| 10/4/2014 7:20:00 PM

En oferta

Aunque suene paradójico, mientras la economía registró crecimientos superiores al 6% en el primer trimestre y de más de 4% en el segundo, ni los precios ni los volúmenes de venta repuntan.

El resultado del crecimiento económico del primer trimestre del año desbordó las expectativas: Colombia tuvo un incremento de 6,4%. Y el segundo trimestre, aunque estuvo por debajo -4,3%-, está en línea con el crecimiento potencial del país y por encima de los registros regionales.

Sin embargo, estas cifras contrastan con la preocupación que genera dentro de los empresarios, especialmente de productos de consumo masivo, los temas de precios y de volúmenes. Las tendencias en el comportamiento de los crecimientos de estos dos ítems que mide Nielsen eran inversamente proporcionales; es decir, cuando los incrementos de precios eran altos, los volúmenes caían pues había menor oferta. Y, en sentido contrario, cuando los volúmenes crecían, los precios bajaban ya que la oferta aumentaba.

Hoy ese panorama es distinto. Tanto precios como volúmenes tienen crecimientos muy bajos: 0,3% y 0,8%, respectivamente, según datos de Nielsen al primer trimestre de este año.

Para los volúmenes, los incrementos vienen en un franco descenso desde 2010, cuando llegaron a 5,5%. En el caso de los precios, su mayor crecimiento se dio en 2008, con 6,7% y desde ese momento la tendencia ha sido hacia la baja –con una leve recuperación en 2012, cuando tuvo un incremento de 3,1%–, pero ahora ubicándose cerca del 0 crecimiento.

En el periodo abril-mayo-junio, los incrementos tanto de precios como de volúmenes, según las canastas de Nielsen, fueron de 1%, para cada uno. Sin embargo, hubo regiones donde los precios, por ejemplo, no crecieron, como Atlántico, Centro y Pacífico.

La fuerte presión en precios ha llevado a que el esquema promocional se haya consolidado. De hecho, datos de Nielsen confirman que mientras en 2009 las promociones representaban el 15% de las compras, hoy ese porcentaje supera el 20%. Y en algunas categorías es aún más fuerte: en productos de tocador, a marzo del año pasado era de 35% y al mismo mes de este año subió a 37%; en aseo del hogar, pasó de 26% a 29%.

Además, hallazgos de Nielsen confirman tendencias claras: 28% de los consumidores se cambian a marcas económicas para ahorrar, las ofertas en las cadenas representan 20% de las ventas y las marcas privadas crecen 8%.

Estas cifras explican, en gran parte, que el país haya tenido en los últimos años bajos niveles de inflación, pero también representan un claro ingrediente de desaceleración de la industria en el país pues sus retornos son cada vez más bajos y se encuentra frente a la encrucijada de mantener la caja con sus productos tradicionales o tomar riesgos con pocos recursos para innovar. Además, el bajo precio del dólar, en los meses anteriores, ha permitido que los importados desempeñen un papel importante en el portafolio de productos. No obstante, esta tendencia puede empezar a revertirse y el dólar puede empezar a ganar valor.

Lo que se observa es que frente a los mismos recursos que el consumidor tenía en el pasado hoy tiene una mayor oferta y disminución de precios, razón por la cual no se ve obligado a gastar más.

De otro lado, la estructura socioeconómica del país, en el que el peso –según Nielsen– de los estratos de menores ingresos, más los medios, suma más del 70% y donde la presencia de canales como las tiendas es cada vez más fuerte –con visitas diarias y desembolsos que superan los $5.000 en cada ida– hace que los consumos diarios no permitan que aumente el volumen de compra.

Por ahora, los empresarios esperan una recuperación de los precios y acceder a recursos para nuevos desarrollos o innovaciones.
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