| 8/1/1997 12:00:00 AM

Colsubsidio, 40 años de bienestar y liderazgo en seguridad social

Visión enfocada en lo social que los ha llevado a convertirse en líderes de la creación de servicios para las diversas actividades de la vida cotidiana de una familia.

Una de las imágenes institucionales que mayor reconocimiento ha gana- do entre el público es la de las cajas de compensación gracias a su cercanía con las necesidades más apremianes del grupo familiar promedio del país. Esa visión enfocada en lo social las ha llevado a convertirse en líderes de la creación de servicios para las diversas actividades de la vida cotidiana de una familia. Actualmente, todos los programas relacionados con la búsqueda de un mejor nivel de vida para los colombianos tienen en las cajas de compensación un aliado con 40 años de experiencia y un recurso humano capacitado. Las cajas de compensación nacieron en forma obligatoria en 1957 por decisión de la Junta Militar de Gobierno que sucedió al general Gustavo Rojas Pinilla y como consecuencia en septiembre de ese mismo año se creó la Caja Colombiana de Subsidio Familiar (Colsubsidio) por iniciativa de la Asociación Nacional de Industriales (Andi). En un principio estas organizaciones se encargaron de recibir el aporte de los empleadores afiliados al nuevo sistema de compensación familiar y distribuirlo entre los trabajadores que tenían derecho por ley a recibir un subsidio en dinero como complemento de su salario.



La paulativa evolución del concepto de prestación de subsidio familiar, en una sociedad que comenzó a vivir la industrialización y el crecimiento de los grandes centros urbanos de hoy, condujo al desarrollo de novedosos servicios para los trabajadores en cuanto a un tipo de mercadeo inspirado en la oferta de una canasta más barata. En recreación las cajas fueron pioneras en promover el descanso familiar masivo en centros vacacionales apropiados, en salud iniciaron la oferta de servicios pediátricos como único esquema de seguridad social para los hijos de los trabajadores, actividades que confirman la preocupación constante por mejorar los beneficios para los afiliados.



Pilar del progreso



"Si se traza una estrategia para alcanzar la paz, el desarrollo económico y el equilibrio social la estructura debe descansar sobre una base educativa que incorpore principios de solidaridad, trabajo, respeto por la vida y el derecho ajeno, la naturaleza y la sociedad. Colsubsidio ha sido un convencido de ello y por esa razón viene trabajando con empeño en tres frentes: educación formal, no formal y formación cultural", dice el director administrativo de Colsubsidio Luis Carlos Arango Vélez.



En educación formal la Caja cuenta con el Instituto Colsubsidio de Educación Femenina (ICEF) y el Centro Educativo Integral Colsubsidio (CEIC). El primero cuenta con algo más de mil alumnas a quienes se les imparte educación desde sexto a onceavo grado, de las cuales graduó como bachilleres 115 niñas en 1996. En el CEIC se reciben niños desde los tres meses de edad y se imparte educación en los niveles de hogar infantil, preescolar, primaria y bachillerato mixto, académico y diversificado. El año pasado recibieron educación 2.503 niños y se graduó la primera promoción de 77 bachilleres.



En el campo no formal se pretende que el afiliado tenga la posibilidad de incrementar los conocimientos básicos para la validación de los grados de primaria o bachillerato, esquema gracias al cual en 1996 obtuvieron título de bachiller 143 personas. En los programas de capacitación y conocimiento para mejores oportunidades de trabajo se inscribieron más de nueve mil participantes de los cuales el 66 por ciento correspondió a beneficiarios del subsidio familiar.



En la rama cultural las actividades las integran el teatro, la red de bibliotecas, el taller de títeres y el museo de museos. El Teatro Colsubsidio Roberto Arias Pérez presentó 182 funciones el año pasado a las que asistieron más de 130 mil personas. Entre tanto, la red de bibliotecas atendió más de 700 mil usuarios en 1996, año en el que se puso en funcionamiento la biblioteca del Centro Educativo Integral Colsubsidio con 18.500 títulos, en donde se instalará además una red de computadores con conexión Internet. El taller de títeres realizó 435 funciones para un auditorio total superior a los 100 mil niños. Por su parte en el Museo de Museos se realizaron siete exposiciones en la sala principal y 101 itinerantes en las empresas e instituciones afiliadas. Estas actividades evidencian que por concepto de subsidio, los servicios de educación y cultura recibieron la suma de $4.969 millones, recursos que representan un incremento de 63 por ciento frente a 1995.



Como se mencionó, la recreación ha sido una de las preocupaciones permanentes de Colsubsidio desde sus comienzos, por considerar la importancia que tienen en la persona el deporte, el esparcimiento sano, el turismo y las actividades recreativo-culturales. Fue así como adquirió el Hotel Colonial y el Lanceros en Paipa (Boyacá) y construyó el Hotel Peñalisa en Girardot. Posteriormente se desarrolló el complejo recreacional de Piscilago, dice Arango Vélez. En 1996 se atendió más de un millón de turistas afiliados, alcanzando una ocupación hotelera del 65 por ciento. Para subsidios de este campo se destinaron $4.124 millones.



Así mismo, en programas recreativos, deportivos y eventos empresariales realizados en Santafé de Bogotá, entre los que se cuentan vacaciones recreativas, torneos interempresas, caminatas ecológicas, campamentos juveniles y recreación comunitaria, se atendieron 165 mil personas, utilizando la infraestructura de apoyo de los parques de la Independencia y El Lago, administrados por la Caja mediante convenio con el Distrito Capital.



Vientos de cambio



En materia de salud la Ley 100 de 1993 transformó sustancialmente el servicio que prestaban las cajas de compensación. "Hoy estamos obligadas a destinar el 5 o 10 por ciento de los recaudos del 4 por ciento de la nómina empresarial para atender la salud de la población en general". Colsubsidio inscribió 81.515 beneficiarios que atenderá en Instituciones Prestadoras de Salud previamente contratadas en los municipios de Funza, Cota, Mosquera, Cajicá, Sibaté y Santafé de Bogotá. En enero pasado se amplió la cobertura geográfica a los municipios de Madrid, Soacha y Girardot, y por los tanto la atención a 50 mil afiliados más.



Se destaca el papel de la Caja en la atención infantil a través de la Clínica Pediátrica, líder en Latinoamérica, donde antes de la Ley 100 se llegó a atender más de medio millón de infantes al año con los servicios más sofisticados disponibles en el momento. Hoy la salud pediátrica, al igual que los servicios médicos y de laboratorio con los que se atendía a los afiliados se prestan a través de la Entidad Promotora de Salud Famisanar Ltda. y de otras promotoras con las cuales Colsubsidio suscribió convenios de atención. En desarrollo de este servicio se facturó en 1996 $16.172 millones y para 1998 se espera generar utilidades plenamente. En su función de promotora de salud y en asocio con Cafam, Famisanar atiende cerca de 400 mil afiliados, lo cual constituye una prueba de "unión de sinergias positivas de las dos entidades en el campo de la salud para poner al servicio una compañía diferente a las cajas pero de propiedad de ellas".



En 1992 se creó el Premio Colsubsidio a la Investigación en Pediatría, con el fin de estimular proyectos que beneficiarán a la población infantil y que valoren al niño como un ser íntegro desde los puntos de vista familiar, social y ambiental. El año anterior se premiaron dos trabajos en las modalidades de investigación concluida y de investigación propiamente, trabajos que se editaron para ser distribuidos gratuitamente a hospitales y universidades con el propósito de difundir conocimiento que favorezca la atención médica infantil.



Pioneros en vivienda social



En el renglón de vivienda también se ha observado dinamismo. El aumento de los beneficios del sistema de compensación familiar se extendió en la década del ochenta a la vivienda económica y fue así como en 1984 Colsubsidio comenzó a apropiar la reserva de recursos financieros para ejecutar programas de vivienda, recursos que le permitieron adquirir los terrenos de un gran proyecto en el noroccidente de Bogotá denominado Ciudadela Colsubsidio. En este sentido las cajas de compensación se pueden considerar pioneras de la vivienda de interés social que oficializó la Ley 49 de 1990.

Durante 1996 se construyeron, en la Ciudadela, 420 apartamentos y se inició la edificación de otros 960, como proyecto de vivienda de interés social, es decir, para hogares con ingresos hasta cuatro salarios mínimos legales. En la Ciudadela la Caja ha construido y entregado a los afiliados 5.934 soluciones para más de 28 mil beneficiarios.



Con el fin de ampliar la cobertura geográfica de acceso y el acceso a la vivienda por parte de los hogares afiliados con ingresos entre dos y tres salarios mínimos, Colsubsidio facilitó la adquisición de 551 unidades ubicadas al sur de Santafé de Bogotá y en las localidades de Bosa y Soacha.



En estos proyectos la Caja invirtió en 1996 recursos financieros por $6.079 millones. Igualmente, se adquirió en lote en el barrio Kennedy para desarrollar la construcción de 2.200 soluciones habitacionales, otro en el municipio de Tocancipá para ejecutar un proyecto de 400 unidades y uno en Girardot con la meta de edificar un programa de 80 viviendas, terrenos en los que se invirtieron $9.394 millones. En cuanto a subsidio de vivienda el año anterior se asignaron más de $27.700 millones y se comprometieron en inversión $30.528 millones con el propósito de adelantar la construcción y promoción de varios proyectos de vivienda social.



Como parte del programa de crédito y fomento dirigido a satisfacer las necesidades de trabajo, educación, salud, recreación y vivienda de los afiliados, a diciembre de 1996 se había concedido financiación individual por $17.824 millones, valor en el que se destacan los rubros de vivienda y bienestar en el hogar.



"Seguimos convencidos de la conveniencia que tiene en el poder adquisitivo del salario del trabajador, el servicio de Mercadeo Social de las cajas, pues no obstante los ataques que en forma permanente se le hacen, obra como un regulador de precios en los productos que integran la canasta familiar". Cuando se inició la actividad de mercadeo en el centro de Santafé de Bogotá se registraron ventas anuales de $22.000 y durante 1996 Colsubsidio alcanzó ventas por $191.916 millones, de las cuales $43.127 millones corresponden a distribución de medicamentos (22.4 por ciento del total del mercadeo). Adicionalmente, se firmó un convenio con el Hospital Militar para suministro de medicamentos por valor de $1.575 millones por cuatro meses en 1996.



Resultados a la vista



"El sistema de subsidio familiar ha mostrado resultados sociales grandes. Cuál sería el problema social adicional en el país sin la existencia de las cajas. El sistema ha actuado como redistribuidor del ingreso por la generación de empleo y de los servicios de salud, educación, mercadeo, recreación y crédito a tasas subsidiadas", dice Arango Vélez. El futuro del sistema depende entonces de la política que trace el Estado; sin embargo, es imposible creer que ante los problemas de paz, pobreza y desempleo que vive el país se busque el desmonte del 4 por ciento de los recursos de la nómina que se destinan al subsidio familiar en Colombia, "dineros que han sido administrados con eficiencia y son tangibles en obras".



En relación con los nuevos proyectos, Colsubsidio está desarrollando tres unidades para ofrecer los diferentes servicios a saber: crédito, salud, afiliación, biblioteca y atención a la tercera edad, una de las cuales se pondrá en operación en el mes de noviembre de 1997 y las otras dos en 1998. En materia de recreación se adquirió un terreno para construir un complejo recreacional con capacidad para atender seis mil personas. De otro lado, al sur de Santafé de Bogotá se edificarán 2.500 viviendas sociales y un colegio para atender los grupos sociales de bajos ingresos, centro educativo en el que se dará prioridad a la formación para el trabajo.
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