| 12/23/2016 1:55:00 PM

Así se adelantan las obras ferroviarias en el país

En los cuatro corredores férreos del país se adelantan obras para cerrar la brecha que ha puesto a Colombia entre los peores del mundo en la calidad de este sistema de transporte.

La infraestructura férrea del país está compuesta por 3.338 kilómetros de red divididos en cuatro corredores.
Colombia vive de la paradoja de haber sido uno de los primeros países en América Latina en haber construido líneas férreas para movilizar personas y carga, pero al mismo tiempo ser hoy uno de los países más atrasados del subcontinente en este sistema de transporte

Este ha sido uno de los sectores con mayores complejidades porque, salvo algunas operaciones –como las del carbón, entre otras–, la mayoría prácticamente cesaron. De hecho, según el Foro Económico Mundial (WEF en inglés), Colombia ocupa el puesto 104 entre 138 países. 

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Sin embargo, pese al atraso, en 2015, según el Ministerio de Transporte, por los ferrocarriles nacionales se movilizaron 48 millones de toneladas de carga (47,7 millones correspondieron a carbón y 230 toneladas a otros productos). Este desempeño significó un crecimiento de 12% con respecto a 2014. El volumen de transporte del mineral creció 11% y los de otros 32%.

De acuerdo con información suministrada por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la infraestructura férrea del país está compuesta por 3.338 kilómetros de red divididos en cuatro corredores. De este total, 1.725 kilómetros están a cargo del Instituto Nacional de Vías (Invías) y 1.613 kilómetros de la ANI. 

La ANI ha entregado a privados la concesión de una parte de la red que tiene a su cargo y estos deberán operarla, mantenerla y explotarla y la otra parte a contratistas para que, por obra pública, reparen y vigilen las líneas. “Desde 2011 hasta 2015 a la infraestructura férrea del país se le dio un nuevo aire: se han reactivado tramos, ha aumentado la cantidad de carga movilizada en otros y se repararon los daños causados por la ola invernal de los años 2010 y 2011”, explica una fuente oficial.

Estado de las obras

Desde 2000, Ferrocarriles del Norte de Colombia (Fenoco) tiene la concesión del corredor Chiriguaná-Sociedad Portuaria de Santa Marta que, con una extensión de 245 kilómetros, cubre los departamentos de Cesar y Magdalena. Este contrato se prevé termine en marzo de 2030 y tiene una inversión total de US$216,2 millones.

En la actualidad se construye una segunda línea que hoy alcanza 151,7 kilómetros de la obra, equivalente a 79% de su ejecución. A diciembre 31 de este año deberán estar listos 11,54 kilómetros de acuerdo con las metas definidas en el Plan de Acción 2016.

“Los beneficios del proyecto son incrementar la capacidad de la vía y así la exportación del carbón de las minas del departamento del Cesar, ampliar la capacidad de la vía férrea para permitir el ingreso de nuevos operadores y nuevas cargas, promover el uso del ferrocarril como medio intermodal especializado para el transporte de carga en el país e incrementar los ingresos de la Nación”, agrega la fuente.

El corredor La Dorada-Chiriguaná inició obras en marzo de 2014 y terminó el pasado 30 de septiembre. Con una inversión total de $114.155,58 millones se construyó este trayecto de 558,3 kilómetros que cubre a los departamentos de Caldas, Antioquia, Santander, Norte de Santander y Cesar. En 2015, por esta línea se movilizaron 72.827 pasajeros.

Sobre el impacto en la actividad logística y en el transporte multimodal, Martín Gustavo Ibarra, fundador y socio de Araújo Ibarra & Asociados, asegura: “Hace pocos días se llevó a cabo el primer tren de prueba entre Chiriguaná y Santa Marta, lo cual es una magnífica señal de avance. El ferrocarril puede ser una extraordinaria alternativa de carga para reducir significativamente los costos de transporte en Colombia”.

Precisamente, según la ANI, en esta operación logística multimodal se realizaron ejercicios de cargue y descargue, camión-tren en algunas estaciones adyacentes a la vía férrea, dentro de las más importantes estuvo la de Chiriguaná, Gamarra y La Dorada. 

En el corredor Bogotá-Belencito, las obras que iniciaron en abril de 2014 terminaron en diciembre de 2015. La inversión total fue de $113.281 millones, de los cuales $67.968 fueron aportados por el departamento de Boyacá y $45.313 millones por Cundinamarca.

En este proyecto, cuyo objetivo es facilitar la movilidad de pasajeros y carga entre los dos departamentos, hoy continúan los trabajos de mantenimiento y administración. Debido a la ola invernal y otros factores, en total han atendido 72 puntos críticos en 318,3 kilómetros.

Con el objetivo de recortar la brecha con los otros países y contribuir a mejorar la competitividad de Colombia, en su territorio se mueve la intervención en los corredores viales.

La estrategia

Para Luis Andrade, presidente de la ANI, “perseveramos y no vamos a tirar la toalla”, frente al tema de ferrocarriles. 

La estrategia pasa por varios frentes: uno, enfocarse en el Ferrocarril Central del Valle del Magdalena, y el del Pacífico, del Valle del Cauca “y poner a andar carga”.

Y otro es que lo más valioso del sistema férreo nacional, en su concepto, es el derecho de vía en las grandes ciudades. “Hoy hay un ferrocarril que no se usa que atraviesa todo Medellín y el Valle de Aburrá desde Barbosa hasta Amagá, o en Bogotá en eje Norte-Sur, lo mismo en Cali o en Ibagué. Es una oportunidad para utilizar los derechos de vía en las áreas metropolitanas y poner trenes ligeros de pasajeros”, dice Andrade.

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Somos Pacífico

En esta región del país, las obras para adecuar sus vías férreas iniciaron en marzo de 2000 y se prevé concluyan el 14 de marzo de 2030. 

Este proyecto cubre 498 kilómetros, distribuidos así: 118 kilómetros entre Zaragoza (Valle del Cauca) y La Felisa (Caldas), en los que hay un tramo que incluye obras de reconstrucción y de construcción, y 380 kilómetros correspondientes a la operación total del Ferrocarril del Pacífico, comprendidos entre el puerto de Buenaventura y La Tebaida y Zarzal-Zaragoza.

“El reto es que también funcione la modalidad barco-tren-camión y barco-río-camión, lo cual será posible en Colombia en los próximos años gracias a la rehabilitación de los proyectos ferroviarios La Dorada-Santa Marta y Buenaventura-La Tebaida, y de las obras de habilitación del río Magdalena”, plantea Martín Gustavo Ibarra.

La inversión total ha sido de US$120 millones por concesión y US$28 millones de transacción para Cartago-Zaragoza-La Felisa.

Según se conoció, las operaciones comerciales de carga fueron suspendidas por el concesionario desde abril de 2016. LA ANI adelanta un proceso sancionatorio para la terminación anticipada del contrato, sanción que puede terminar con la imposición de un pago por parte del privado por valor cercano a los US$40 millones, por la no prestación del servicio público de transporte de carga.

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