| 12/15/2016 12:00:00 AM

Las apuestas para 2017: obras y cierres de negocios billonarios

Ante el mediocre dato de crecimiento que tendrá el país este año, las apuestas se trasladan para 2017, cuando se tiene previsto el inicio de varias obras y el cierre de negocios billonarios.

Ante el mediocre dato de crecimiento que tendrá el país este año, las apuestas se trasladan para 2017, cuando se tiene previsto el inicio de varias obras y el cierre de negocios billonarios. 

A finales de 2015 se escribía una historia similar a la actual: “El próximo año (2016) será el de las megaobras, licitaciones y grandes contratos”. ¿Qué pasó? Según las estadísticas y el ambiente en el sector, hizo falta más para cumplir con esa expectativa. Y no es para menos. El ambicioso programa 4G arrancó, pero no como se esperaba. La primera ola –integrada por 10 proyectos– logró el cierre financiero, pero el volumen de obra grande se empezó a sentir solo hasta bien entrado el segundo semestre y, aun así, no fue suficiente para darle un empujón más grande a la economía. Otro aspecto que dio al traste con las proyecciones de los optimistas es que los alcaldes y gobernadores electos en octubre de 2015 y posesionados en enero de este año, apenas si lograron sacar adelante los planes de desarrollo y las obras que ya estaban en ejecución. En el caso de Bogotá, el alcalde Enrique Peñalosa fue claro en noviembre pasado al afirmar que en 2017 se irá en estudios y licitaciones y hasta 2018 se verán los primeros movimientos de tierra. Ojalá en un año no estemos escribiendo la misma historia y concluyamos que 2018 será el año del gran despegue de obras. A continuación algunos de los contratos, licitaciones y movimientos que van a mover el sector de la infraestructura, aseo y transporte.

Buses para Transmilenio

Es la renovación de equipos más esperada en la industria de buses. Pero el proceso ha sido tan demorado y prorrogado que una ‘víctima’ del sector yace en el asfalto. Se trata de Busscar, una ensambladora con sede en Pereira que, según la Supersociedades y algunos agentes, enfrenta severos problemas de liquidez. Una de las causas: la demora en la renovación de buses de Transmilenio, que ya cumplieron su vida útil (fase 1 y 2). Según el managing director de Scania, Benoit Tanguy, este contrato podría ascender a $1 billón y se necesitan entre 6 y 8 meses para ensamblar los vehículos. Uno de los dilemas será escoger entre energía eléctrica o gas. Scania dice que el gas es la mejor solución y por eso tiene rodando un articulado con este combustible desde diciembre en la Capital. Peñalosa por su parte aún no confirma qué sistema incluirá en la licitación. Por su parte, el Alcalde de Medellín también anunció una licitación para renovar parte del parque automotor de buses públicos.

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Foto: William Vélez, Presidente del Grupo Ethuss

Negocio billonario

Varios ‘cacaos’ empresariales del país y del exterior están a la expectativa del proceso de licitación que abrirá el Distrito para la recolección de basuras en la Capital. En junio de este año las autoridades de la ciudad habían anunciado que en septiembre estaría adjudicado el millonario contrato, pero finalmente trascendió que solo hasta marzo de 2017 se podrá iniciar el proceso. La ciudad se dividirá en 5 grandes zonas y los contratos ascienden a unos $5 billones. Entre los interesados está el reconocido empresario William Vélez, quien ya ha tenido varios contratos de este tipo en Bogotá y en otras regiones del país .

Renovación urbana

La Agencia Nacional Inmobiliaria tiene varios proyectos en marcha que implicarán millonarias inversiones en varias ciudades. El más conocido de ellos es la iniciativa que proyecta tres nuevos edificios en el CAN de Bogotá. La idea es adjudicar el próximo año la APP que permita la construcción de estas sedes que albergarán a unos 6.500 funcionarios. Según la Vicepresidencia de la República, las inversiones en estas tres sedes superarán los $400.000 millones. Los prepliegos están disponibles desde septiembre de este año y se está a la espera de documentos Confis y Conpes. En la ciudad de Barranquilla está previsto el traslado del Cantón El Paraíso. La idea es habilitar un área de 51 hectáreas para parques, vivienda y comercio. El solo traslado de la sede militar tiene un costo de $215.000 millones. La Agencia también trabaja en un proyecto de renovación en el centro de Bogotá, muy cerca de la Casa de Nariño. Se intervendrían 137 predios, algunos ya en proceso de expropiación y demolición. En una de las manzanas de este proyecto se prevé la construcción de una sede de 28 pisos para 3.000 funcionarios de los Ministerios de Justicia y Trabajo, entre otras dependencias. Allí la inversión estará sobre los $246.000 millones.

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Asfalto y concreto

El próximo año será bueno para las consultoras y malo para las constructoras en Bogotá. Los ambiciosos planes que proyecta la Alcaldía de Enrique Peñalosa prevén que solo en 2017 se adelantarán los estudios y licitaciones y en 2018 y 2019 las obras grandes. La Alcaldía habla de unos $200.000 millones en estudios y diseños, una cifra sin precedentes y solo comparable con lo que se invirtió en este mismo rubro para el programa 4G. La buena noticia es que algunos contratos podrían iniciar obra al finalizar 2017, como es el caso de los accesos a la Autopista Norte. Un contrato cercano a $1 billón que incluye ampliar el número de carriles de la Autonorte y la Carrera Séptima, entre la calle 245 y La Caro. Entre las obras de impacto nacional que se licitarán este año está la terminación del Túnel de la Línea, por $200.000 millones y algunas APP de iniciativa privada que ya están en una etapa adelantada. El grueso de proyectos ya fue adjudicado con las tres olas del programa 4G.  Se espera que la segunda ola de este plan entre en la fase de construcción en 2017.

Foto: Clemente del Valle, Presidente de la FDN

A buscar plata

Más de 30 proyectos –entre primera, segunda y tercera ola de las concesiones de 4G, además de las iniciativas privadas en las alianzas público-privadas– ya están adjudicados. Eso representa una inversión superior a los $40 billones en recursos. Siete de estos proyectos ya tienen cierre financiero, por valor de $13,2 billones, donde han participado bancos locales, internacionales, fondos de deuda y la Financiera de Desarrollo Nacional (FDN).

Para el año entrante dos hechos enmarcarán esta dinámica: por un lado, la entrada en ejecución de estos siete proyectos y, por otro, la búsqueda de recursos para cerrar financieramente los cerca de 24 proyectos pendientes, cuyas necesidades de recursos son superiores a los $30 billones.

Según la FDN, están en estudio los cierres de 11 proyectos más y se estima que la mayoría de ellos se den para el año entrante y gran parte se cristalizarán en el primer semestre.

Para los cierres que vienen se esperan nuevas movidas. Por ejemplo, la llegada de recursos procedentes de la venta de Isagen permitirá que la FDN aumente su participación en la financiación de proyectos, al igual que los fondos de deuda –vehículo de los fondos de pensiones para participar en el proceso–. Pero tal vez la más importante es el desarrollo de nuevas herramientas para que lleguen nuevos jugadores a la financiación, pues las fuentes locales ya están más expuestas y la banca va a tener menos capacidad. Ya incluso se habla de algunos bancos que participaron en el proceso de financiación de primera ola que están en sus topes. Además, el año entrante es posible que se concreten nuevas movidas en un mercado secundario de los proyectos –para la búsqueda de equity– y replicar, por ejemplo, la movida reciente de Shikuni Bikui –principal promotor de la Perimetral de Oriente, cerca a Bogotá– que vendió una participación al fondo internacional InfraRed.

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