| 6/22/2007 12:00:00 AM

TLC, en manos del cielo

TLC, en manos del cielo
“Si me sacas de esta, nunca tendrás ningún problema conmigo”. Esa fue la promesa que le hizo a Jesucristo, el Representante por Nueva York, Charles Rangel, en 1950, cuando servía en el ejército de Estados Unidos en la Guerra de Corea. Ahora, en su período 19 en el Congreso, como presidente de la Comisión de Medios y Arbitrios de la Cámara, tiene en sus manos la decisión sobre el TLC de su país con Colombia.

A Rangel, el asunto le parece menos sombrío que a muchos observadores colombianos. Primero, hay que entender que los demócratas no son los opositores ciegos a las propuestas del gobierno republicano. Con varios temas cruciales, incluyendo el TLC, Rangel ha invitado a sus contradictores republicanos a trabajar juntos. Por eso el tratado con Colombia no es una propuesta de Bush que se enfrenta al obstáculo insalvable de los demócratas, sino más bien una iniciativa que les interesa a los dos.
 
Rangel tiene simpatía por el país. “La gente quiere a Colombia”, dijo. Pero hay condiciones, como la de no comerciar con quien emplee mano de obra infantil. También hay otra condición de gobernabilidad: “No cuestionamos la honestidad de Uribe, sino su capacidad para controlar a los paramilitares. Y en las circunstancias actuales no tiene control”, manifestó.

Como no hay tiempo para esperar resultados en este último frente, Rangel propuso acordar un cronograma para lograr ciertas metas. Con eso se despejaría el paso hacia el TLC. Con todo, si no se aprueba, muchos empresarios colombianos quedarán en un infierno financiero, un hecho que podría dañar su pacto con las esferas celestiales.
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