| 12/12/2003 12:00:00 AM

Un negocio de espacios

Un negocio de espacios
Los comerciantes también han incrementado las labores de mercadeo en sus supermercados. Dado que la marca propia ahorra en presupuestos de publicidad y mercadeo masivo y traslada esos ahorros al consumidor y que ocupa cada vez más espacio en las góndolas, los comerciantes y los tradicionales han tenido que aprender a batallar por cada centímetro de superficie. Esta batalla ha significado mayores inversiones en el punto de venta por parte de las marcas tradicionales y las propias, como más impulsoras, degustaciones y materiales para redireccionar tráfico en la superficie. Adicionalmente, el acecho de las marcas propias ha obligado a las tradicionales a invertir en puntos de góndola más atractivos, pero también más costosos.

La calidad es esencial para los comerciantes en la construcción de una marca propia. Dado que la cantidad de productos que se ofrecen bajo marca propia crece sustancialmente y estos llevan el nombre del comerciante en alguna parte del empaque, estos tienen un fuerte incentivo para cuidar su calidad. La creciente calidad se puede evidenciar en la confianza que los comerciantes depositan en sus marcas propias. Después de exhibir su nombre en diminutivas letras en sus empaques de marca propia, Cafam decidió ponerlo en un tamaño más grande en toda la etiqueta. Por otra parte, las marcas propias tienen que ganarse su espacio en la góndola como cualquier otro producto y proteger la marca recién lanzada bloqueando otros productos tradicionales en la misma categoría.
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