| 2/20/2004 12:00:00 AM

Coaching para potenciar a los individuos

Gracias a esta herramienta, la gente puede alcanzar sus objetivos y obtener grandes ganancias en satisfacción profesional y personal.

Un ejecutivo muy exitoso de una multinacional, reconocido en el medio por ser una persona lejana con sus empleados con débiles habilidades interpersonales y grandes problemas para comunicarse, decide emprender un proceso de coaching. Su coach (quien guía el proceso) lo lleva a descubrir lo importante que es para sí mismo mejorar sus relaciones personales y, al final, luego de cerca de 6 meses de coaching, el ejecutivo se da cuenta de que su verdadera pasión es ser el catalizador de cambio para sus empleados y apoyar su desarrollo. Sus relaciones mejoran, se convierte en la persona a quien todos acuden en busca de consejo y decide prepararse para ser coach de la compañía y potenciar él mismo a sus empleados. Aunque parece difícil de creer, es una historia real y ejemplifica los cambios y beneficios que esta práctica puede generar en las personas.

Ahora bien, ¿qué es el coaching? Si bien la palabra es ampliamente utilizada para diversas actividades, el coaching profesional es el proceso por medio del cual una persona (coach) genera en otra (coachee) un aprendizaje y una transformación que potencian sus habilidades profesionales y personales y la llevan a alcanzar los objetivos de vida que se ha propuesto.

En el mundo empresarial, el coaching se ha convertido en una herramienta bastante eficaz para mejorar el desempeño y motivación de los empleados pues los lleva a dar lo mejor de sí mismos en el trabajo. Los beneficios que puede traer a una organización, según el libro Guía completa de coaching en el trabajo, de Perry Zeus y Suzanne Skiffington, son el aumento en la productividad, un entorno de trabajo más agradable y creativo, unos clientes muy satisfechos y un clima de confianza y apoyo. Según una encuesta de MetrixGlobal LLC, el coaching ejecutivo en más de 50 empresas produjo un retorno en la inversión de 529% y beneficios intangibles significativos para las empresas.



Como funciona

El coach es una persona imparcial, con grandes habilidades para escuchar y hacer preguntas poderosas y la idea es que esas preguntas generan en su coachee una serie de inquietudes que le permiten mirar su problemática y alinear la visión que tiene sobre lo que quisiera hacer y lo que efectivamente está haciendo. El proceso, que puede durar entre tres y seis meses, se lleva a cabo por medio de sesiones de conversación y empieza con el coachee mirando sus aspiraciones. Allí se pregunta cosas como qué quisiera cambiar de mi situación actual. Luego observa su realidad y establece alternativas para llegar a donde quiere. Esta última es una de las partes más importantes del proceso, pues allí es cuando el individuo rompe sus propios paradigmas.

El proceso continúa con el diseño de un plan de acción y finaliza con el compromiso del coachee con el cumplimiento de ese plan.

"El coaching lleva al individuo a encontrar las respuestas dentro de sí mismo. Nosotros no aconsejamos a la persona lo que tiene que hacer, sino que la llevamos a que sea ella misma quien descubra lo que tiene que hacer", afirma Ana María Escallón de Angel, psicóloga que presta servicios de coaching a ejecutivos.

El proceso difiere de una terapia de psicoanálisis, una consultoría y un entrenamiento en varios aspectos. Para empezar, implica una relación en la que el coach se ve a sí mismo como un igual a su coachee.

El psicoanalista, consultor o entrenador tienen un conocimiento superior al de sus clientes. El coach, entretanto, no desea transmitir un conocimiento a su cliente. Pretende, en cambio, que las respuestas salgan de él mismo. El psicoanálisis implica mirar al pasado de las personas en busca de explicaciones a sus conductas, mientras que el coaching parte del presente, identifica los recursos de la persona y traza con ella acciones para el futuro.

Si bien, en buena parte de los casos, la motivación inicial para someterse a una sesión de coaching es el avance profesional, no puede desconocerse que el proceso involucra también aspectos de la vida personal del individuo. En ocasiones, incluso, luego del proceso el individuo descubre que lo que necesitaba no era solucionar aspectos profesionales, sino personales. "Esta es una solución holística, pues aborda todos los aspectos en la vida de un individuo. Parte de lo que logra es que el coachee aprenda a integrar su vida personal con la profesional", afirma Luis Enrique Maldonado, socio de Coacher Hall International de Colombia.

Ahora bien, no todas las personas experimentan procesos de coaching exitosos. Para algunas, la respuesta a sus problemas puede estar en otro tipo de ayuda como el psicoanálisis o el entrenamiento para desarrollar actividades específicas. El coaching, además, es un proceso que implica un cambio pues lleva a un individuo a cuestionarse lo que hace. Para aquellas personas resistentes al cambio, este proceso puede convertirse en una amenaza pues las "saca" de su zona de confort. "Una de las condiciones para que se pueda hacer coaching con éxito es la disposición a emprender el proceso. Eso implica que la persona se despoje de la imagen que proyecta y evalúe su ser esencial", afirma Sonia Sinisterra, socia de Coacher Hall International de Colombia.

La ética del coach también es un elemento fundamental para el éxito del proceso. El coach debe ser una persona preparada, actuar de forma imparcial, reconocer que el individuo tiene todo lo que necesita y abstenerse de generar las soluciones.

Además, no puede comprometerse con los resultados finales. Una empresa, por ejemplo, puede patrocinar un coaching a un ejecutivo de alto potencial y encontrar que, luego del proceso, él descubre que su verdadero potencial es explorar otras oportunidades laborales. Si bien quien pagó el servicio no verá el beneficio, quien lo tomó sí ha obtenido resultados positivos.

Según la International Coach Federation, hay más de 20.000 coaches practicando la profesión en el mundo y la cifra sigue creciendo. En Colombia, esta actividad apenas empieza a conocerse pero promete convertirse en una herramienta importante para el desarrollo del recurso humano de las empresas. Finalmente, solo en la medida en que sus empleados estén motivados, sientan que están sacando el máximo provecho de su potencial y que están logrando sus metas, es posible obtener los mejores resultados.



El coach debe ser una persona preparada, actuar de forma imparcial, reconocer que el individuo tiene todo lo que se necesita y abstenerse de generar las soluciones.
 
El coaching profesional se refiere a un proceso de aprendizaje y transformación que potencia las habilidades profesionales y personales de un individuo, y lo lleva a alcanzar los objetivos de vida que se ha propuesto.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?