| 4/19/2013 9:00:00 AM

El banquero de las crisis

Salomón Kassin habla por primera vez sobre sus actuaciones en InterBolsa, EasyFly y la Bolsa Mercantil, tres sonados escándalos financieros que lo tuvieron como banquero de inversión.

Salomón Kassin Tesone, socio de la banca de inversión El Nogal, acude a las parábolas cuando cree que la verdad sobre sus actuaciones está en entredicho. Su favorita cuenta la historia de un hombre que, agobiado por un cargo de conciencia, le confiesa a un rabino que hizo afirmaciones infundadas que acabaron con la reputación de una persona. El rabino le pidió que reprodujera en un papel las acusaciones infamantes y luego lo rasgara y diseminara sus partes. Cuando el penitente regresó con la misión cumplida, el rabino le pidió juntar de nuevo los trozos de papel. El hombre le replicó que eso era imposible porque ya no sabía dónde hallar los pedazos y entonces el jefe espiritual lo despidió con esta sentencia: “Cuando una honra es destrozada, ya no es posible repararla”.

Y es que Kassin considera simbólicamente que en su caso hay quienes todavía buscan infructuosamente los trozos de ese papel: el entonces columnista de El Tiempo, Juan Manuel Santos, que en 1997 lo acusó de haber empleado testaferros para hacerse al control de Termocartagena; los periodistas e investigadores judiciales que pretendieron involucrarlo en supuestas irregularidades que en los 90 llevaron a la intervención del Banco Andino y, más recientemente, operadores del mercado bursátil y medios que le reprocharon la posible búsqueda de compradores interesados en asumir el control de Bolsa Mercantil, cuando la ley prohíbe que alguien –salvo el Gobierno– tenga más de 10% de las acciones.

El nombre de Kassin ha aparecido en letras de molde a raíz de la crisis de InterBolsa que, como lo reveló Dinero, tuvo un “efecto dominó” que estuvo a punto de arrastrar a la Bolsa Mercantil y que desató una pugna que aún se libra en estrados judiciales sobre las acciones de la compañía EasyFly. Kassin fue llamado por Rodrigo Jaramillo para que le ayudara a vender sus acciones en la bolsa y también tuvo a cargo la valoración corporativa de EasyFly que, según clientes afectados por la caída de InterBolsa, habría sido usada para inflar el valor de las acciones de la empresa aérea.

Kassin dice que frente a las afirmaciones deshonrosas de las que fue blanco en el pasado salió indemne porque las autoridades no encontraron mérito para investigarlo. “Y frente a las de ahora –explica– nadie con cinco dedos de frente va a creer que yo, que intervine en la exitosa privatización de Codensa, que fui el primer agente comercial que tuvo Carbocol e hice la primera valoración de bonos de Ecopetrol, entre otras decenas de negocios exitosos, busque aliarme con alguien para violar la ley.

Sobre el caso concreto de la valoración de las acciones de la Bolsa Mercantil, confirma que, tanto Jesús Villamizar, uno de los socios más poderosos de la entidad, como Rodrigo Jaramillo, lo llamaron para que consiguiera inversionistas interesados en participar en ella. Villamizar le pidió que buscara a auténticos conocedores del mercado de los commodities y que quisiera convertirse en el motor de una nueva era para la entidad. Jaramillo le pidió que le ayudara a conseguir clientes para vender las acciones de InterBolsa en la entidad. “Me siento honrado de la amistad y de las relaciones comerciales que he tenido con Jesús Villamizar y con su familia. Miles de inversionistas quieren participar en los negocios en los que esté un hombre que, como él, logró construir el banco más grande del país a partir de la venta del Banco Ganadero”, dice. “Sé que Rodrigo Jaramillo tendrá que explicarle a la justicia por equivocaciones tangibles que afectaron a mucha gente. Una de ellas fue haber confundido un problema de insolvencia con uno de iliquidez. Pero es absurdo pensar que con alguno de los dos me fuera a concertar para cometer un delito”.

A uno y otro les explicó, según él, que inversionistas para la Bolsa podría conseguir muchos de primer nivel, pero que sería muy difícil que alguien se interesara en un negocio sobre el cual no pudiera tener el control. En esas circunstancias, la ley que prohíbe la concentración de más de 10% de las acciones en unas solas manos, sería una gran limitante.

Mientras se exploraba una fórmula que permitiera a varios inversionistas unirse para marcar el nuevo rumbo de la Bolsa sin saltarse el tope legal de las participaciones porcentuales, vino la intervención de InterBolsa y el plan se frustró. Pero Kassin no se resigna y anuncia que si los liquidadores de las entidades intervenidas por el Gobierno lo aceptan, él prestará su concurso para que la idea del pasado se haga realidad.

Kassim también admite que si le hubieran pedido que ayudara a vender InterBolsa antes de su intervención lo hubiera hecho. “Habría sido criminal no hacerlo y, si lo hubiera hecho antes de la intervención de la comisionistas, a lo mejor sería hoy un héroe nacional”.
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