| 5/1/1993 12:00:00 AM

Mejor que lo anticipado

EN EL MOMENTO en el cual se aceleró la apertura, los gremios del sector industrial y muchos políticos de extracción proteccionista y gradualista anunciaron el fin del mundo. Algunos siguen anunciándolo. Lo cierto fue que al sector industrial no le fue mal en 1992, año en que se inició la apertura acelerada. Sin contabilizar trilla de café el crecimiento del sector fue de 3,4%. Excluyendo unos pocos subsectores, dicho crecimiento fue de 8,6%.

Los subsectores que evitaron que el comportamiento industrial fuera espectacular fueron derivados del petróleo, bebidas (aumentos excesivos de precios), cuero y sus productos (menores exportaciones por la revaluación del peso), sustancias químicas industriales (petroquímica, abonos y plaguicidas, afectados por Venezuela, la apertura y la crisis del sector agropecuario), y alimentos sin café (impacto de la apertura y de la crisis agropecuaria).

En contraste, los bienes de capital crecieron en un 14%, impulsados por equipo y material de transporte 19%, los productos plásticos en 16%, la maquinaria eléctrica (electrodomésticos) 16%, la siderurgia básica 12%, muebles de madera 10%, papel 9%, productos de caucho (llantas) 8%, los textiles 7%, otros productos químicos (laboratorios y pinturas) 7%, minerales no metálicos (cemento) 5%.

El aumento de la demanda interna propiciado por la política de amplia liquidez que instrumentaron las autoridades monetarias y el auge de la construcción privada, contribuyeron a un elevado dinamismo de varios subsectores industriales.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?