Dinero.com Revista Dinero

| 4/4/2013 8:00:00 AM

Trampas de muerte

Los seguros de vida siguen siendo uno de los flancos más vulnerables para el sector financiero. Hay organizaciones dedicadas a sacar provecho ilícito del dolor humano.

Una sentencia escogida al azar revela que algunos colombianos no reconocen límites legales ni éticos a la hora de cobrar fraudulentamente un seguro. En junio del año pasado, la Juez 21 Penal del Circuito de Bogotá condenó a 18 años y 20 días de cárcel a César Augusto Montaño Moreno, un expolicía que el 12 de diciembre de 2008 asesinó a su esposa, Martha Lucía Gutiérrez, y luego simuló su propia muerte como parte de una maniobra que le permitió hacer efectivas pólizas de seguros de vida por más de $600 millones.

El inventario de casos puede ser tan largo como increíble. La justicia ha descubierto bandas organizadas para hacer este tipo de cobros a expensas de la necesidad y la ausencia de escrúpulos de personas que están dispuestas a permitir que se les cercene un dedo o una extremidad para construir el escenario ficticio de un accidente y hacer valer el amparo respectivo.

Aquí las estadísticas no mienten. Cada día son denunciados, en promedio, cinco casos de fraude con seguros. Durante 2012, el Instituto Nacional de Investigación y Prevención de Fraudes (Inif) recibió 38.652 quejas documentadas. Comparada con los registros de la Policía Nacional y de la Unidad de Vida de la Fiscalía General, esa cifra corresponde, sin embargo, a no más de 8% de los casos incorporados a los expedientes judiciales.

Ese contraste atenúa, de entrada, los riesgos de sesgo que podrían derivarse del hecho de que el Inif es un organismo creado hace ocho años por las compañías de seguros. También conduce a una primera conclusión forzosa. El fraude conspira contra los intereses de las personas que de verdad requieren de los amparos que les ofrecen los seguros, ya que los operadores del mercado se muestran proclives a endurecer los requisitos para extenderlos.

Las pérdidas generadas por los fraudes son de difícil cuantificación, ya que su consolidación depende de los resultados probados en las investigaciones. Con todo, el año pasado fueron calculadas en $10.000 millones.

Los seguros más expuestos a las trampas son, en su orden, los de autos, hogar, Soat y vida. “La ley es muy proteccionista con el consumidor y la legislación que rige en relación con la atención al cliente y con la adquisición del seguro hace que las compañías tengan que girar enormes cantidades de dinero, sin hacer verificaciones adicionales”, se queja Lina María Chacón, subgerente general del Inif.

Una investigación de fraude puede tardar desde un mes hasta dos años tratando de encontrar todos los responsables. “Muchas veces en esos 30 días, o menos, (porque en realidad nosotros por una compañía tenemos entre 10 y 15 días como plazo para responder frente a una investigación de esta categoría) no se logra establecer una causa o prueba para saber que realmente esa persona está cometiendo fraude”, asegura Chacón.

Con base en reclamaciones y casos resueltos, Dinero seleccionó algunos que son ilustrativos de un problema encarnado en modalidades que crecen con mayor rapidez que los mecanismos adoptados para prevenirlas.

Sin fronteras

El caso del expolicía Montaño, el hombre que asesinó a su esposa, estuvo cerrado durante tres años. La Fiscalía lo archivó en noviembre de 2009 cuando autoridades venezolanas encontraron entre los restos incinerados de una persona la cédula de ciudadanía de aquel hombre que, después de cobrar el seguro, pidió permiso para salir de vacaciones con el argumento de que estaba amenazado de muerte.

Las alarmas se reactivaron después de que familiares de Montaño cobraron tres pólizas por $620 millones y las autoridades comprobaron que pocos días antes de su supuesta muerte el defraudador había ido a la Registraduría a tramitar un duplicado de su cédula.

El montaje llegó a su fin cuando, en un retén de la policía de Cúcuta, Montaño no pudo pasar desapercibido y su captura se hizo efectiva.

Herederos sin suerte

La esposa e hija de un rico transportador del Eje Cafetero se aliaron para matarlo y reclamar un millonario seguro en condición de únicas beneficiarias. Para fortuna de la víctima, el sicario contratado falló. El transportador sospechó de quien aparentemente no debía y atinó. Su denuncia por intento de homicidio fue acompañada de pruebas irrefutables que implicaban a las dos personas para quienes había amasado un capital con toda una vida de trabajo.

Acuerdo médico

El médico no tiene su auto asegurado pero el supuesto responsable del accidente sí. Según la versión del médico, el auto asegurado iba muy rápido, pierde el control por alguna razón y se estrella contra él y se sale de la carretera. Como consecuencia del accidente, el médico pierde una de sus manos.

Lo que ocurrió en realidad: el médico condujo a gran velocidad y se estrelló contra un árbol. Luego fue hasta su propia clínica para ser intervenido por la pérdida de su mano y después convence a su amigo, que también es médico y codirector de la clínica, para que diga que este último fue el responsable del accidente porque él sí tenía su carro asegurado.

Los dos van hasta el lugar de los hechos llaman a la policía, piden el levantamiento del croquis y presentan la reclamación ante la compañía de seguros. El accidente le parece extraño a la compañía, porque el vehículo asegurado no tiene ningún daño.

El auto… robo

Un Nissan Sentra, modelo 1996, asegurado por $20’700.000 fue reportado como robado. Su propietario reclamó a la compañía de seguros argumentando que lo dejó frente a su residencia y no lo encontró cuando salió. Pero el propietario no contaba con que su carro no estuviera dentro de las estadísticas de alta frecuencia de hurtos, dato que alertó a los investigadores.

La verdad de este caso fue que el reclamante vendió el carro y 15 días después lo reportó como hurtado, con sustento en documentos falsos de denuncia y traspaso. En este caso, la compañía de seguros llamó a la nueva propietaria del carro, que circulaba en Medellín, quien les corroboró el fraude al contar que lo había comprado al asegurado.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

>

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×