| 4/30/2010 12:00:00 PM

El comercio tarde, pero se internacionalizó

Cinco periodos ha tenido el comercio tras 200 años de independencia. Hay innovación, pero llega tras adaptar o replicar formatos internacionales.

Durante casi 90 años del siglo XX el proteccionismo retardó la llegada de inversión extranjera y, aunque la actividad comercial apoyó el desarrollo de las ciudades, hubo atraso frente a otros países. Desde 1990, la apertura permitió la llegada de operadores foráneos y el mercado creció porque las cadenas nacionales se fusionaron e hicieron alianzas para competir.

1810 a 1850:
¿En la línea colonial o republicana?

Tras la independencia y en medio de una lucha entre federalistas y centralistas, fue muy poco el espacio que le quedó al comercio para desarrollarse. Pasaron 40 años de enfrentamientos interpartidistas sin que se pudiera definir qué modelo seguir en la economía: continuar bajo parámetros de la era colonial o reorientarla sobre los fundamentos liberales de un gobierno republicano.

1850 a 1900:
Tres modelos, tres ciudades

A partir de 1850 empezó en Barranquilla el desarrollo comercial, gracias al puerto, donde se aprovechó la navegación a vapor para conectar a Colombia con el mundo por el océano Atlántico y para dinamizar el intercambio comercial con el interior por el río Magdalena.

Maquinaria, telas, ropa, jabones y cueros viajaban desde el Atlántico hasta el Puerto de Honda para ser vendidos a comerciantes de otras ciudades. De regreso a Puerto Colombia, la carga de los barcos incluía café y otros productos agrícolas del interior.

La inmigración sirio-libanesa que se dio en Barranquilla lideró estos intercambios fluviales. Entre viaje y viaje, estas familias innovaron al aplicar prácticas contables.

Bogotá surgía como una ciudad de comerciantes y artesanos. En su libro El Comercio, el historiador Luis Fernando Molina revela que un directorio telefónico de la ciudad de 1893 reunía datos de 990 comerciantes y 1.300 artesanos, cifras superiores a las que se registraban de abogados, médicos, hacendados y agricultores.

A la par, en Medellín se vivió otro tipo de comercio, gracias al desarrollo minero, pues en las poblaciones donde se buscaba oro se establecían casas de negocios donde los comerciantes innovaron con prácticas de crédito y pagando mercancías y ganado con el mineral.

1900 a 1949:
Carulla y Ley se multiplican

Nació Carulla, en 1905, cuando José Carulla Vidal fundó en Barranquilla un almacén para exportar café, quina, cuero, tabaco, algodón y caucho. Dos años después, en 1907, la familia Carulla estableció en Bogotá El Escudo Catalán, un expendio de rancho y licores. En 1922, en Barranquilla, Luis Eduardo Yepes inauguró su primer almacén LEY. Hacia 1929, Carulla abrió puntos de despacho en otras ciudades y, en 1930, LEY hizo lo propio llegando a Bucaramanga, Bogotá y Cali y, en 1933, a Medellín.

Hacia 1950, Bogotá se desarrolla comercialmente en el centro, en San Victorino, como una zona de alta actividad comercial en torno al ganado, alimentos, confecciones y productos de ferretería.

1949 a 1990:
Auge y expansión de cadenas locales

Diferentes modelos emprendidos por familias de comerciantes dan vida a estos años. En 1949 se creó la cadena Éxito, cuando Gustavo Toro, Mario Toro y David Restrepo abrieron una tienda en Medellín. En 1952, Abel Cardona y Antonio Villegas fundaron en Cali una cacharrería en la calle 14 con carrera octava, La 14, emblemática cadena vallecaucana. En 1953, Ricardo Char compra en Barranquilla el almacén Olímpico para vender artículos de farmacia y abarrotes, que luego se convertiría en Supertiendas Olímpica.

Replicando un modelo estadounidense, Carulla abrió en Bogotá, en El Campín, su primer supermercado autoservicio. De manera simultánea, aparece la multinacional Sears, la primera tienda por departamentos en el país, a la que se le deben innovaciones como el servicio posventa, el pago con crédito propio y las entregas de mercancías a domicilio.

En 1957 aparece la caja de compensación Cafam y en 1965 abrió su primer supermercado y la entrega de subsidios a sus afiliados.

En 1971 inauguraron en Bogotá Corabastos, como zona de descargue de alimentos. En 1972 se fundó el primer centro comercial del país: San Diego, en Medellín, ciudad en la que Éxito abre su primer supermercado. En 1976 se creó en Bogotá Unicentro, pionero por su formato arquitectónico y urbano, con viviendas, oficinas, ventas minoristas, prestación de servicios, diversión y banca. Olímpica llegó a Bogotá donde luego, en 1981, compró la red de mercados Marion.

1990 a 2010:
Ola de internacionalización

Con la apertura económica llegaron grandes cadenas de retail como Makro, Carrefour y Casino, lo que desencadenó una ola de fusiones, reagrupamientos y alianzas entre las grandes cadenas colombianas para enfrentar la competencia, incluso con aliados extranjeros como en el caso de Homecenter, donde la Organización Corona y el grupo chileno Falabella tienen participación. Con los nuevos formatos, los consumidores encontraron películas de alquiler, materiales de construcción, muebles y automóviles en hipermercados especializados.

Lo que viene para el comercio, en opinión de Dionisio Araujo, ex presidente de Fenalco Bogotá, es seguir aprovechando la globalización del mercado, buscar la reducción en los impuestos que paga el sector y seguir desarrollando el modelo para sorprender a la competencia.

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