Revista Dinero

Alessandro Corridori, promotor de repos de Fabricato. Aunque en público no ha admitido su responsabilidad de tomar excesivos riesgos para tomar el control accionario de Fabricato, en privado se excusa con sus clientes.

| 6/28/2013 6:00:00 AM

Los correos de Corridori

El inversionista italiano, peón de brega de los repos de Fabricato, aceptó en privado lo que ahora busca negar en público. Chats y correos son evidencias de sus actuaciones.

Siete meses después de estallar la crisis de InterBolsa, el discurso de Alessandro Corridori se ha ido depurando. De la mano de su abogado Juan Manuel Valcárcel, el inversionista italiano tiene listos sus argumentos de defensa y ha desplegado una tarea de cabildeo para impactar en los medios en la fase previa del proceso penal al que está sometido.

En una reciente entrevista con el periodista y escritor Alberto Donadío, Corridori se esforzó por darle un tono de erudición financiera a sus explicaciones y, tras eludir sus responsabilidades, culpó a clientes de su firma Invertácticas de haber asumido riesgos más allá de los límites razonables para hacerse al control de Fabricato.

Sin embargo, no parece estar diciendo toda la verdad. En una serie de correos, chats y conversaciones grabadas con los clientes a los que ahora busca responsabilizar, Corridori aceptó haber firmado documentos sin su autorización, haber hecho inversiones sin mandato expreso y se declaró dispuesto a ir a la cárcel. Incluso dijo que prefería morir antes de que sus culpas fueran expuestas públicamente.

Por su valor documental, Dinero revela apartes sustanciales de esos chats y correos.

“SI ESTO SE HACE PÚBLICO, ME MATO”

El 8 de noviembre de 2012, la opinión trepidaba con el aluvión de noticias sobre la intervención de la comisionista InterBolsa. El nombre de Corridori se hacía familiar para la audiencia que comenzaba a identificarlo como promotor de las operaciones repos que sirvieron de base para especular con el precio de la acción de Fabricato. Pero el escándalo se llevaba de calle también los nombres de los empresarios Alfonso Manrique Vandame, miembro de la junta directiva de Odinsa, y de Lina Barguil, gerente de Cromas, que aparecían entre los principales accionistas de la textilera (ambos acusan hoy al italiano de haber falsificado sus firmas y de haber hecho operaciones a su nombre sin su consentimiento).

A partir de la una de la tarde de ese día, Lina Barguil interrogó por chat a Corridori en busca de respuestas. Estos son fragmentos de su diálogo por esta vía:

Barguil: ¿Por favor dime cómo montaron los repos? ¿Para qué? ¿Dónde está la plata?

Corridori:
Todo está en otras sociedades. No he sacado nada, ni un peso (…)

Barguil: (…) ¿Quién firmó las cartas (de autorización) de los repos, si solo yo podía? Aunque sea, por favor, mándame el papel que te pidooo! Dime algo.

Corridori: Ya te lo mando. Yo voy a responder de todo, no he sacado nada.

Barguil: El problema es que no veo de dónde porque la acción se va a caer.

Corridori: Pero sobra mucho igual. Y todo está allí.

Barguil: La verdad eso no es importante ahora. Se hicieron cosas indebidas y me usaron a mí.

Corridori: Sí, es cierto (…) Voy a asumir mi responsabilidad y a responder por todo (…). Lo que quiero es solucionar esto ya y luego que todos vosotros estén bien, terminar con todo esto e irme a la Fiscalía y ya. Ya no aguanto más con esta pesadilla. He hecho algo terrible y quiero solucionarlo. Lo hice no con el intento de robar sino de solucionar. Y si esto sale público me mato de verdad porque no aguantaría una crucifixión mediática como un ladrón (…)

“VOY A RESPONDER POR TODO”

Antes de cerrar la sesión del chat del 8 de noviembre, Corridori le rogó a la gerente de Cromas que le ayudara a mantener tranquilo a Manrique, su tío, pues temía que este lo denunciara. Sin embargo, al día siguiente, a la 1:13 de la tarde, se animó a escribirle.

Corridori: Hola Alfonso, destruido por todo lo que está pasando. Pero quiero que sepas que no he robado ni un peso y todo está allí y voy a responder de todo. Me gustaría verte con Lina y verte a las 6:30 si puedes. Te paso la dirección (…)

Pactaron una cita para el día diez en horas de la mañana en el café Oma del Parque de la 93, en Bogotá. Allí le aguardarían sorpresas al italiano.

UN CAFÉ GRABADO

Quizá sin que este se percatara, el encuentro de Corridori con Alfonso Manrique, al que asistieron también Lina Barguil y tres abogados, fue grabado. Allí el dueño de Invertácticas habló sin tapujos y, de manera emotiva, volvió a tocar el tema del suicido al que había aludido durante sus sesiones de chat con Barguil.

“Yo estaba listo para suicidarme el jueves y por esta mujer (se refiere a Claudia Jaramillo, su esposa) no lo hice. Me dio fuerza y le agradezco porque yo hice un daño…

“Perdonen señores –repitió mientras buscaba calmarse– soy culpable de todo, con todas las consecuencias. Me iré a la cárcel (…).


Sus interlocutores se esforzaban por eludir los dramatismos y darle un tono pragmático a la conversación. Por eso le preguntaban con insistencia dónde estaba el dinero. Del contexto de la conversación se deduce que todos estaban enterados de la creación de otras sociedades creadas para captar recursos.

“El dinero –respondió– ahí está todo y no ha salido ni un peso. Yo no tengo ni para pagar un abogado. ¿Dónde? En las otras sociedades que nos crearon, que nos hicieron constituir.


Con todo, buscó justificarse: “Vosotros ahí tenían una participación más que suficiente en Fabricato. Las cosas no iban bien, iban muy bien. Setenta pesos, sesenta pesos. De ahí empieza la parte de abajo, el cuarto piso, la famosa utilidad que subió a $70.000 millones. Nunca pagaron esa plata (…) Mi gran error fue no decir lo que estaba pasando, no pedir ayuda, de intentar hacer locuras para que todo terminara bien (…) La misma InterBolsa fue la que mató a InterBolsa y yo nunca he conocido personas sin escrúpulos como esa gente”.

Antes de comprometerse a hacer de su confesión una declaración pública registrada en notaría (promesa que hasta ahora no ha cumplido), Corridori se dolió de estar perdiendo el control de Fabricato y culpó de buena parte de sus males al inversionista Juan Carlos Ortiz:

“Antes de lo de InterBolsa, tuvimos el control de la junta directiva de InterBolsa con cuatro directamente: nosotros y una persona que es Tatiana Aristizábal, en representación de los accionistas minoritarios (…) Antes de eso pasan hechos fundamentales que son la quiebra de Proyectar donde ahí yo sufrí una trampa muy grande porque yo, como Invertácticas, mi empresa, presté $1.800 millones a Kapital que es una empresa de Juan Carlos Ortiz (…) A los seis meses me asusté y le dije: ‘por favor, dame una garantía’ y él me entregó acciones de Proyectar Latinoamérica. A los diez meses quiebra Proyectar y yo, sin tener culpa de nada, además de perder $1.800 millones, me veo involucrado en un escándalo con Juan Carlos Ortiz, incluida la Bolsa Mercantil donde fui asociado como testaferro de él (…)”.
¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×