| 9/1/2006 12:00:00 AM

Los más pobres

Un estudio de Ana María Ibáñez y Andrés Moya muestra que el desplazamiento creó otro grupo de pobreza crónica. Los desplazados usan la oferta de servicios públicos urbanos y con ello superan el nivel de vida que tenían en su lugar de origen, pero, incluso así, solo en salud superan las condiciones de los pobres urbanos. En los demás —energía, agua, alcantarillado, gas o educación— tienen niveles inferiores al de los indigentes urbanos. En consumo, ingresos y empleo las condiciones son peores que las de su lugar de origen.
Pero lo más grave es que no van a salir de la pobreza. Tienen todas las características de un pobre crónico: perdieron activos y no tienen acceso al mercado de empleo, ni a los servicios. El estudio muestra que nunca recuperan el nivel de ingreso que tenían al inicio.
Para el Estado, el desplazamiento forzado es una carga fiscal enorme, que debe mantener hasta que estos hogares recuperen su capacidad de generar ingresos. Por eso, como lo sugiere el estudio, debería reorientar su acción hacia la creación de proyectos productivos focalizados que les permitan a los desplazados recuperar activos y capacidad de generar ingresos. Esto es urgente, si no se quiere condenar a este grupo de colombianos a vivir por décadas en la rudeza de la indigencia urbana.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?