| 5/31/1998 12:00:00 AM

VENEZUELA

Después de la crisis venezolana de 2003, el crecimiento de las exportaciones colombianas hacia Venezuela no se detiene. El año pasado, superaron los US$1.600 millones y este año la tendencia se mantiene, con un crecimiento en el primer semestre cercano al 60%.

Al desagregarlo, las ventas sorprenden: las exportaciones del sector agrícola crecieron 119% y del pecuario 134%. Las manufacturas aumentaron casi 70%, dinamizadas por el sector automotor, cuyo crecimiento fue de 314%. Otro tanto ocurrió con los textiles, las manufacturas de cuero, las confecciones y el calzado. Sectores como los de envases y empaques, artículos industriales y el de editorial e industria gráfica han venido participando también con buenos resultados. Esto, según Proexport Caracas, hace prever que las exportaciones a Venezuela este año superarán los US$2.000 millones y el comercio bilateral estará por encima de los US$3.000 millones.

¿Por qué se ha dado esta dinámica? "Uno de los elementos que ha permitido este crecimiento es la complementariedad entre las estructuras productivas de los dos países. Venezuela tiene una enorme fortaleza en el área petrolera, pero también en la industria básica. Ellos nos exportan hierro, aluminio, acero y productos de petroquímica. Y nosotros les exportamos productos de manufactura liviana que corresponden a nuestra oferta no tradicional con mayor valor agregado", explica Mónica Lanzetta, directora de Proexport en Caracas.

A esto se suman los altos precios del petróleo -muy por encima de US$50 por barril- que han dinamizado la economía venezolana, unidos al adecuado funcionamiento de los mecanismos de pago a las importaciones y a la posibilidad de utilizar el Convenio de Pagos y Créditos de Aladi.

Los productos colombianos de mayor valor agregado tienen en Venezuela uno de sus principales destinos y sus mayores oportunidades. De hecho, Colombia tiene más del 10% de las importaciones venezolanas y cuenta con posibilidades para crecer.

¿En qué sectores? El cambio en el papel del Estado -promueve el desarrollo endógeno y camina hacia un nuevo modelo socialista, avalado por los recursos petroleros, mayores impuestos y aumento en el gasto público- está moviendo la economía en sectores claves, como el de alimentos y vivienda. De hecho, allí hay importantes oportunidades. Por ejemplo, en vivienda hay recursos por Bs2,3 billones que han reactivado el sector. La experiencia que tiene Colombia en la construcción de vivienda de interés social hace que esta área sea de alto interés. Lo mismo ocurre con los materiales de construcción y productos ferreteros. Por su parte, la creación de empresas estatales como Casa y Mercal que importan alimentos, también debe ser considerada en el portafolio de oportunidades.

Las preocupaciones Venezuela utiliza el poder económico del petróleo para tomar decisiones más agresivas y posicionarse de otra manera en el contexto político de la región, en busca del liderazgo hemisférico. El desarrollo de su modelo también ha generado renovadas preocupaciones y ha obligado a los empresarios a mirar con cautela ese mercado.

Por un lado, están las expropiaciones. "Hay algunos que piensan que la propiedad privada es sagrada. No lo es", advirtió el presidente Hugo Chávez, en una de sus alocuciones. En ese sentido, trabaja tres figuras para socializar la propiedad: la cogestión, en la cual los trabajadores piden al gobierno autorización para coadministrar empresas que estén subutilizadas o inactivas; la constitución de cooperativas proveedoras de empresas estatales y disminuir la dependencia de los productos del exterior; y la expropiación de tierras y empresas que en su concepto estén explotadas inadecuadamente.

Por otro, las recientes declaraciones de Gustavo Márquez, ministro de Integración y Comercio Exterior, en el sentido de que Venezuela revisará los intercambios comerciales y arancelarios con los países de la Comunidad Andina que firmen el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos causa preocupación por una eventual pérdida de las preferencias arancelarias.

Y, por último, está la cercanía venezolana con Mercosur. Si el país vecino se convierte en miembro pleno de ese tratado, Colombia tendría que vérselas con dos competidores de grandes ligas para sus productos, Brasil y Argentina, con los que Venezuela ha manifestado mayor sintonía política.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?