| 4/30/2010 12:00:00 PM

Textiles y confecciones

Esta industria ha jugado un papel importante en la dinámica del sector empresarial en Colombia.

Cuatro etapas pueden definir su evolución. La primera, relacionada con su creación. Según la publicación Industria textil y cultivo del algodón en la región Caribe colombiana 1850-1930, de Sergio Paolo Solano, entre 1895 y 1925 se crearon quince fábricas de textiles, doce de ellas en Barranquilla. Además, nació Coltejer (1907) y Fabricato (1920).

La segunda etapa está relacionada con su expansión aferrada, en especial, a las condiciones favorables de un mercado cerrado que registró el país durante gran parte del siglo pasado. Esta expansión se dio no solo en empresas del sector sino en otras áreas. En este escenario aparecen empresas como Confecciones Colombia y Leonisa.

La tercera etapa es una de las más complejas. Entre los 80 y 90 se identificaron serias dificultades de la industria, en especial la textil, por la capacidad ociosa, la pérdida de competitividad, los elevados endeudamientos y grandes inventarios. Esto originó, por un lado, un reacomodo en las industrias -muchas de ellas con graves problemas financieros-, como la fusión de Fabricato y Tejicóndor, y la liquidación de otras como Tejidos Única, Fibratolima e Hilacol.

Y la última etapa está dirigida hacia una reinvención del negocio, más enfocado en el valor agregado, en un escenario cada vez más competido, donde cadenas internacionales participan en el mercado nacional y las ofertas en el exterior tienen una mejor relación precio-calidad.

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