| 8/8/2013 4:00:00 PM

La desbandada

Son varios los inversionistas del Fondo Premium de InterBolsa que prefieren perder su dinero antes que explicarles a las autoridades tributarias el origen de los recursos que tenían en Curazao.

De dos males, el menor. Esa parece ser la consigna de algunos de los 1.612 inversionistas que le confiaron al fondo Premium de Curazao inversiones que, sumadas, bordean los US$175 millones. Sobre todo de aquellos que hoy prefieren vender barata su participación antes que explicarles a las autoridades tributarias de dónde provienen sus recursos y por qué no están registrados en sus declaraciones de impuestos.

El plazo señalado para el reporte de las inversiones expira el próximo 12 de agosto. Pero, en contra de lo que temen algunos, el propósito principal no es abrir contra ellos actuaciones sancionatorias sino generar una base de información sólida y confiable que les permita a las autoridades facilitar la recuperación de recursos que están embolatados desde que fueron usados para apalancar inversiones personales de directivos de InterBolsa.

La idea de crear un data room para facilitar la venta está descrita en el acta de una reunión celebrada el 15 de abril por el denominado “comité de transparencia” del Premium Capital Appreciation Fund B.V. y el Premium Capital Individual Portafolio Fund B.V.

La propuesta, que gozó de acogida general, fue hecha por los inversionistas William Corredor y Luis Felipe García y hace parte de una estrategia que busca dejar en cabeza de la Multinacional Edex una gerencia que se encargue de la monetización de los activos y de responder a los inversionistas.

Su idea pasa por la creación de una sociedad holding en Colombia que recogería el patrimonio que supuestamente está en Curazao y que operaría bajo las normas colombianas, con el fin de hacer más expedita la eventual devolución de los recursos.

Rendimiento sigiloso


“De igual manera –relata el acta en el punto clave– se incluyó dentro del plan la compra de unidades a los inversionistas por parte de terceros interesados, para aquellos que deseen salirse de manera inmediata del fondo. Para esto, se crearía un data room, al cual tendrían acceso todos los inversionistas”.

El acta solo dejó una salvedad expresa: “Al respecto, los miembros del comité recomendaron establecer una lista de personas a las cuales no se les podrían vender unidades, entre las cuales deberían incluirse los causantes de la debacle del Fondo: Tomás Jaramillo y Juan Carlos Ortiz, con el fin de no crear una situación en la que se confunda la calidad de víctima con la de victimario”.

Aunque el tema tributario no fue mencionado de manera expresa, los asistentes a la reunión estuvieron de acuerdo en que la venta de las unidades de los interesados se haría de manera reservada, aunque destacaron la importancia de “no feriar los activos del fondo, sino de buscar siempre el mejor retorno a los inversionistas, que es la mayor protección de sus intereses”.

Uno de los asuntos más curiosos es que los más de 1.600 inversionistas han confiado su representación en menos de diez personas.
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