| 10/2/2009 12:00:00 AM

Repensar las ciudades radicalmente

En un mundo de interconexión y sistemas inteligentes, los núcleos urbanos tienen a su alcance soluciones para los problemas más apremiantes. La pregunta es, cuándo una ciudad como Bogotá tomará la decisión de volverse inteligente.

Hasta hace poco, Bogotá era vista como un ejemplo de pujanza y transformación en la región latinoamericana. Había retornado a niveles manejables de sus tasas de violencia y las administraciones locales de Mockus-Peñalosa-Mockus habían hecho enormes esfuerzos por crear cultura ciudadana, recuperar el espacio público y mejorar la red de transporte. El resultado era una ciudad que atraía las miradas de las demás urbes de la región.

Pero el liderazgo de la ciudad ha encontrado trabas para mantenerse. Transmilenio ha perdido eficiencia en tiempos de viaje y calidad para sus pasajeros por la evidente saturación que enfrenta el sistema; el espacio público ha vuelto a ser del dominio de los cada vez más trabajadores informales que genera la ciudad; el transporte particular enfrenta la más severa restricción de su historia, con el consecuente impacto que conlleva en el comercio; el déficit de vivienda deteriora los indicadores sociales y la percepción de inseguridad se volvió a disparar.

La clave es reconocer que el desarrollo de Bogotá va a trascender los límites de la ciudad y que las decisiones que se adopten deben enmarcarse bajo el concepto de región capital. Solo así se logrará una planificación urbana que promueva el desarrollo económico y social y potencie la productividad y competitividad.

En esto coincidieron los expertos reunidos en la tercera versión del Foro Bogotá 2038, una iniciativa de Semana y Revista Dinero, que busca someter a discusión de las partes comprometidas con la construcción de la ciudad los elementos clave para que Bogotá esté a la vanguardia de los entes territoriales cuando llegue a sus 500 años de existencia. Reconocer la importancia de pensar en la ciudad-región para Bogotá es necesario, pero no es suficiente para superar las trabas de su desarrollo. Es imprescindible ponerse a tono con los avances tecnológicos propios de una ciudad inteligente.

Apostarle a tendencias en tecnología para una ciudad no es una propuesta de corto plazo, la mayoría de alcaldes y gobernadores se concentran en mostrar resultados durante su administración, una actitud comprensible y exigida por la ciudadanía. Pero las transformaciones de fondo, aquellas que requieren importantes inversiones, como la construcción de un metro o de trenes de cercanía, deben tener una mirada de largo plazo que no se vea entorpecida por consideraciones del político de turno.

"La idea no es solo construir un sistema como Transmilenio, porque queda aislado. Nuestras soluciones alimentan todo el sistema, desde el punto de partida hasta el destino final, minimizando los tiempos de transporte de los usuarios de la red de transporte público", comenta en este sentido Stefan Maudanz, director de proyectos llave en mano de la unidad de movilidad, de Siemens. Y agrega que lo importante para una ciudad como Bogotá es "gerenciar la movilidad" y para ello, según el experto, "se debe aceptar lo que se tiene y ajustarlo; integrar los diferentes sistemas existentes y los que entren posteriormente".

Adquiriendo inteligencia

La población mundial aumenta y envejece a un paso constante. Para 2050, alrededor de 9.200 millones de personas habitarán el planeta, en comparación con las 6.600 millones de hoy en día. Para ese mismo año, 70% de la población del mundo vivirá en ciudades, hoy ese porcentaje es del 50%. Esta urbanización sin precedentes es tanto un emblema de nuestro progreso económico y de la sociedad, como un enorme desafío a la infraestructura del planeta. Pero afortunadamente cada vez se irradia más inteligencia a la forma en que funcionan nuestras ciudades.

Paralelo a la urbanización, el comercio mundial y la demanda de movilidad individual seguirán en aumento, intensificando la necesidad de transporte. Según estimaciones de IBM en India, cada minuto durante los próximos 20 años, 30 indios dejarán una zona rural para instalarse en áreas urbanas, "India necesitará unas 500 ciudades nuevas. Si alguna vez hubiera tiempo de concentrarse en el crecimiento inteligente de nuestras áreas urbanas, el momento es ahora", argumenta la Gigante Azul en su más reciente estudio de ciudades inteligentes.

En la medida en que las poblaciones crecen de manera acelerada, la infraestructura de las ciudades enfrenta dificultades para responder a la nueva demanda, específicamente en servicios como transporte, salud, educación y seguridad. Reemplazar la infraestructura actual de una ciudad es, por lo general, impracticable en términos de costo y tiempo. Sin embargo, con los avances tecnológicos recientes se puede aportar inteligencia a la infraestructura existente.

"Esto se puede lograr digitalizando y conectando los sistemas, para sensibilizarlos, analizar e integrar información y responder inteligentemente a las necesidades de sus jurisdicciones. Podemos revitalizar la infraestructura para que sea más inteligente y eficiente", afirma Mark J. Hennesy, chief information officer de IBM a nivel global.

Las ciudades encierran los aspectos más importantes de la vida en sociedad, por eso el instrumentarlas, interconectarlas y hacerlas más inteligentes es hacer, al mismo tiempo, más inteligente nuestra educación, salud, uso de agua y energía, seguridad, gobierno y transporte, entre muchas otras.

En este último aspecto, la respuesta de Siemens es la 'movilidad total', con soluciones de movilidad y logística eficientes para un sistema de tránsito integrado, con miras a transportar personas y mercancías de forma económica, rápida y segura. "Para garantizar la movilidad del futuro, se necesitan sistemas de información y de transporte estrechamente vinculados. Estos desafíos se pueden dominar solo si todas las formas de transporte están coordinadas de manera sensata y funcionan sin contratiempos", se plantea en la respuesta 'movilidad total' de la multinacional alemana.

Por su parte, un nuevo reporte del Instituto IBM para el Valor Agregado, A Vision of Smarter Cities, hace énfasis en que las ciudades deben usar nuevas tecnologías para transformar sus sistemas y optimizar el uso de los recursos escasos. "En la medida en que la sostenibilidad en las ciudades y el planeta se vuelva cada vez más importante, la pregunta no será si la ciudades harán esto, la pregunta es: ¿cuáles serán las primeras en hacerlo? Y, ¿cuáles lo harán mejor?", señala el reporte.

Bogotá no puede seguir rezagada de las tendencias mundiales. La iniciativa de construir un metro en la ciudad debe ir acompañada de la integración de los diferentes sistemas de transporte público para lograr la eficiencia en los tiempos de transporte de sus usuarios. Al tiempo, se debe integrar de forma óptima la región capital y lograr avances en el transporte particular. La movilidad es un buen punto de partida para repensar el resto de la infraestructura de la ciudad y trabajar en hacerla cada vez más inteligente para que redunde en competitividad y, por ende, en la calidad de vida de sus habitantes.

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