Revista Dinero

Mario Solano en su época como Contralor Distrital de Bogotá.

| 9/14/2012 10:00:00 AM

Manto de dudas

El más firme aspirante a Superintendente de Salud, Mario Solano, enfrenta varios procesos por su pasado público. Cinco cuestionamientos ensombrecen su nombramiento.

No me asustan las investigaciones”, dice Mario Solano, contralor delegado para el Sector Social y primero en la lista de candidatos para el cargo de Superintendente Nacional de Salud. “Y no me asustan ni tiemblo ante ellas –prosigue– porque mi conciencia no me acusa de nada”.

Desde que su nombre comenzó a encabezar la baraja de candidatos, después de una visita a la Casa de Nariño, Solano ha estado bajo el escrutinio de algunos medios de comunicación y en la mira de críticos dispuestos a remover sus actuaciones como primer gerente liquidador de Cajanal, como director del Fondo de Previsión Social del Congreso y como Contralor de Bogotá.

Actualmente obran en su contra tres indagaciones penales, siete disciplinarias y está a consideración del Auditor General de la República la apertura de un proceso fiscal. Cada investigación entraña por lo menos una duda y estas son las que rondan su nombre:

1 Sus paisanos vergonzantes

Solano, médico cirujano de profesión, no podía estar al margen de uno de los capítulos más sonados de la antología de la corrupción en Colombia: el descalabro de Cajanal. Fue el primer gerente liquidador del organismo y en los expedientes –todavía inconclusos– de los órganos de control y de la justicia penal obra información según la cual su relación con los abogados Armando Cabrera Polanco y Jeiner Guilombo Gutiérrez, cerebros del carrusel de pensiones que arruinó al organismo, va más allá de su paisanaje huilense. Según algunos denunciantes, Solano les habría entregado información privilegiada sobre reclamos y demandas para que ellos montaran su concierto criminal que resultó más costoso para la Nación que el desfalco a Foncolpuertos. Él lo niega con vehemencia: “Claro que los conozco. Soy huilense como ellos y supe lo que pasó en Cajanal, pero no existe, ni puede existir, la más mínima evidencia que me vincule con ellos. Todo lo contrario, yo combatí en Cajanal este tipo de andanzas”.

2 Nóminas y gastos non santcos

La Auditoría, su juez natural, y la Procuraduría evalúan quejas en contra de Solano por la implantación a dedo de una nómina paralela de más de 300 funcionarios y por el desbordamiento del gasto en más de $19.480 millones cuando ejerció como Contralor de Bogotá. Uno de los denunciantes declaró bajo juramento ante los entes de control que Solano solía despedir en público a los directivos de la entidad, luego los reemplazaba por cuotas políticas y, mediante contratos de prestación de servicios, duplicaba las funciones que aquellos cumplían.

“Cuando uno obra con denuedo en la lucha contra la corrupción, tiene que estar preparado para los contragolpes de sus enemigos”, responde Solano y agrega: “Entre mis malquerientes están el sindicato de la Contraloría y una familiar de los señores Nule a la que despedí de la Contraloría luego de descubrir que tenía bienes en Miami y acciones en un exclusivo club social”.

3 El software millonario

Un grupo de auditores delegados acaba de hacer una revisión integral de la gestión de Solano como Contralor Distrital en 2011. En su informe consignan varios hallazgos, entre los que llama la atención la compra de un sistema de software por $500 millones, cuando su precio en el mercado no supera los $30 millones. El informe sobre los hallazgos fue enviado el viernes 7 de septiembre a una “Mesa de Contradicción”.

Esta figura consiste en que el investigado y funcionarios que lo acompañan en su gestión pueden cuestionar las pruebas aportadas y ejercer su derecho de defensa. “El software es uno de los aplicativos más modernos para revisar en líneas y en tiempo real la contratación de cualquier entidad pública. Yo dejé andando el proceso de compra y no supe qué pasó después”, replica Solano.

4 ¿Favoritismo a congresistas?

Una de las siete indagaciones de carácter penal que están radicadas en la Fiscalía se refiere a un posible tráfico de influencias a favor de excongresistas que habrían tramitado irregularmente sus pensiones cuando Solano se desempeñó como gerente del Fondo de Previsión Social del Congreso. Las denuncias documentan el caso de un exparlamentario chocoano que se hizo a una pensión de $65 millones, pese a haber asistido sólo a diez sesiones de un periodo legislativo.

Solano fue recomendado para el cargo por su antecesora, Diana Margarita Ojeda Visbal, actual procuradora delegada para la Seguridad Social. Ojeda refirió a Solano como un ejecutivo honesto y eficiente y como el hombre que había sido su mano derecha en el Fondo.

5 La revocatoria del millón

Caracol Radio informó recientemente que el principal aspirante a la Superintendencia de Salud afronta otra indagación relacionada con la revocatoria de un proceso de responsabilidad fiscal que la Contraloría había ganado a favor del Distrito por una cifra superior a los $1.800 millones.

Solano le dijo a Dinero que aún no ha sido notificado de una indagación al respecto pero que, de cualquier manera, todas sus actuaciones como servidor público están abiertas al escrutinio de la opinión. 

Con todo, las dudas que lo rondan han venido retrasando su designación para el cargo. “El Presidente y el nuevo Ministro de Salud quieren estar seguros de no incurrir en error en un nombramiento para un cargo tan delicado”, dijo una fuente de la Casa de Nariño. El consejo de precaución parece haber llegado al oído del alto gobierno.

N. de la R. Por orden de la sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá, la revista Dinero aclara ante sus lectores que el texto de este artículo difiere del aparecido en las páginas 50 y 52 de nuestra edición impresa número 406 (14 de septiembre de 2012). Hay diferencias en dos de sus apartes. En los ejemplares impresos, bajo el intertítulo “Sus paisanos vergonzantes” se lee: “(…) Esclarecer las circunstancias en la (sic) que le transfirió la clínica Santa Rosa de Lima, en Bogotá, a una comunidad religiosa”. En nuestra edición virtual este aparte fue suprimido.

Igualmente, después del intertítulo “Favoritismo a congresistas” la versión impresa rezaba lo siguiente: “Un posible tráfico de influencias a favor de ex congresistas que habrían tramitado irregularmente sus pensiones cuando Solano se desempeñó como gerente del Fondo de Previsión Social del Congreso de la República”. Y agregaba: “Solano fue recomendado para el cargo por su antecesora, Diana Margarita Ojeda Visbal, actual Procuradora Delegada para la Seguridad Social. Ojeda refirió a Solano como un ejecutivo honesto y eficiente, pero funcionarios que trabajaron con ella aseguran que pudo haber sido asaltada en su buena fe”. 

La edición virtual modifica la anterior idea en los siguientes términos: “Solano fue recomendado para el cargo por su antecesora, Diana Margarita Ojeda Visbal, actual Procuradora Delegada para la Seguridad Social. Ojeda refirió a Solano como un ejecutivo honesto y eficiente y como el hombre que había sido su mano derecha en el fondo”.

Los cambios no obedecieron a una postura editorial de la revista, sino que están relacionados con el hecho de que los equipos periodísticos que preparan sus ediciones impresa y virtual son distintos, tienen sus propios directores y conservan su autonomía editorial. En ocasiones los textos son modificados para adaptarlos al lenguaje de la web o para resumirlos cuando los editores consideran libremente que son demasiado largos o farragosos.

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