| 4/1/1994 12:00:00 AM

Precios tendenciosos

AL OBSERVAR la tendencia de la inflación al consumidor desde el año pasado se observa un cambio a partir de agosto. Desde ese mes la inflación equivalente anual viene aumentando constantemente. El simple ejercicio cíe extrapolar la tendencia de los últimos ocho meses arrojaría una inflación de 26% al finalizar diciembre.

Pero los resultados no son solamente malos en lo que atañe a los precios al consumidor. También lo son en los precios al productor. Este índice, cuya variación anual había oscilado entre 12% y 13% en los últimos meses de 1993, se situó en febrero de este año en 14.1%.

Reversar las tendencias al alza en materia de inflación es por lo general una tarea casi heroica. El gobierno desaprovechó la oportunidad de mantener la tendencia a la baja que se registró a todo lo largo de los primeros siete meses de 1993.

Mientras tanto los enemigos de la apertura, quienes son partidarios de restringir las importaciones de alimentos y de algunos productos industriales, no se refieren al efecto funesto que tendrían esas medidas sobre la inflación. En cambio, para frenar el excesivo crecimiento monetario del 40% anual proponen imponer toda clase de controles sobre la entrada de capitales, o aumentar la retención en la fuente sobre los ingresos de servicios y hasta restablecer el control de cambios.

Esta nostalgia por los controles administrativos, que generan toda clase de distorsiones en la actividad productiva, está acompañada de una quejumbre sobre la falta cíe inversión social por parte del actual gobierno. Todo ello en momentos en los cuales el gasto público ha venido creciendo a unas tasas superiores al 42% anual.

Como el gobierno no ha sido serio en su programación macroeconómica está dando lugar a que resuciten los viejos e ineficaces controles que tanto le gustan a los economistas colombianos.
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