| 8/12/1999 12:00:00 AM

La medición del valor

Uno de los momentos críticos de la gerencia moderna es cuando se enfrenta a los planes de negocios. La definición del nuevo proyecto, el mercado, la estrategia y al final hacerse las preguntas claves: ¿es rentable el nuevo negocio o proyecto?, ¿cuáles son las expectativas?, ¿en cuánto tiempo se recupera la inversión?

Las respuestas se producen con el análisis de valor. Un objetivo de una buena gerencia es la maximización del valor de la firma y a partir de allí repartir en forma equitativa la riqueza entre todos los interesados (stockholders y stakeholders): accionistas, trabajadores, Estado, clientes, acreedores, proveedores, en general, la sociedad. Es, por tanto, una obligación de la gerencia tomar decisiones que contribuyan a lograr ese objetivo. Esta gestión implica, en el fondo, comprar activos (proyectos tangibles o intangibles, alternativas de inversión, etc.) que generen valor adicional para la firma.



Cuando el gerente se enfrenta a alternativas, debe considerar los beneficios y los costos de cada una. Para esto debe usar el Valor Presente Neto (VPN), cuyo propósito es medir el valor agregado con que contribuye el proyecto a la firma.



El objetivo de la buena gerencia es maximizar el valor para todos los asociados de la firma.



El VPN se puede ilustrar con una gráfica.







Los ingresos netos de un proyecto se pueden descomponer en tres partes:



1. El valor de la inversión que debe devolver el proyecto.



2. El costo del dinero o interés que paga el proyecto.



3. El remanente. Esto es la generación de valor que le produce el proyecto a la firma.



El VPN se puede explicar así: cuando se hace una inversión, a lo largo de la vida de la misma, se recibe un flujo neto igual a la suma invertida y una suma adicional. El VPN mide el remanente después de restar al flujo neto en valor actual, la inversión (o el préstamo que le hace la firma al proyecto) y el interés (calculado a la tasa de descuento, la cual es el costo del dinero: el de la deuda y el de los accionistas) que debe pagar el proyecto a la firma. Es decir, el VPN es el aumento de valor de la firma después de haber realizado la alternativa escogida. Por tanto, a mayor tasa de descuento, menor VPN.



Se pueden presentar entonces, las siguientes situaciones:



* Si el remanente es positivo, entonces el VPN es positivo. Aquí se está añadiendo valor y el proyecto debe aceptarse.



* Si el remanente es negativo, entonces el VPN es negativo. Aquí se está destruyendo valor y el proyecto debe rechazarse.



* Cuando se tienen proyectos con VPN positivo, entonces se debe escoger el que tenga mayor VPN. Este proyecto es el que crea más valor para la firma.



La mejor forma de garantizar que un gerente produzca valor para la firma es escoger alternativas con VPN positivo.
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