| 8/12/1999 12:00:00 AM

Se ISO para competir

En el mercado mundial no basta con ofrecer buena calidad. Hay que demostrarlo.

Competitividad es una palabra mágica que ya es común dentro del gobierno y el sector empresarial. Entre el 16 y el 17 de julio se realizó un foro en Cartagena en el que la cúpula del gobierno y 400 empresarios reiteraron la importancia del tema en el actual momento del país, reviviendo una vez más las ideas de Michael Porter, el reconocido profesor de Harvard.



Más de 300 empresas en Colombia han certificado la calidad de sus productos o servicios.



Sin embargo, competitividad es un concepto demasiado amplio que involucra desde las estrategias que una empresa adopta para conquistar un mercado, hasta la calidad de sus productos, su gerencia y sus procesos. No obstante, antes que estrategias, capital, alianzas internacionales, penetración de nuevos mercados está el concepto más obvio y a la vez complejo: la calidad de los productos o servicios con los que cada empresa desea competir.



Ya no hay duda de que, para ser competitivos en el mundo de hoy, la calidad es una clave y la necesidad de generar una cultura de la calidad dentro de las empresas colombianas es un punto que debe estar en la agenda de la competitividad de empresarios y gobierno.



Y no basta con tener buena calidad. Los mercados exigen que la calidad se demuestre y se certifique. Más de 300 empresas en Colombia han obtenido certificaciones avaladas internacionalmente, lo que les da un pasaporte de entrada a los mercados más competidos del mundo. No obstante, 300 no son suficientes para garantizar que se dupliquen las exportaciones en los próximos cuatro años.

Para elevar los niveles de competitividad de las firmas colombianas, es necesario que la certificación de calidad se convierta en la norma de todas las empresas y no en la excepción de unas cuantas.



"La norma ISO ha tomado mucha fuerza. Hoy en día es un elemento fundamental en las relaciones entre el que compra y el que vende". Fabio Tobón, Icontec.



"Nuestro proceso de auditoría está enfocado a darle valor agregado a la compañía". William Delgado, BVQI.





¿Cuáles son los caminos para certificar calidad? La ISO (International Standard Organization) ha publicado más de 11.000 normas, una de las cuales es la serie ISO 9000. La familia de las ISO 9000 cobija una serie de normas enfocadas hacia el aseguramiento de la calidad en las empresas. En otras palabras, las normas ISO 9000 proporcionan el marco para implementar programas de calidad en empresas manufactureras y de servicios, ajustándose a una normatividad estándar reconocida internacionalmente.



Durante muchos años ha existido el mito de que obtener un certificado ISO era un privilegio al que sólo accedían las grandes multinacionales que estuvieran dispuestas a invertir una gran cantidad de recursos en este proceso.



Afortunadamente, los tiempos han cambiado y cada vez es mayor el número de empresas, nacionales e internacionales, grandes y pequeñas, que tienen acceso a la certificación ISO 9000. En el mundo, las empresas certificadas ya superan las 300.000.



¿Y cómo hacerlo?



El proceso de certificación ISO 9000, como muchas otras herramientas de gestión, se inicia con la decisión por parte de la empresa de emprender el proceso. Para esto, hay que identificar las razones por las cuales se requiere un proceso de calidad. Estas en el caso colombiano son muy variadas, pero las más comunes son la necesidad de ingresar a mercados externos con el reconocimiento internacional y para competir en igualdad de condiciones. En otros casos, aunque no es obligatoria, la certificación se convierte en un factor diferenciador a la hora de competir por un proyecto o participar en una licitación.



Teniendo en cuenta los objetivos, la empresa debe hacer un diagnóstico exhaustivo de sí misma; debe entender su verdadero negocio, cuáles son las áreas claves o las líneas de producción más importantes. De esta forma, podrá tomar una decisión frente a cuál es la norma en la que se va a basar para establecer el sistema de aseguramiento de la calidad.



Una vez decidido esto, empieza el proceso de implementación. Este genera un gran esfuerzo de la empresa y de todos sus empleados, pues ésta debe examinarse internamente y determinar con qué cuenta, qué le hace falta, qué ajustes debe hacer y cómo llevarlos a cabo. Hay que aclarar que la norma ISO establece ciertos criterios, pero no define cómo hacer las cosas. Para que el proceso se logre a cabalidad, es esencial involucrar a todo el personal, concientizándolo y comprometiéndolo en el trabajo.



Este camino es definitivo para la empresa pues generalmente lleva a grandes cambios internos en términos de la estructura de la organización, sus procesos y políticas, lo cual inevitablemente produce un cambio en la cultura de la empresa. Durante la etapa de implementación, muchas empresas recurren a asesores especializados en ISO 9000 que trabajan en llave con los diferentes grupos que se conforman en la empresa y los guían para cumplir cada paso de la norma. Una vez la empresa considere que ha arrojado resultados satisfactorios y medibles, puede contratar una auditoría para certificar una línea o proceso de producción.



El siguiente paso es escoger el ente certificador. En Colombia hay diversos organismos certificadores; en el nivel nacional está el Icontec, que cuenta con la acreditación de la DAR-TGA de Alemania y es el que más empresas ha certificado en el país hasta el momento. Las entidades internacionales más reconocidas son la organización suiza SGS y la inglesa BVQI, ambas con soporte y experiencia internacional. El proceso mismo de certificación consiste en la preauditoría, durante la cual se recoge información de la empresa para verificar que el sistema de calidad cumpla los requisitos de la ISO 9000. Por último, se hace una auditoría de campo durante la que se examina todo el sistema de calidad.



Las ventajas están a la vista



Sin lugar a dudas, formar parte del mundo de las certificadas le trae a una empresa muchas ventajas que pueden definir su camino hacia la competitividad. En términos gerenciales, todo el proceso que culmina con la certificación se convierte en una herramienta clave de competitividad y productividad. La empresa, al revisar todos sus procesos, puede identificar claramente dónde no está generando ningún valor y así hacerse mucho más eficiente, con lo cual beneficia directamente a los clientes.



Según Jaime Moreno, gerente de división de SGS, "la certificación es clave, pues permite una comunicación entre los diferentes niveles de la organización, documenta los procesos y establece parámetros de medición, todo lo cual genera una mejora continua". Por su parte, para William Delgado, gerente adjunto de BVQI, la ventaja radica en que la gerencia tiene una retroalimentación permanente.



Otra ventaja evidente y la razón por la cual en la actualidad en Colombia un gran número de empresas se están certificando, es la posibilidad de entrar a los mercados internacionales de forma competitiva. Fabio Tobón, director ejecutivo de Icontec, afirma que la certificación es "un pasaporte indispensable para competir internacionalmente; en todo el mundo ésta genera aceptabilidad, la cual es vital".



Pasaporte a la exportación



El gobierno colombiano, se ha dado cuenta de la importancia que tiene la norma ISO 9000 para las empresas exportadoras y la ve como una herramienta esencial para cumplir su meta de duplicar las exportaciones en los próximos tres años. Teniendo en cuenta esto, el Ministerio de Comercio Exterior, Proexport y Colciencias lanzaron el programa ISO 500 que busca que en el curso de tres años 500 empresas exportadoras obtengan certificación de calidad.



La capacitación y asesoría solucionan inquietudes y problemas de las empresas durante la implementación del programa de calidad. El proceso de certificación se realiza por intermedio de una entidad certificadora reconocida internacionalmente y acreditada por la Superintendencia de Industria y Comercio (Icontec, SGS y BVQI que está en proceso de acreditación ante la SIC).

Este programa tiene un costo aproximado de $20 millones por empresa y es cofinanciado en un 50%. En la actualidad, 40 empresas están en el proceso de implementación de la calidad para acceder a la certificación y se espera que 60 lo inicien este año.



"Con la certificación se garantiza una mejora continua dentro de la organización". Jaime Moreno, de SGS.



Las perspectivas de Colombia en términos de certificación son alentadoras. Programas como ISO 500 y uno similar fomentado por el Sena permitirán que en los próximos años las empresas certificadas sobrepasen la barrera de las 2.000. Sin duda, más que competir por el número de certificaciones, hay que competir por mejorar la productividad y la competitividad de nuestras empresas. En un ambiente globalizado, el cliente tiene cada vez mayor posibilidad de escoger y quien no sea competitivo y no satisfaga a los clientes no podrá sobrevivir.



Las opciones



ISO 9001: Se expide cuando la organización está involucrada en el diseño, producción, instalación y soporte de un producto o servicio.



ISO 9002: Es la norma más utilizada pues los diseños ya están establecidos, pero la empresa debe incurrir en los procesos de producción, comercialización y soporte del producto o servicio.



ISO 9003: Se expide cuando se asegura la calidad promedio de una inspección final antes del despacho o entrega. Aquí no hay un proceso de producción como tal.



ISO14000: Conforman una serie de normas que direcciona las prácticas del manejo ambiental de una empresa.



QS9000: Es un sistema de aseguramiento de la calidad desarrollado por Ford, Chrysler y GM, para garantizar la calidad de los proveedores.
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