de las personas que en los últimos años lograron salir de la pobreza vuelvan a caer en ella como consecuencia del menor ritmo que trae la economía y por el impacto en los menores precios internacionales de los commodities, que son los principales productos de exportación en Perú.

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