| 11/10/2000 12:00:00 AM

¿Una oportunidad perdida?

¿Una oportunidad perdida?
¿Una oportunidad perdida?





¿Es posible tener una industria de ensamblaje de aviones en Colombia? ¿Se justifica destinar recursos públicos para este propósito? Estas son, sin duda, las preguntas claves en torno a la discusión del caso sobre los diferentes intentos de crear una industria aeronáutica en Colombia. El caso de estudio elaborado para discusión de los estudiantes de MBA del Inalde presenta dos historias paralelas: Brasil impulsó una empresa como Embraer que hoy es un jugador altamente competitivo en la fabricación de aviones utilitarios para vuelos cortos. Colombia, en cambio, con potenciales similares no pudo crear industria. Por el contrario, los intentos fracasaron y hoy solo subsiste El Gavilán, una empresa que ha sobrevivido, pero que aún no despega con suficiente fuerza.



¿Por qué las diferencias? Se trata de un tema que combina la iniciativa privada con políticas públicas. Brasil logró desarrollar una industria porque el Estado hizo grandes apuestas, protegió su mercado interno de aviones, la Fuerza Aérea brasileña prefirió siempre a Embraer y la empresa recibió cuantiosos recursos públicos. "Al Gobierno colombiano le faltó visión. Nosotros y Embraer empezamos al mismo tiempo con las mismas posibilidades. Se ha perdido la oportunidad de crear y estimular una industria con gran impacto en empleo, exportaciones y desarrollo de conocimiento", dice Jimmy Leaver (hijo), gerente actual de El Gavilán y perteneciente a una familia con más de 50 años en la industria.



Una empresa como El Gavilán tendría la posibilidad de competir en un mercado de 300 aviones anuales en el mundo, lo que representa un valor de US$90 millones en ventas anuales. El principal competidor es Cessna, pero Leaver está convencido de tener un producto competitivo y con la tecnología de punta para morder una parte de ese mercado de aviones de 8 pasajeros para trayectos cortos.



¿Qué falta? ¿Por qué es tan dependiente la industria de estímulos del Estado? Se trata de un negocio intensivo en capital y de apoyo en materia de regulación. Aunque el IFI ha invertido recursos en el proyecto, Héctor Moreno, conocedor de la industria y ex presidente de Aires, cree que la apuesta no ha sido suficiente. Por otro lado, nunca se ha logrado que Colombia firme un acuerdo bilateral para que las autoridades aeronáuticas de Estados Unidos acepten o avalen que el control que se ejerce sobre el ensamblaje en Colombia es el adecuado. Sin ese acuerdo, el Gavilán no tiene posibilidades de competir en el mercado más importante: Estados Unidos. "El Gavilán tiene un enorme potencial. Sería posible desarrollar una familia de aviones tal como lo ha hecho Boeing con sus 707, 727... Pero se han desaprovechado las oportunidades", dice Moreno.



El Gavilán es la muestra de un emprendimiento colombiano que ha logrado acumular know how. Con algunos estímulos adicionales, el proyecto tendría viabilidad. No obstante, la pregunta sigue vigente: ¿hasta qué punto el Estado debería comprometer recursos públicos para impulsar el desarrollo puntual de una industria en los tiempos del libre mercado y la globalización?



Contribuya a esta discusión. Envíe sus comentarios a jmejia@dinero.com
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.