| 12/23/2016 1:31:00 PM

Gobierno le apuesta a la modernización del sistema de acueducto y alcantarillado

$7,1 billones ha destinado el gobierno en el más reciente sexenio para construir infraestructura en acueducto, alcantarillado y aseo.

El acceso a agua potable y a saneamiento básico es uno de los asuntos que más aqueja a América Latina. Pese a los avances globales en cobertura en ambos apartados, en el subcontinente, de acuerdo con el informe global 2015 del Programa Conjunto OMS/Unicef de Monitoreo (PCM), hay 106 millones de personas que no tienen acceso a saneamiento.

Para subsanar el rezago en el país, en el más reciente sexenio, se han adelantado programas de mejoramiento de la infraestructura de acueducto, alcantarillado y aseo, liderados por el Gobierno.

Según Germán Vargas Lleras, vicepresidente de la República, en este periodo para dicho programa se ha destinado una inversión de $7,1 billones. De este total, más de $3,2 billones sirvieron para terminar 1.434 proyectos y en la actualidad se vienen ejecutando $3,8 millones para 630 proyectos.

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“Si hablamos de acueducto, logramos un incremento significativo de la cobertura del total de la población colombiana, al pasar de 90,6% a 92%, y en alcantarillado de 84,3% a 86,4%. Así mismo, es importante destacar que para el sector urbano logramos una cobertura de 97% en acueducto y de 91% en alcantarillado”, explica el funcionario.

Respecto a los beneficiados estos alcanzan la sumatoria de la población de Bogotá y Cali. “Estas inversiones han permitido que 5 millones de colombianos que no tenían agua potable, ahora la tengan con calidad y apta para el consumo humano. Y 5,2 millones más de colombianos tengan saneamiento básico”, agregó.

Además, el tratamiento de aguas residuales también registró mejoría. En el último tiempo, el tratamiento de este material en el país pasó del 27,5% a 36,8%. La inversión destinada en este rubro alcanzó $92.091 millones.

Frente a este proceso, Jairo Núñez, investigador de Fedesarrollo y especialista en temas sociales, planteó que aunque hace falta mucho camino por recorrer, valoró los esfuerzos hechos por el sector público para cerrar estas brechas en el territorio nacional.

“Las inversiones en agua potable y saneamiento son insuficientes para las necesidades de las poblaciones marginadas. Los planes departamentales de agua siguen siendo una utopía; una nueva frustración para los colombianos más pobres. Sin embargo, encuentro sumamente positivo el nuevo programa de conexiones intradomiciliarias que dota a los hogares más pobres de sanitarios, lavamanos, etcétera. Dichas poblaciones no contaban las necesidades más básicas del ser humano en el interior de sus viviendas. Extraordinaria iniciativa”, asegura.

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Hitos

El vicepresidente destaca que por medio de este programa se ha empezado a dotar de acueducto, alcantarillado y aseo a zonas del país que no lo tenían como el departamento de Chocó.

Allí, con una inversión por más de $211.715 millones esperamos mejorar uno de los indicadores más bajos del país. Son cerca de 150.000 pobladores los que,  por primera vez, cuentan con servicios en condiciones adecuadas”, explica Vargas Lleras.

De acuerdo con información de la Vicepresidencia, por ejemplo, el municipio de Quibdó aumentará la cobertura en acueducto de 18% a 82%. Allí se invirtieron $98.892 millones y se beneficiarán 94.500 habitantes. De otra parte, los municipios de Atrato, Bahía Solano y Tadó garantizaron, por un cuarto de siglo, la tenencia de los sistemas de acueducto y alcantarillado para atender las necesidades básicas de sus 20.175 habitantes.

Por su parte, los habitantes de los municipios de Nuquí, Nóvita, Río Quito, Medio Baudó y Acandí (casco urbano y Capurganá) contarán con agua potable y continuidad de 24 horas todos los días de la semana y los de Juradó, Lloró y Bajo Baudó tendrán servicio de alcantarillado y tratamiento de las aguas residuales.

Otros municipios del resto de la geografía nacional tienen ahora acceso a agua potable como Sahagún (Córdoba), El Carmen de Bolívar (Bolívar), San Juan de Urabá (Antioquia), Villa Rica, Puerto Tejada y Guachené (Cauca), mientras que otros estrenarán pronto acueducto como Providencia (Archipiélago de San Andrés), Yopal (Casanare), Buenaventura (Valle), Valledupar (Cesar), Riohacha (La Guajira) y Sincelejo (Sucre), en donde se vienen ejecutando las obras.

En alcantarillado, municipios como Juradó (en el Chocó), Yacuanquer (Nariño), María La Baja (Bolívar), Lloró y Bahía Solano (Chocó) alcanzaron cobertura total y otros como Tuluá (Valle del Cauca) con 184.850, Restrepo (Meta) con 7.295 habitantes, Santander de Quilichao (Cauca) con 50.297, Malambo (Atlántico) con 116.043 habitantes y Chiquinquirá (Boyaca) con 69.583 habitantes, ya cuentan con el saneamiento de sus aguas residuales al 100%.

Con inversiones inéditas en la historia del país, Colombia busca seguir subsanando el rezago en acceso al agua potable y al saneamiento básico.

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La clave

El nivel de avance en los resultados de cobertura en el país, según explica el vicepresidente de la República, ha sido posible porque el gobierno nacional decidió contratar las obras y no dejarlas supeditadas a las decisiones de las administraciones locales.

“Garantizamos transparencia en los procesos licitatorios, que generan confianza entre las empresas del sector. La ejecución de cada obra se ha realizado con calidad y eficiencia, y con absoluto celo por el cuidado de los recursos públicos. Antes los recursos para acueductos y alcantarillados eran la caja menor de la politiquería y la corrupción”, asegura Vargas Lleras.

Según el funcionario, tres fueron los aspectos en los que cambió el trámite en estos procesos licitatorios:

Elaboración de pliegos estándar para evitar ajustes que favorecieran a un determinado contratista.

Identificación de requisitos unificados para una competencia transparente de oferentes en igualdad de condiciones técnicas.

Exigencia de capacidad financiera que evitará demoras o atrasos en las obras, dado que anteriormente esto hacía que empresas no aptas ganaran contratos y luego tuvieran inconvenientes financieros para dar continuidad a la ejecución de las obras.

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