| 2/15/2008 12:00:00 AM

La crisis y sus lecciones

La crisis y sus lecciones
La lección más importante que podría extraerse de la crisis financiera de Estados Unidos es el peligro que tiene relajar los estándares en el otorgamiento del crédito.
 
La crisis tuvo su origen en el colapso de los préstamos hipotecarios para clientes subprime (no solventes) y hay consenso dentro de los analistas nacionales e internacionales en que el colapso evidenció los defectos del sistema de supervisión de Estados Unidos.

Los créditos fueron originados por instituciones que no tenían el mismo grado de vigilancia por parte de los reguladores (Mortgage Brokers) lo cual muestra un hueco en la regulación y cierta complacencia. Además, la sofisticación del mercado hizo que se presentara una falla en la gestión de riesgos por parte del regulador.

"La sofisticación del mercado y las innovaciones financieras tan complejas terminaron ocultando la calidad del subyacente, lo cual muestra que el mercado va más rápido que la regulación", afirma José Germán Mejía, de la consultora Stratco, para quien no hay que olvidar que "el riesgo no se elimina sino que se transfiere. Siempre hay que identificarlo, medirlo y controlarlo".

Otra lección es que las hipotecas indexadas son muy peligrosas y que es más conveniente un sistema de tasas fijas para este tipo de créditos, pues el sector financiero tiene una mayor capacidad para absorber estos riesgos en comparación con una familia que no tiene flexibilidad en sus ingresos.

Analistas como Juan Mario Laserna, codirector del Banco de la República, consideran que entre más integrado esté el sistema regulatorio, habrá menos posibilidades de que existan huecos e incongruencias entre los organismos de control. Para él, los países que tuvieron las peores crisis manejaban la regulación bancaria por fuera del Banco Central, lo que es una lección institucional que se debería estudiar en Colombia.

Para el superintendente financiero, Cesar Prado, esta figura puede presentar algunas sinergias pero también puede generar muchos conflictos de interés, como en el manejo de las provisiones. Teniendo en cuenta que hace apenas dos años se realizó la integración de la Superbancaria y la Supervalores, él le ve más problemas que ventajas a la propuesta de Laserna. "Pensar en migrar la supervisión al banco central es impracticable. No hay ningún banco central que maneje la regulación de sectores como seguros, valores, casas de cambio, emisores, etc. en poder hoy de la Superintendencia", afirma. El Ministro de Hacienda asegura que este no es un tema que esté sobre la mesa.

En el caso de las agencias calificadoras, se demostró que hay que replantear su modelo. Estas no midieron adecuadamente el riesgo ni el deterioro de los papeles y les dieron un grado de inversión mejor al que merecían muchos títulos, lo cual facilitó que esos riesgos no aparecieran adecuadamente reflejados. Por su parte, los inversionistas confiaron totalmente en el criterio de la calificadora y dejaron de hacer su propio análisis.

Por tanto, la lección es que se debe revisar la metodología e inclusive el modelo de las calificadoras, pues se genera un conflicto de intereses, porque estas son pagadas por las compañías que ellos califican. Las grandes calificadoras aceptaron parcialmente su responsabilidad, aunque afirman que buena parte del problema está en que la calidad y la veracidad de la información en la que ellos soportaron sus análisis se fue deteriorando en una forma que ellos subestimaron.
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