| 12/12/2016 12:01:00 AM

Bogotá se prepara para ambiciosos proyectos de infraestructura vial

Bogotá se prepara para ambiciosos proyectos de infraestructura vial

Si todo marcha bien, en 2018 Bogotá estará en obra. El próximo año se irá en estudios, adjudicaciones y algunos cierres financieros.

Bogotá tendrá que seguir el mismo camino de la Nación para la construcción de grandes obras viales. Si el programa 4G se tomó su tiempo y requirió varios años de estructuración y contratación, la capital tendrá que hacer lo propio. Aunque hay varios proyectos de alianza público-privada avanzados, el próximo año se irá en licitaciones, estudios de detalle y cierres financieros.   

Según el presidente de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade, sobre el escritorio del alcalde mayor, Enrique Peñalosa, hay no menos de 12 proyectos viales de gran impacto que ya están en estudio y diseños. Algunas de estas iniciativas tienen un avance muy alto lo que hace pensar que pronto se estarán contratando. Sin embargo, otras APP vitales para descongestionar la ciudad, apenas van en la etapa de prefactibilidad, que es cuando se decide si vale la pena o no apostarle al proyecto.

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Lo cierto es que tanto alcaldes como estructuradores tendrán que acelerar a fondo. En las calles y en los propios congresos gremiales se siente el afán por mejorar la movilidad en la capital. Está demostrado que un aguacero o un bus varado de TransMilenio pueden paralizar esta ciudad de 8 millones de habitantes. Pero tampoco se puede caer en un afán desbordado que lleve a cometer los mismos errores del pasado. Sería aún peor.

La buena noticia es que Bogotá es un buen mercado para los inversionistas en proyectos de este tipo. El tamaño de la ciudad, las necesidades apremiantes y el poder adquisitivo de los habitantes, (superior al del resto del país) están atrayendo el interés local e internacional.

Según el reporte entregado por la ANI, de los  proyectos presentados por el sector privado, hay dos en una etapa muy avanzada que podrían ser adjudicados en diciembre próximo. El primero de ellos fue presentado por el concesionario Devinorte e incluye la construcción de un carril adicional entre el peaje de los Andes y la variante de Cajicá. En total se intervendrían 53 kilómetros por  un valor de $457.000 millones. Es tan atractivo este negocio que en los últimos días se conoció el interés de la constructora española Copasa. Devinorte tiene una ventaja al ser el originador de la propuesta, pero los españoles pueden presentar una cifra más baja.

El otro proyecto que está muy avanzado permitiría la ampliación de la Autopista Norte desde el peaje de los Andes hasta la calle 190 en Bogotá. En este caso se requiere la activa participación del Distrito, pues se requeriría la instalación de un peaje nuevo. “Ya aprobamos la prefactibilidad de ese proyecto y creemos que va bien. La idea es construir en ese sector dos carriles adicionales por sentido”, explicó Andrade a Dinero.

También está muy avanzada la propuesta que permitirá habilitar un segmento de la Avenida Longitudinal de Occidente (ALO). Esta vía, cuyo trazado y predios se compraron hace más de una década no ha podido usarse debido a decisiones políticas y ambientales. El propósito de esta APP que avanza es habilitar la ALO desde Soacha hasta la calle 13, lo que descongestionaría la mal llamada Autopista Sur.

Hay otras iniciativas en curso pero están en una fase mucho más temprana. Es el caso de una propuesta para mejorar la movilidad de la calle 80 con puentes y viaductos, también se habla de concesionar el corredor de la calle 13 para mejorar la movilidad del transporte de carga. De la misma manera se trabaja para habilitar el resto de la ALO, lo que se conoce como sectores centro y norte. “Sin embargo, frente a esos proyectos hay que decir que el Distrito decidió asumir el liderazgo de los mismos”, anticipó Andrade. Al respecto, el asesor del Distrito en temas de APP, Jean Philippe Pening, dijo que “hasta el momento hay diez posibles obras de infraestructura vial para llevar a cabo mediante APP. Siete son de iniciativa privada y las otras tres propuestas públicas. Entre los planes iniciales también está construir cinco colegios bajo esta modalidad de inversión”, dijo. No obstante, es necesario articular la instucionalidad en la ciudad para sacar adelante esas iniciativas. La misma ANI, con 100 contratos de concesión a su cargo y unos 500 trabajadores –entre directos y contratistas– no da abasto con tanto trabajo.

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Para darle un impulso a este tipo de iniciativas, podría intervenir la mano y voz del vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, quien anticipó a Dinero que este tema de los accesos a las grandes ciudades fue incluido en el Plan Maestro de Transporte Intermodal. “En este Plan fueron incluidos los accesos a diez grandes ciudades, cada una de ellas con un plan de choque, que incluye acciones y obras. En el caso de Bogotá, se trabaja en los contratos para mejorar la movilidad en la Autopista Norte y la ALO, mientras que más adelante vendrán los proyectos que se pueden financiar con los dineros de la venta de parte de la EEB”, aseguró.

Que no nos deje el tren

El otro gran proyecto que avanza es el tren eléctrico que iniciaría en Facatativá y terminaría en la Estación de la Sabana. De este proyecto se ha hablado mucho desde el año 2010. El propio exalcalde Gustavo Petro intentó contratarlo en un par de ocasiones sin éxito alguno. El problema central es que no se habían alineado los intereses de la Gobernación de Cundinamarca con los del Distrito y la propia Nación. Según la ANI, en septiembre pasado se superó este escollo al firmarse un acuerdo entre el Departamento Nacional de Planeación, junto con la Alcaldía Mayor y la Gobernación. “Ese proyecto está listo y esperamos que en los próximos meses se tomen decisiones con el Distrito para articular este sistema con el Metro y TransMilenio”, dijo Andrade.

Después de varios plazos sin cumplir por parte de anteriores administraciones de la ciudad, se habla ahora de abrir licitación en 2017, por lo cual se está a la expectativa.

Este proyecto férreo es clave porque no solo aliviará las cargas de tráfico del occidente y norte, sino porque una de sus estaciones estaría ubicada en el nuevo aeropuerto El Dorado, en inmediaciones al municipio de Madrid, Cundinamarca. “Por eso tenemos afán, porque es muy difícil abrir la licitación del segundo aeropuerto sin contar con esta importante conexión”, dijo la ANI. En otras palabras, sin ese tren y estación será difícil o casi imposible sacar adelante el nuevo aeropuerto de Bogotá, pues no tendrían los viajeros cómo llegar en poco tiempo a esa terminal.

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