| 3/30/1998 12:00:00 AM

La explosión de la pobreza

Este cuatrienio frustró el que cuatro millones dejaran de ser pobres y, en cambio, permitió que tres nuevos millones de colombianos llegaran a serlo.

Gobierno que busque reducir la pobreza eliminando la riqueza, no podrá hacerlo: sus propósitos son inconsistentes. Y sociedad que pretenda crear riqueza sin eliminar pobreza se equivoca enormemente en materia ética. El desarrollo económico debe crear riqueza y eliminar la pobreza.



El desarrollo colombiano, desde esta perspectiva, ha sido apenas parcialmente exitoso. La creación de riqueza no ha sido tan abundante como en otros países en desarrollo. Y la eliminación de la pobreza también deja mucho que desear. En los setenta y ochenta, la población satisfizo crecientemente sus necesidades básicas de educación primaria, vivienda y servicios públicos, pero no obtuvo ingresos suficientes para salir de la pobreza. De hecho, con un estándar ambicioso, la pobreza por falta de ingresos no se redujo en aquellas dos décadas.



La pobreza, que había sido persistente hasta los noventa, ha cambiado enormemente desde entonces. Las estadísticas del Consejo Nacional de Planeación, reproducidas en la gráfica, son muy reveladoras. Entre 1988 y 1994 la pobreza se redujo en más de un 10% y al menos 2 millones de personas salieron de este estado. Entre 1994 y 1998, por el contrario, la pobreza aumentó como no se veía en Colombia desde los sesenta. Las cifras son contundentes. En 1998 son pobres 3 millones de personas que no lo eran en 1994. Ello es más dramático al pensar que, de mantenerse las tendencias previas, se habría podido sacar de la pobreza a otros 2,5 millones de personas. Y de doblarse la velocidad de reducción de la pobreza, el número de pobres se habría reducido en cuatro millones. Pero en vez de ello, la pobreza se aumentó en tres millones.



¡Los números lo dicen todo!



Muchos querrán usar estas cifras para mirar atrás. Los colombianos hemos aprendido mucho de este gobierno: cómo no hacer las cosas. Lo que ha hecho con la pobreza es más grave que el proceso 8.000. Pero quisiéramos mirar hacia adelante. La eliminación de la pobreza es un imperativo ético que el siguiente gobierno tiene que emprender con éxito. También aprendimos en los noventa que al tiempo que se aumentan la riqueza y las oportunidades empresariales, es posible reducir aceleradamente la pobreza.
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