| 4/27/1998 12:00:00 AM

Café de Colombia

Sentar en business class a Juan Valdés y a su inseparable mula, imágenes que identifican en todo el mundo al Café de Colombia, es la más reciente de una brillante serie de propagandas para asociar nuestro producto a los grandes eventos internacionales ­como esquí en la nieve y tenis­ y un buen ejemplo del humor fino en la publicidad (Ver Dinero, junio 1997).



La campaña se creó para anunciar el acuerdo entre la Federación de Cafeteros y American Airlines con el cual se garantiza que la aerolínea servirá exclusivamente Café de Colombia en sus vuelos ­se estima que ofrece 131 millones de tazas de café al año­, que en los empaques de azúcar y en los pocillos se use el logo de nuestra bebida y que haya publicidad en la revista "AmericanWay" y en los videos que exhiben a sus pasajeros a bordo.



La foto de las sillas vacías fue tomada en un simulador de vuelo en Dallas. Después se alquiló una mula y se le tomaron desde atrás fotos de la cabeza. Se seleccionó un sombrero y con la magia del computador se terminó la obra. La agencia creadora, DDB Needham Nueva York, borró de detrás de la silla el tradicional teléfono internacional que estaría a la vista para no distraer la atención del lector.



Moraleja: Cuando tenga una buena idea, que ha demostrado que funciona, quedése con ella.
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