| 12/18/2014 6:00:00 AM

La economía

En 2015 se va a dar el ajuste y quedará en evidencia la capacidad de la política fiscal y monetaria para enfrentarlo.

Año de incertidumbre

El aumento en la tasa de cambio, las menores proyecciones que señalan que el país no crecerá más de 4,5% en 2014 y el bajonazo en el precio de las acciones, acentúan las inquietudes de los analistas. Una de ellas es qué pasará con las tasas del Banco de la República en 2015, en un ambiente de mayores expectativas de inflación y desaceleración de la demanda agregada. Esto podría generar preocupación en el primer semestre, pero a partir de junio, la ayuda de los programas de vivienda y las concesiones de 4G cambiarían el panorama.

Además, el creciente déficit de cuenta corriente generaría un ajuste externo de la economía que aceleraría aún más la devaluación del peso. Todo esto en un entorno de menor liquidez internacional, generada por las decisiones de la FED y la debilidad económica mundial, visible al observar las todavía débiles cifras de Europa, Japón y América Latina; y las cada vez más bajas perspectivas de China.

La devaluación del peso genera una disyuntiva adicional: por un lado, los exportadores verían mejoras en su competitividad gracias al precio del dólar, promoviendo de ese modo empleo y producción. Sin embargo, el precio de los bienes importados, como algunos vehículos y productos tecnológicos, generaría mayores presiones inflacionarias por la vía del pass-through (transmisión de los cambios en la tasa de cambio sobre la inflación).

Están por observarse los impactos de la reforma tributaria que podrían ponerle trabas al crecimiento económico, tal como lo indicó un estudio reciente del Banco de la República. Por ahora parece que 2015 será como lanzar una moneda al aire. Hagan sus apuestas.

El plan será “El Plan”

Uno de los temas más importantes de 2015, es la Ley del Plan Nacional de Desarrollo, hoja de ruta de política pública presentada cada cuatro años por Planeación Nacional para el trámite ante el Congreso. En esta ocasión se trata del debut en grandes ligas de Simón Gaviria.

El Plan tendrá tres ejes –educación, paz y equidad– y continuará con algunas de las banderas exitosas del Gobierno Santos I, como la política de vivienda e infraestructura y los programas sociales. Otro de los temas que obsesionan a Gaviria es la elaboración de una verdadera política regional, que por primera vez tendrá metas y objetivos medibles más allá del discurso de cierre de brechas intra-regionales.

¿Bonanza a la vista?

El próximo año podría ser de muy buenas noticias para los cafeteros. La primera buena nueva es la devaluación. Según las cuentas de los agricultores, por cada $10 que suba el precio del dólar, reciben $4.000 más por carga de café. El asunto es que muchos analistas prevén que el dólar va a mantener precios altos, por cuenta de la caída en los ingresos petroleros de Colombia, lo que obliga a un ajuste en la Cuenta Corriente, que fundamentalmente se expresa en menor oferta de dólares y, en consecuencia, mayores presiones al alza en el precio de la divisa.

Además, es posible que el precio internacional del café siga también al alza. La razón es sencilla: se espera que la cosecha de Brasil no sea tan buena y que, por esa razón, la oferta mundial sea escasa. Al cierre de 2014, el grano ya tenía un precio interno por encima de los $800.000, una cotización que no se veía desde hacía tres años.

Más de impuestos

Todo parece indicar que en 2015 el país volverá a discutir una reforma tributaria. El nuevo panorama petrolero y minero mundial abre nuevas preocupaciones fiscales para el país. El desplome de los precios del crudo recordó a los colombianos la tragedia de ser una economía petróleo-dependiente: si durante un año la cotización promedio del crudo cae US$1, el fisco nacional deja de recibir $432.000 millones. La caída en lo corrido del año ya va cercana a los US$30; así que, mal contados, el fisco nacional dejará de recibir al año más de $12 billones.

Es detrás de esos recursos que tiene que ir Colombia en una nueva reforma. Así que el tema de modificar el estatuto tributario volverá a quedar sobre la mesa en 2015. El asunto ya fue puesto a consideración del presidente de la República, Juan Manuel Santos, por cuenta de los empresarios representados en el Consejo Gremial Nacional. Las fórmulas de la reforma estructural son más o menos claras: eliminar gabelas a distintos sectores, aumentar el IVA y gravar dividendos.

Vecinos y rivales

Las tensiones por los temas fiscal y de comercio exterior provocaron en 2014 una fuerte controversia diplomática entre Colombia y Panamá y serán los grandes desafíos de 2015. Por un lado, la negociación de un tratado de información tributaria y de doble tributación –antes del 30 de septiembre–, pondrá a prueba la diplomacia colombiana, luego de un enfrentamiento en octubre pasado. En comercio, la definición de una demanda ante la OMC por un presunto trato discriminatorio a los exportadores panameños, tiene a Colombia contra las cuerdas, aunque el país ha argumentado que busca proteger la industria nacional. El litigio va para largo.

Ocde: Los ajustes

El Gobierno considera que para 2015 Colombia tendrá el aval para ingresar a la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (Ocde). Sin embargo, para lograrlo deberá hacer ajustes clave, enmarcados en el cumplimiento de estándares de gobierno corporativo y del papel de las empresas estatales. El primer cambio anunciado será en la Superintendencia Financiera: se presentará un proyecto de ley en la próxima legislatura para darle más ‘dientes’ a la entidad. También se analiza el proceso de transformación de Bancóldex a banco de desarrollo. Se replicaría el modelo de la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN) que fue capitalizada por la IFC y la CAF y que transformó su gobierno corporativo con más presencia de miembros independientes en la junta directiva. Además, se esperan decisiones para minimizar los conflictos de interés entre los roles estatales de propiedad y de regulación. Una de las mayores discusiones es la participación del 30% que tiene el Estado en MoviStar y se ha planteado la posibilidad de que el Gobierno venda ese porcentaje.

Seguridad social, ¿en veremos?

Aunque el Ministro de Trabajo ha manifestado que 2015 será el año de la esperada reforma pensional, parece que el Gobierno no estaría en condiciones de asumir el costo político de defender algunas posiciones, como la supresión o modificación del cálculo de la pensión en el régimen de prima media, o un nuevo aumento en la edad de jubilación. Se está evaluando la posibilidad de hacer algo parecido a la reciente Misión Cafetera, donde expertos en el sistema laboral y pensional definan recomendaciones a seguir. Además, aunque la reforma a la salud sigue en el limbo, se ha probado que vía decretos y resoluciones se pueden solucionar algunas deficiencias del sistema.

Reforma a consultas

El vicepresidente de la República, Germán Vargas Lleras, tiene la puerta abierta en 2015 para un proyecto de ley que permita agilizar el trámite de las consultas previas a comunidades. Hoy una comunidad objeto de una consulta puede demorar meses o años estos procesos. El proyecto de ley busca establecer plazos máximos para llegar a acuerdos y así evitar que los proyectos viales y energéticos se frenen. Ese cambio sutil en la legislación le permitiría al Ejecutivo reducir los costos de construcción de algunos proyectos. Otra de las opciones es que si empresa y comunidad no llegan a un acuerdo en un determinado tiempo, una tercera instancia decida las condiciones de la consulta.

El futuro de la paz

Otro de los temas centrales de la agenda para el próximo año será el proceso de paz, que ha registrado altibajos.

Mientras desde la mesa de negociación llegan señales en el sentido de que la firma de un acuerdo está cerca y podría darse el próximo año, muchos analistas consideran que todavía quedan entre el tintero temas sensibles que van a alargar las discusiones inclusive por años. Ese es uno de los asuntos centrales: hasta cuándo se van a extender unos diálogos que paulatinamente están desgastando el ambiente entre la opinión pública. Desde esta perspectiva, 2015 debería significar un giro para que las partes muestren resultados.

El otro asunto es el de la refrendación de los acuerdos. Este es un tema que se debatirá profundamente, pues mientras la mayoría de los colombianos entiende que habrá un referendo para decidir si apoyan lo pactado, desde otros sectores ya se ha hablado de convocar a una asamblea constituyente para que los acuerdos queden reflejados en una nueva constitución. Ese debate será central en 2015.

Finalmente, está el gran asunto: cuánto vale y cómo se va a financiar el postconflicto. Si se logran acuerdos el próximo año y esto coincide con la presentación de una reforma tributaria estructural, el debate va a tener una carga de profundidad, porque se trata de definir, por primera vez, cómo se va a financiar una Colombia en paz.

Persiguiendo evasores

En 2015 inicia el Foreign Account Tax Compliance Act, mejor conocido como Fatca, ley estadounidense que obliga a entidades financieras, y a algunas no financieras del mundo, a reportar saldos y movimientos de cuentas bancarias de personas que deban pagar impuestos en ese país.

Para lograr reciprocidad en el proceso, la Dian llegó a un acuerdo con el Departamento del Tesoro americano, que permite a la oficina de impuestos colombiana centralizar la información y enviarla. La primera transmisión al país del norte de aquellos obligados a declarar en Estados Unidos o que tengan indicios de tener que hacerlo, será en septiembre próximo.

Bancos, fondos de pensiones, fiduciarias, aseguradoras y corredoras de bolsa de Colombia ya iniciaron tareas de verificación y autorización para el reporte que se debe enviar a la Dian. Se espera que una vez definidos algunos estándares de Seguridad, como el IRS, la autoridad tributaria americana remitirá información.

Estrenando contabilidad


Las 3.000 empresas más grandes del país reportarán en 2015 sus estados financieros con un nuevo look: ellas serán las primeras que tendrán que usar las Normas Internacionales de Información Financiera (Niif) en sus informes oficiales.

Las Niif serán la primera prueba de fuego del recién posesionado superintendente de Sociedades, Francisco Reyes. Estas normas no solo implican un cambio de nombres en conceptos como balance general, que se va a llamar estado de situación financiera y PyG, que pasará a ser estado de resultados, sino que también impactarán los números de las empresas, pues el objetivo de cambiar la metodología contable del país es que las cifras de las firmas colombianas sean comparables con las de sus pares del exterior.

En el primer grupo de empresas que estrenan las Niif también están las microempresas, que no reportan ante las Superintendencias, pero están afiliadas a las Cámaras de Comercio. Un segundo grupo de compañías empezará en 2015 un periodo de transición usando la contabilidad antigua y las Niif, para quedarse en 2016 solo con las normas internacionales.

Sospechosos de siempre

Mientras en el país miles de empresarios se han beneficiado de las oportunidades creadas por los Tratados de Libre Comercio, para otros se han convertido en la ‘causa de todos los males’. “Hasta el cáncer es culpa de los TLC”, asegura en tono jocoso el exviceministro de Comercio, Ricardo Duarte.

Pero, para quienes se quejan del daño que están generando los TLC –algunas veces por falta de competitividad–, la mala noticia es que en 2015 aumentará el número de tratados suscritos, aprobados y en vigencia, según prevé la ministra de Comercio Cecilia Álvarez.

Entre los TLC que se negocian está el de Japón, que entró en la recta final y podría quedar listo en 2015. A los aprobados se sumarán los de Corea, y el Protocolo de la Alianza del Pacífico. El de Costa Rica fue aprobado en Senado y en marzo pasa a la Cámara. Estos tratados se suman a los cinco Acuerdos de Alcance Parcial y siete TLC vigentes con 50 países, que abren un mercado de 1.400 millones de consumidores.

Para la ministra Álvarez, la visión del Gobierno es lograr un país “en paz, con equidad y educación” y esto pasa por alcanzar un mayor aprovechamiento de los TLC.

Los desafíos ambientales

El primero de enero de 2015 entrará en vigencia la normatividad que regirá las licencias ambientales para los proyectos estratégicos. A pesar de la oposición de los ambientalistas, las que se han llamado licencias exprés buscarán agilizar y destrabar los procesos, así como dar respuestas definitivas a quienes eleven las consultas. Aunque el ministro Gabriel Vallejo ha señalado que no se va a perder el rigor técnico, los sectores que defienden el medio ambiente están a la expectativa del proceso. Por otro lado, se espera la definición de la delimitación de páramos para determinar hasta dónde pueden ir o no las actividades productivas, como minería, ganadería, agricultura y exploración de hidrocarburos. Santurbán será la prueba de fuego y servirá como rasero para la definición de los otros 32 páramos. En la agenda ambiental también es clave el papel que tiene el sector en el ingreso de Colombia a la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (Ocde): 35% de los más de 250 requerimientos que ha hecho este organismo están en este Ministerio. Las reglamentaciones se vuelven más exigentes y no cumplirlas tendría consecuencias en el ingreso del país a ese exclusivo club. Sobre la mesa también estarán los ajustes a las corporaciones autónomas.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?