| 8/3/2011 6:00:00 PM

El gran maestro

En septiembre viene al país el legendario Timothy Gallwey, el más importante exponente del coaching en el mundo. Dinero habló con él sobre sus consejos para alcanzar el éxito en la vida y en los negocios.

A Timothy Gallwey se le reconoce como uno de los padres del coaching en los negocios a escala global. Ha sido asesor de grandes personalidades y de empresas número uno en todo el planeta. Sin embargo, sus orígenes se remontan a una cancha de tenis. Tras competir por más de quince años en el deporte blanco, se dedicó a entender por qué ciertos jugadores pierden en la jugada más fácil del partido. ¿Qué hace que la gente falle en el momento definitivo de un juego? ¿Por qué pierden la concentración en el último movimiento? ¿Por qué juegan tan bien un set y el siguiente tan mal?

Luego de estudiar literatura inglesa en Harvard, Timothy Gallwey dedicó varios años de su vida a tratar de entender los fenómenos del tenis. Tras entrenar a docenas de jóvenes, encontró cuál era el problema: todo estaba en la cabeza. Entendió que, mientras más instrucciones técnicas recibían sus estudiantes, más se paralizaban al tratar de aplicarlas. No sabían si jugar o pensar. De esta simple observación, Timothy Gallwey desarrolló el concepto de El juego interior del tenis, famoso en el mundo entero.

Para Gallwey, cada juego consta de dos partes: un juego externo y uno interno. En el primero se juega contra el adversario, pero en el segundo es contra sí mismo. “En el juego interior los jugadores se enfrentan a duros obstáculos, como la falta de concentración, el nerviosismo, las dudas sobre sí mismos y la excesiva autocrítica”, explica Gallwey en entrevista con Dinero. Para entender mejor estos conceptos, Gallwey aconseja observar con detenimiento a los deportistas en aprietos: ponen tensos los músculos de la cara y el cuerpo. Todos estos son síntomas de que enfrenta un tortuoso diálogo interior del que no se ha logrado desprender. De ahí que los grandes tenistas solo alcanzan su mejor desempeño de forma espontánea. “Y esto solo ocurre cuando la mente está en calma y parece formar una unidad con el cuerpo”, explica el autor.

En efecto, Gallwey opina que todos tenemos dos ‘yos’. El primero es el que da las órdenes y el segundo el que las ejecuta. Al primero le gusta controlar todo, en cambio al segundo le gusta actuar desprevenidamente. El propósito del juego interior, entonces, es acallar ese primer yo el mayor tiempo posible. ?Estos simples consejos tienen un enorme impacto no solo en el tenis sino en diversas facetas de los negocios y la vida. Aprovechando su próxima visita al país en septiembre, en la que realizará un seminario organizado por Sight Consulting sobre coaching, Dinero analizó con Gallwey cuáles son las principales técnicas para lograr el éxito en este juego:

La palabra clave es dejar

Realmente es muy extraño que a veces las personas que más se esfuerzan no logren triunfar. Según Gallwey, confiar en tu cuerpo en el tenis quiere decir dejar que sea el cuerpo el que golpee la pelota. La palabra clave aquí es dejar. “Si tu cuerpo ya sabe cómo ejecutar un drive, entonces deja que ocurra. Si no lo sabe, entonces deja que aprenda”, explica el autor.

Abandonar todo juicio sobre sí mismos

Es evidente que nadie puede ganar un juego si constantemente se está cuestionando si va bien o va mal. Según Gallwey, tanto los juicios positivos como los negativos son igualmente dañinos. Sin embargo, sostiene que dejar de emitir juicios no significa ignorar los errores. “Quiere decir simplemente ser conscientes de las cosas tal como son, sin agregar nada”, comenta.

Aprender a confiar

A veces las ideas más simples son las más poderosas. Cuando alguien asegura que durante un juego se convierte en su peor enemigo y no logra terminar con ese tortuoso diálogo interior ¿realmente qué está pasando?

Según Gallwey este es el quid del asunto. “Una parte en mí realmente no confía en mis habilidades. Si confiara, no tendría por qué estar hablando”, enfatiza el autor.

Respetar un proceso natural de aprendizaje

Para Gallwey, su trabajo consiste “en reconocer que existe un aprendizaje natural que opera en todo el mundo –si se le deja–”. A veces a los seres humanos se nos olvida que lo más natural es aprender sin esforzarnos demasiado. “Afortunadamente los niños aprenden a caminar antes de que sus padres les enseñen”, asegura. No están pensando lo hice bien o lo hice mal. Cada caída es un proceso natural de su aprendizaje.

El poder de la concentración relajada

Según Gallwey, la habilidad principal para dominar el juego interior se denomina el arte de la “concentración relajada”. Y aunque suene un poco confuso, “es lograr concentrarnos sin haber intentado concentrarnos. Es sentirnos alerta y espontáneos. Es pensar que podemos hacer lo que tenemos que hacer sin necesidad de esforzarnos demasiado”, explica el autor.

Crear una imagen del resultado deseado

A pesar de lo convincente, Timothy Gallwey es consciente de que no es para nada fácil acallar la mente en momentos de gran tensión. Una buena técnica, en la experiencia de este autor, es aprender a “crear una imagen lo más clara posible del resultado deseado”. En el juego interior una imagen vale más que mil palabras. Pero ciertamente esa imagen no debería ser ver al contrincante derrotado, sino más bien estar allí parado, tranquilo, respirando y disfrutando cada jugada.
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