| 11/23/2011 12:00:00 AM

José Manuel Acosta ?Presidente ?HC-Human Capital ?

José Manuel Acosta ?Presidente ?HC-Human Capital ?
El reto actual de las empresas y sus líderes está en la gestión de la diversidad. En la flora y fauna del entorno laboral, los empleados “lambones”, a quienes prefiero llamar aduladores, abundan. Su influencia puede llegar a ser nociva si su acción permea la cultura y valores institucionales, en especial si logran un tratamiento preferencial. El arte está primero en identificarlos y luego en influenciar su personalidad. Se deben resaltar comportamientos positivos de otros miembros del equipo, como la cortesía, la capacidad de trabajo o la innovación, utilizando mecanismos de medición y recompensas. Así se impacta positivamente el clima laboral y se envía un mensaje claro: el desempeño se evalúa objetivamente, lo que termina por persuadir a los “lambones”. No hay que confundir lambonería con generosidad, que es un rasgo crucial en las empresas. Saber dar y poder dar es una suerte que no todo el mundo tiene.
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