| 10/12/2007 12:00:00 AM

Un caso muy serio

Ibagué no ha podido salir de su gran problema de desempleo. La tasa de desocupación en esa ciudad desde 2001 hasta junio de 2006 fue superior en 6,4 puntos porcentuales al promedio de las trece ciudades más grandes del país. ¿Dónde está el corazón del asunto? La respuesta la ofrecen David Aldana, economista de la Universidad del Rosario y Luis Eduardo Arango, del Banco de la República. En las ciudades con desempleo, más personas salen a buscar ocupación con la intención de completar el ingreso familiar, que en el caso de la capital del Tolima es muy bajo. Allí, el ingreso promedio de los empleados ha sido 30% menor al respectivo en las trece ciudades.

En Ibagué, los jóvenes de 12 a 23 años son quienes salen en busca de trabajo. El estudio muestra que la probabilidad de que un joven de 12 a 17 años esté buscando trabajo, es casi 7% mayor en la capital del Tolima que en las demás ciudades; en el caso de jóvenes de 18 a 23, 5,4% mayor. La situación es muy seria si se toma en cuenta que estos muchachos dejan de estudiar, como lo demuestra el hecho de que la tasa de estudiantes que no terminan secundaria es casi dos puntos porcentuales mayor que en el resto del país. Para empeorar el cuadro, quienes encuentran trabajo generalmente se enganchan en empresas informales, como se puede observar en las cifras de afiliación a las cajas de compensación, que están virtualmente estancadas desde el año 2000. La solución de los economistas es transferir dinero a los jóvenes que opten por seguir estudiando. Algo parecido a lo que se ensaya con éxito en Bogotá. Lo cierto es que si no se actúa con vigor en este frente, se condenará también a la pobreza la próxima generación de jóvenes ibaguereños.
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