| 3/16/2007 12:00:00 AM

Una jugada de altura

La alianza con GE Money, un jugador de talla mundial y reconocida trayectoria en el crédito de consumo, hará que Colpatria enfatice su presencia en el crédito a personas y generará una mayor competencia en la banca.

Con la alianza firmada con General Electric Consumer Finance (GE Money), brazo financiero de la gigante estadounidense General Electric GE, Red Multibanca Colpatria, el séptimo banco por cartera bruta, consiguió un socio estratégico con el músculo financiero y el conocimiento para competir con los mayores bancos nacionales y extranjeros, alineándose en la primera fila del sector financiero colombiano.

Además, el ingreso de este nuevo socio, reconocido internacionalmente por su capacidad para diseñar estrategias y productos creativos e innovadores para la población menos bancarizada, podría traer una revolución y mayor competencia en el crédito a personas y el microcrédito, reforzando el proceso de profundización financiera y bancarización que se viene dando en Colombia.

"La alianza permitirá incorporar a los productos y servicios de Colpatria la amplia experiencia y tecnología de GE Money. Se hará de forma paulatina a medida que las partes trabajen en las sinergias. Pero con seguridad se traducirá muy pronto en la operación comercial", afirma Santiago Perdomo, quien seguirá como presidente de la entidad.

GE Money entrará inicialmente como minoritario. En una primera etapa comprará el 16,48% y en una segunda etapa, que no será antes de enero de 2008, otro 22,81%. Además, ofertará por el 10,69% que está listado en bolsa. A pesar de no tener la mayoría accionaria, se espera que GE Money tenga una gran influencia sobre la operación de Colpatria. Así lo ha hecho en otras alianzas en la región, como la que mantiene con el Banco de América Central BAC, el cual adquirió en mayo de 2005.

En el primer año, las utilidades de BAC crecieron alrededor del 20%, gracias a la incorporación de novedosos productos, como préstamos de bajo monto (US$150 - US$1.500) a segmentos y clientes no bancarizados, con una tarjeta débito, productos con tasas más altas, pero no pagan cuota en caso de quedar desempleados, financiación masiva a universitarios que cancelan luego de terminar la carrera, mecanismos que les permiten a profesionales independientes —como dentistas y cirujanos— financiar a sus clientes, entre otros. Además, entró a sitios no tradicionales para la banca en ese país como supermercados y tiendas. Todo ello apoyado en una plataforma tecnológica de punta y con una introducción paulatina de su marca GE Money en ciertos productos.

De hecho, lo de BAC fue una operación muy similar a la de Colpatria. En ese joint venture, GE se hizo al 49,9% de BAC, un banco con US$3.600 millones de activos y líder en la emisión de tarjetas de crédito.

A diferencia de grandes bancos que compran la entidad y entran solos a un país, GE Money prefiere ingresar con socios que tengan la experiencia, conocimiento y presencia en el mercado local. Y eso era Colpatria. Un banco con más de US$2.400 millones en activos, 139 sucursales y 375 cajeros automáticos para atender a más de un millón de clientes y el segundo mayor emisor de tarjetas de crédito. Y lo más importante, un banco concentrado en el negocio de cartera que representa el 77% del activo y no en el manejo de las inversiones.

"Colpatria es el mejor socio de GE Money en su estrategia de expansión en mercados de alto crecimiento, como Latinoamérica. Encontrar un socio local es fundamental, porque entrar solo a un nuevo mercado es imposible", afirma Edmundo Vallejo, presidente y director general de GE Money - Latinoamérica.

Así, este nuevo paso en la consolidación e internacionalización del sector financiero colombiano marca también el regreso al país de GE, la segunda compañía más grande del mundo por capitalización de mercado, presente en actividades industriales como generadores de energía, motores para aeronaves, equipos de medicina y sectores como medios, entre otros. Además, es una de las más admiradas en Estados Unidos por su fortaleza corporativa. La gran tarea es volcar todos estos valores y cultura corporativa a Colpatria y al sector financiero del país.

Socios ideales

Los accionistas de Colpatria estaban en busca de un socio estratégico para enfrentar la mayor competencia, pero no querían hacer una venta inmediata pues consideraban que el país tenía un potencial muy grande por su bajo nivel de bancarización y, por tanto, el banco tenía un alto potencial de crecimiento por su buen posicionamiento. Por esto, no llegaron a acuerdos con otras entidades con las que negociaron, como el Scotia Bank de Canadá, el Hongkong and Shanghai Banking Corporation Limited (HSBC) y con algunos bancos nacionales, con los que cuestiones legales fueron el impedimento.

Por su parte, GE Money estaba en busca de un socio local para entrar a uno de los pocos países pendientes por penetrar (ver recuadro) y el cual hasta hace pocos años estaba por fuera del radar de sus inversiones, pues desde la salida de GE hacia finales de los 90, ante el secuestro de uno de sus funcionarios, tenían prohibido pisar Colombia. Hace 3 años, uno de sus funcionarios, el chileno Ricardo Huepe, inició el due diligence del país y comenzó a mirar las oportunidades. Sin embargo, lo que se había vendido —como Bancafé y Granahorrar— no tenía el perfil que ellos requerían y, además, querían un socio, no comprar.

A pesar de estas coincidencias, la búsqueda del socio estratégico para Colpatria, que llevaron a cabo Credit Suisse e Inverlink, tardó más de un año. Fue una negociación sumamente difícil y, de hecho, estuvo a punto de romperse en septiembre, pues no se trataba de una venta sino de la conformación de una sociedad. De ahí la figura escogida, un joint venture (una operación de riesgo compartido a largo plazo), que es el primero de este tipo que se realiza en el sector financiero.

La dificultad de la figura radica en que va a haber una relación de largo plazo entre los dos socios, por lo que se tiene que dejar claro desde el principio cómo va a funcionar esa sociedad. Se discutieron todos los cambios en los procesos del banco, desde el entrenamiento del personal hasta el lavado de activos. Además, como GE Money entrará inicialmente como minoritario, se negociaron todos los derechos de veto que tendrá y cómo ejercerá su influencia en la nueva sociedad.

Aquí lo más importante es que los derechos serán los mismos que tendría Colpatria en caso de que GE, quien puede comprar otro 25% en 2012, decida volverse mayoritario. Todo lo que hay para uno, mañana será para el otro, lo cual garantiza el equilibrio.

La alianza no implicará cambios en la marca ni en el nombre del banco, un activo muy valioso. Además, la administración sigue siendo de Colpatria y los directivos del banco han dicho que mantendrán los empleados de todos los niveles. Sin embargo, GE Money tiene la facultad de sugerir algunos nombres, como el oficial de cumplimiento. Además, el movimiento del personal a futuro dependerá de cómo vayan absorbiendo la nueva cultura corporativa. El nuevo socio también tendrá 3 puestos de 7 en la junta directiva.

Esta nueva jugada se une a otras recientes, como la llegada de JP Morgan, la de HSBC por la compra de Banistmo Panamá y la consolidación del BBVA con la compra de Granahorrar, lo cual muestra que el sector financiero y el país están nuevamente en la mira de las grandes entidades del mundo. A pesar de la fuerte consolidación y la llegada de estos gigantes, la participación de la banca internacional aún es baja, comparada con la de otros países de la región, lo cual aumenta los rumores sobre nuevos movimientos, a pesar de que el margen de maniobra es cada vez menor.

En el nuevo panorama del sector financiero, Davivienda es una de las entidades mejor perfiladas para su adquisición por un inversionista internacional, pues se consolidó como el tercer grupo financiero local (después de Bancolombia y el Grupo Aval) ya que los bancos nacionales que quedan son el BCSC, un banco de nicho, y el Banagrario que es estatal. Todo dependerá de qué quieran los dueños.

Entre los internacionales, BBVA es el banco con mayor presencia seguido por Citibank y GE Money. Los otros bancos internacionales, como Santander, HSBC, de Crédito, Sudameris y ABN Amro, tienen participaciones pequeñas. La pregunta es qué tan cómodos están hoy estos bancos con su participación en el país. No hay muchas opciones para moverse.

Lo más importante es que la mayor competencia en la banca se traduzca en su eficiencia y, por tanto, en más opciones novedosas de crédito a menores tasas para clientes individuales y empresas.
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