Reactivación interrumpida

| 10/12/2001 12:00:00 AM

Reactivación interrumpida

La baja dinámica de la demanda interna explica por qué no se materializó la reactivación de la economía. Cifras recientes muestran que los consumidores todavía no gastan.

El DANE publicó recientemente las cifras de comportamiento del PIB por el lado de la demanda para el segundo trimestre de 2001. Frente al segundo trimestre del año anterior, el PIB aumentó 1,55%, asociado con un incremento del consumo de los hogares en 1,39% y del gobierno en 0,26%, de la inversión (formación bruta de capital) en 13,79% y de las exportaciones en 12,51%.

Estos resultados ayudan a interpretar por qué el modesto impulso hacia la recuperación de la economía observado a finales de 2000 no pudo consolidarse. Los empresarios estaban optimistas, comenzaron a hacer la tarea, sin acudir a nuevos créditos y sin contratar nuevos trabajadores, y la inversión empezó a crecer. Pero la nueva producción comenzó a traducirse en incrementos en los niveles de inventarios, porque los consumidores fueron escépticos ante el proceso, como lo muestra la reducida expansión del consumo privado. La recuperación no se materializó.



La explicación más evidente sobre la falta de confianza de los consumidores es que, ante los altos niveles de desempleo, ellos sienten que existe una alta probabilidad de perder sus puestos y, por tanto, tienden a gastar solo lo necesario. Además, la reforma tributaria del 2002, luego de una recesión, golpeó duro los ya menguados bolsillos de la gente. Y los altos intereses para créditos de consumo, producto del elevado riesgo y del costo regulatorio que enfrenta la banca para prestar para tal fin, redujeron su apetito por gastar más. El proceso hizo agua.



Contrario al debilitamiento del consumo interno, las importaciones no paran de crecer. Este comportamiento es liderado por el rubro de bienes de capital. Por tanto, ya que la inversión continúa aumentando, dichas importaciones podrían dirigirse a incrementar la capacidad exportadora. Pero la menor demanda mundial podría ponerle un freno a este desarrollo.



¿Cuándo habrá reactivación? Será difícil que llegue, dado el incierto entorno internacional y el enorme problema de confianza nacional, por el alto desempleo, la inestabilidad jurídica, el estancamiento del proceso de paz y las reformas estructurales pendientes. El gobierno no puede quedarse cruzado de brazos. Hay que enderezar el rumbo y lograr unas condiciones mínimas para que la economía vuelva a repuntar.
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