| 7/2/1999 12:00:00 AM

Colombia: corrupto y sin competitividad

A juzgar por los más recientes reportes de prestigiosas instituciones internacionales Colombia es un país corrupto y poco competente.

Dos tareas



De 47 entre los 53 países más grandes del mundo fue clasificada la competitividad de la economía colombiana por el informe de 1998 del Reporte Global de Competitividad.



Este índice predice bien el flujo de recursos privados y el crecimiento económico futuro. En los últimos tres años, Colombia perdió 7 puestos y fue superado por Italia, Turquía, Suráfrica, Hungría, Venezuela, Brasil y Vietnam.



Colombia hoy sólo supera a Eslovaquia, Polonia, India, Zimbabwe, Rusia y Ucrania.



En el campo de la corrupción, la situación es más crítica. Entre los 52 países más populosos del mundo, Colombia clasificó de 50 en corrupción, según el Indice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional y de la Universidad de Gottingen.



En los últimos dos años, Colombia bajó 10 puestos y superó a Rusia, Pakistán, México, Indonesia, India, Venezuela, Vietnam, Argentina, China y Filipinas. Hoy sólo supera ­es decir, es menos corrupto­ a Bolivia y Nigeria.



Los "logros" de este gobierno ponen a Colombia, sin duda, en un mal lugar internacional, como muestra la gráfica. Sólo los países de Europa Oriental son menos competitivos, pero no más corruptos.



Colombia es menos competitiva, pero más corrupta, que las economías grandes de América Latina y del Africa. Y ni qué decir de las economías asiáticas, de las economías desarrolladas o del mismo Chile.



Este par de ejes ­la competitividad y la corrupción­ serán primordiales para la tarea del nuevo gobierno. Con corrupción no habrá Estado legítimo ni acción social posible. Y sin competitividad no es posible lograr crecimiento económico ni empleo. Sin legitimidad, sin bienestar y sin empleo la paz estará lejana.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?