| 6/7/2012 6:00:00 AM

Apuestas sospechosas

A través de 26 empresas con razones sociales distintas pero con socios comunes, el juego Superastro Millonario se convirtió en un monopolio que elude el control estatal.

Una gira maratónica que lo llevó a visitar once ciudades en una semana, le permitió en 2010 al entonces gerente de la empresa Corredor Empresarial S.A, Carlos Alberto Cadena García, contratar 307 puntos de venta para cumplir con el requisito que le exigía la licitación para explotar el juego de azar Superastro, que anualmente transfiere al sector salud, junto con Baloto, cerca de $80.000 millones.

Durante el mismo lapso relámpago, Cadena firmó contratos para el uso de puntos y terminales con 26 operadores del chance. Pero aunque las razones sociales de los subcontratistas eran distintas, Dinero encontró que en 24 de ellas los socios son los mismos que componen el 100% de la estructura de propietarios de Corredor Empresarial.

La creación de estas empresas satélite hace parte, según fuentes de Etesa, Hacienda Pública y la Superintendencia de Salud, de un entramado que busca cubrir las operaciones con un velo que hasta ahora no ha podido ser descorrido por el Estado.

Bajo ese velo se estarían ocultando un posible subregistro de las ventas y otras maniobras orientadas a eludir el pago de impuestos y a no transferir cabalmente a la salud 17% de los ingresos netos por ventas.

¿Cuál es la razón de esas sospechas? La concesionaria del Superastro se niega a informarles a las autoridades en qué sitios exactos se encuentran sus terminales. Tampoco ha explicado a satisfacción cómo le ha sido posible que las 46.100 terminales de que dice disponer puedan ser operadas desde tan solo 307 puntos de venta.

Freddy Alberto Gallego Montoya, actual gerente de la firma concesionaria, la defiende y asegura que Etesa nunca fue clara al definir las obligaciones contractuales. Afirma que jamás se estipuló como obligación la entrega de informe sobre la ubicación de las terminales (ver recuadro).

Mientras Etesa, la Dian y la firma auditora BDO Audit S.A. consiguen develar el misterio, periodistas de Dinero investigaron los antecedentes de una compañía integrada por socios que han tenido que dar explicaciones en estrados judiciales, que tienen deudas fiscales con el Estado e intentan borrar su pasado reciente a través de simples cambios de razones sociales.

Esta es la historia. La gira maratónica de Cadena García se inició el 20 de enero de 2010. Salió de Bogotá con destino a Neiva, Yumbo y Buenaventura. Durante los ocho días siguientes estuvo en Medellín, Bucaramanga, Tuluá, Ibagué, Florencia y Cartago.

No interrumpió sus viajes durante los ocho días siguientes. El más ajetreado fue el 26 de enero, cuando tuvo que ir de Bucaramanga a Medellín pasando por Florencia y Cartago. En un solo día fueron registrados ante notarios de distintas ciudades hasta cuatro contratos.

En lo que podría ser un milagro de la telepatía, las casi treinta empresas redactaron contratos idénticos: el mismo texto, formato y letra, si bien en 18 de ellos no aparecía el logo de las empresas subcontratistas.

El 25 de marzo de 2010, Corredor Empresarial S.A., único proponente habilitado, ganó la licitación 003 de 2009. Hoy, más de dos años después, la Dian, Etesa y la firma auditora BDO Audit S.A. siguen esperando que les proporcione las direcciones donde están localizados sus puntos de venta y terminales.

El juego de Superastro no ha sido un simple asunto de azar, en el que alguien se hace millonario acertando cuatro números y un signo zodiacal. El riesgo extremo también ha rodeado sus operaciones. En 2008, la Unidad de Lavado de Activos de la Fiscalía ordenó el embargo del imperio económico del narcotraficante José María Ortiz Pinilla, incluido el Superastro, juego que operaba desde el año 2000 a través de su empresa Juegos & Azar S.A. El juego sobrevivió gracias a que en 2007, cuando fue aprehendido Pinilla, pasó a manos de la empresa JER S.A, fundada en 1995 por el empresario chancero Jaim e Esparza Rhenals. La empresa de Esparza fue concesionaria hasta 2010.

JER S.A no está entre las 25 empresas que conforman Corredor Empresarial S.A, y como anterior operador del juego no podría estarlo, pero sus puntos de encuentro son numerosos. La marca sigue registrada a nombre de JER, y Jaime Esparza es miembro de ambas. De hecho, actualmente preside la Junta Directiva de Corredor.

Las dos están ubicadas en oficinas de la Av. Dorado #84ª-55, en el Centro Empresarial Dorado Plaza de Bogotá. Por si fuera poco, cerca de mil terminales en las que se juega Superastro son de JER S.A.

Aunque JER no aparezca en el papel como concesionaria de Superastro, todo parece indicar que jugó un rol fundamental en la composición accionaria de Corredor Empresarial S.A.: veinticuatro sociedades anónimas de chanceros y una limitada. Al menos dieciocho de ellas comparten miembros dentro de sus juntas directivas.

En la composición accionaria de Corredor Empresarial S.A no aparece una sola persona natural, lo cual atrae beneficios no indiferentes. En Etesa no rige el principio de la responsabilidad compartida y, en el caso de eventuales multas por manejos irregulares, si las sociedades se declararan insolventes, sus socios no deberían responder individualmente por las obligaciones.

El asunto es relevante para una empresa en cuya junta directiva tiene asiento Anuar Oswaldo Oyola Márquez, denunciado en 2008 por varios medios en relación con un escándalo por supuesto lavado de activos a través de la reventa de billetes ganadores de la Lotería del Quindío. El affaire envolvió al entonces gobernador Julio César López Espinosa. Oyola Márquez es también miembro de otras cinco empresas accionistas de Corredor Empresarial S.A.

La empresa estatal de salud Etesa, en liquidación desde hace más de dos años, pasará funciones el 31 de agosto de este año a Coljuegos. El nuevo ente de vigilancia enfrentará retos mayúsculos a la hora de expedir las licencias de usufructo de juegos de suerte y de ordenar el traspaso de fondos al sector salud.

Colombia ha incrementado los controles de lavado de activos físico y financiero en los últimos años y grupos criminales han optado por explotar los vacíos legales en el control de lavado a través de la venta de bienes y servicios, incluidos los juegos de azar.

De particular atención para Coljuegos deberán de ser los juegos novedosos como el Superastro y Baloto. Ambos están clasificados como grandes contribuyentes ante la Dian. Solo en 2011, de los cerca $700.000 millones que fueron transferidos al sector salud por la explotación de juegos de azar, incluidos chance, loterías, casinos, rifas y apuestas en eventos deportivos, gallísticos y caninos, más de 10% provinieron de las ventas de estos dos juegos.

Los billetes de juegos son expedidos a través de tres tipos de terminales: las máquinas Isisy Espectra y los computadores Siac. Desde las tres se pueden jugar Superastro, chance y lotería, pero más sensible aún, es posible hacer giros nacionales e internacionales.

Según fuentes cercanas a la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uaif), es clave monitorear las 46.100 terminales que se suponen conectadas en línea y tiempo real con Etesa a través de la empresas Global Games S.A y Codesa, la primera vinculada al Superastro desde los tiempos en que lo manejaba el extraditable Pinilla.

Las terminales transmiten diariamente registros de las ventas de billetes y el departamento donde están ubicadas, pero no reportan la dirección de los puntos de venta.

Así, ni Etesa ni la Dian pueden prevenir el sub-registro. Solo en dos municipios del Valle de Cauca hay al menos doscientas terminales de las que no se conoce su ubicación. Estas aparecen operadas por Apuestas Unidas del Pacífico S.A, también accionista de Corredor, según la información que obra en la propuesta presentada para la licitación.

En enero pasado, la firma auditora BDO Audit S.A llamó la atención sobre tres irregularidades de Corredor Empresarial S.A: presentación incompleta de sus estados contables, la omisión de entrega del listado de la localización de las terminales de juego y el retraso en el traspaso de la marca Superastro a Etesa.

La marca Superastro está registrada ante la Superintendencia de Industria y Comercio entres expedientes y bajo el nombre de tres empresas: Apuestas en Línea S.A, hoy Grupo Empresarial en Línea S.A (Gelsa); Juegos & Azar y JER S.A. La primera de ellas es la actual operadora del chance en Bogotá y cuenta con una partición accionaria de 24% en Corredor S.A.

El pasado 18 de enero el actual liquidador de Etesa, Faruk Urrutia, expidió una “declaratoria de incumplimiento” con base en los señalamientos de la auditoría. Esto desembocaría en una audiencia en la que el concesionario podría ser multado o sancionado con la declaratoria de caducidad del contrato, firmado cuando el liquidador era César Augusto Torres Suescún.

Si se llegara a multar a Corredor Empresarial S.A, sería la segunda vez que empresas relacionadas con Jaime Esparza son castigadas por incumplimiento de contratos de concesión de juegos de azar. Otra empresa vinculada a su nombre, Seapto S.A, actual accionista de Corredor Empresarial S.A, aún no ha saldado una deuda de $14.000 millones con la Lotería de Bogotá, pendiente de pago desde 2007.

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