| 7/11/2008 12:00:00 AM

Cómo son los hombres bogotanos

Desorientados con el nuevo papel masculino, prefieren las reglas claras y conocidas del pasado. Información crucial para mercadeo.

Los hombres bogotanos son sustancialmente diferentes a sus padres, pero tienen una gran nostalgia por el pasado. Perciben que anteriormente las reglas sobre el papel masculino en la familia y en la sociedad eran mucho más claras. Así lo revela un trabajo de la firma de estudios cualitativos de mercado, FeedBack Profile.

El trabajo trató de contestar preguntas como ¿De qué forma expresa el hombre hoy su masculinidad? ¿Cuáles son sus aspiraciones y temores? ¿Qué desafíos enfrenta? ¿Cuáles son sus roles sociales actuales? y ¿Cómo valora sus diferentes contextos? Todo eso con el propósito de entender qué es ser hombre de hoy en la Capital.

Para conseguir las respuestas, FeedBack escogió un método bastante usado en la evaluación de consumidores. Les pidió a un grupo de hombres que tomaran fotos de cosas que consideraban como representativas de ellos mismos. “Las fotos podían ser de personas, objetos, espacios, situaciones que representen algo primordial y emotivo en sus vidas”, señala el estudio.

Partiendo de las fotos, se condujeron entrevistas para encontrar la imagen que tenían sobre el hombre del pasado, del presente y del futuro.

Pasado perfecto
“Las representaciones del pasado, están atravesadas por un sentimiento de seguridad”, destaca el estudio de FeedBack. Las fotos muestran hombres centrados en conseguir lo básico: “alimento, abrigo, protección, es lo que el hombre provee”, señala.

Es un papel sencillo y claro con reglas bien comprendidas tales como: el hombre provee recursos y seguridad; el hombre tiene un rol de ley en la familia; el hombre protege a la mujer, que se encarga de la casa y los hijos; el hombre va al grano, no se pone con rodeos; hay usos legítimos de la fuerza.

Presente confuso
Cuando trataron de caracterizar al hombre del presente, los capitalinos de casi todas las edades mostraron una gran confusión. “No se identificaron con ninguna de las imágenes”, dice Rosalba Olivella, gerente general de FeedBack.

Los problemas parecen venir de cambios en el entorno. “Los hombres hacen cosas que no se hacían antes, las mujeres hacen lo mismo que los hombres, y las demandas de la vida actual son abrumadoras”, dijeron los encuestados al referirse a la situación del presente.

Los entrevistados representaron al hombre actual incursionando en actividades y preocupaciones tradicionalmente femeninas como la belleza y la vanidad, o en la misma tarea de proveer recursos, en un mundo mucho más complicado.

Por eso parece bastante coherente que la imagen del hombre ideal en 2008 es la de un yuppie metrosexual, dedicado a la familia.

Es una mezcla rara. FeedBack destaca que el bogotano típico idealiza el contexto familiar, sobre todo en lo relativo a los hijos. “Parecen ser un bastión de búsqueda de seguridad del rol masculino: el confort ancestral del proveedor”, señala el estudio.

Así se encontró también que los bogotanos consideran que su medida de éxito personal se cifra en que los hijos superen sus condiciones económicas, sociales e intelectuales.

Pero además, encuentran extraordinario que los hombres no hablan de las mujeres. Ni de las esposas, ni de las amantes. Puede ser parte de la confusión de roles.

Por último, el estudio sobre los hombres bogotanos muestra que tienen una gran necesidad de hablar de lo masculino

Para vender
Naturalmente, los estudios de mercadeo sirven para enfocar el producto o el mensaje, en las necesidades o las aspiraciones de los grupos que se sondean.

Así del trabajo sobre los bogotanos se puede concluir que son muy permeables a los productos que les hablen de hombres, bien sea que valoren las papel tradicionales de los hombres, o que le indiquen cómo se debe comportar el hombre hoy. Así lo señala Carolina Murillo, gerente de Investigación y Planeación de FeedBack.

Los productos que tengan atributos claramente masculinos como práctico, claro, directo, funcional y que no tengan florecitas ambiguas, atraerán la atención de los machos capitalinos.

Pero también los bogotanos quieren parecerse a su ideal, siempre que no se note que se esfuerzan en esa tarea. Quieren verse como un metrosexual, pero “la fórmula de la crema que usan no puede oler, no puede brillar. Nadie puede saber que usan cosas para verse mejor”, explica. Los gimnasios, las cremas sin olor, la ropa cara, todo esto puede tener éxito en la Capital.

Como los bogotanos ponderan más el hecho de ser padres que el de ser pareja, parece claro que lo que reivindique la labor de ser papá, lo que tenga que ver con planear el futuro de los hijos en lo académico, son productos llamativos.

Todos los productos que ayuden a desarrollar la imagen del hombre nuevo, el del futuro, también serán exitosos. Serán un hit, los que sepan cómo enseñarles a los varones del Distrito a ser a la vez esa extraña mezcla de tiernos y fuertes, proveedores y receptores, amigos y amantes, la pléyade de características que la sociedad, la familia y las mujeres les piden.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?