| 6/16/1998 12:00:00 AM

Educación: ¡qué calidad!

Sería difícil tener una evaluación más lamentable de la política educativa de los últimos años.

La falta de educación es el principal problema del país y la difícil coyuntura macroeconómica que vivimos no puede ocultar esa gran verdad. Los colombianos tenemos menos de 6 años de educación en promedio y para nuestro grado de desarrollo deberíamos tener 8. Además, la calidad de la lectoescritura y de las matemáticas resultaron lamentables en comparaciones internacionales.



El Icfes ha revelado, por fin, los resultados de las pruebas de Estado de los bachilleres del último año. Este, que resulta el único indicador objetivo de la medición de calidad, revela el enorme fracaso de nuestro sistema educativo.



La gráfica sintetiza los resultados. Más de la mitad de los bachilleres recién salidos han recibido una educación de mala calidad. Apenas un 5% obtiene una educación de calidad superior. Los colegios públicos, el 57% de todos los colegios, constituyen el 87% de los planteles con pésima calidad educativa, y apenas el 9% mostró excelente nivel.



La pésima educación para la mayoría de nuestros muchachos pone en marcha un endemoniado círculo vicioso. Con tan pobre calidad, los salarios de los bachilleres nunca serán buenos. Con una educación tan mala para los pobres, ellos seguirán siendo cada vez más pobres. Las frustraciones de unos y otros alimentarán las tensiones sociales y la violencia.



Difícil tener una evaluación más lamentable de la política educativa de los últimos años. Y difícil una mejor señal de alerta para que el inevitable ajuste fiscal conduzca a cambiar los incentivos y a propiciar una reforma en las instituciones educativas, y que ello resulte compatible con el logro de más y mejor educación para todos.
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