| 7/1/1995 12:00:00 AM

Un mercado difícil

De no ser por los fondos de inversión de capital extranjero, el ajuste del precio de las acciones hubiera sido mayor.

A pesar del incremento sostenido de las tasas de interes del sistema financiero colombiano durante el primer semestre del año, y del debilitamiento de la confianza en los mercados bursátiles de América Latina por parte de los inversionistas internacionales, producto de la crisis financiera que estalló en México a fines de 1994, los fondos de inversión de capital extranjero siguen interesadas en adquirir acciones de empresas colombianas.

En lo corrido de 1995 la Supervalores ha autorizado a nueve fondos adicionales para que inicien operaciones en el país, con lo cual asciende a 117 el número de fondos de inversión de capital extranjero que pueden invertir en el mercado de valores colombiano. De éstos, 15 corresponden a programas de recibos de depósito, que es el tipo de fondos que ha mostrado el mayor dinamismo en el crecimiento de su portafolio en los últimos años; los fondos de programas de recibos de depósito son patrimonios constituidos con los aportes de los inversionistas extranjeros que han adquirido en el exterior títulos representativos de acciones emitidas por una empresa colombiana. "Estos títulos son más conocidos como ADRs (American Depository Receipts) y GDRS (Global Depository Receipts)", señala Natalia Arango, gerente de estos productos, de Cititrust.

Puesto que el ritmo de crecimiento del saldo de este tipo de fondos ha sido superior al de los fondos institucionales, su participación en el portafolio total ha venido en aumento. Hace dos años, cuando se utilizó por primera vez este instrumento para atraer la inversión extranjera de portafolio con acciones preferenciales del Banco Ganadero y la Corporación Financiera del Valle-, su participación alcanzó el 44%. A fines del año pasado representaba ya el 64% de los fondos extranjeros.

Según cifras preliminares de la Superintendencia de Valores, entre enero y mayo de este año los saldos de los portafolios de los fondos de capital extranjero mostraron una evolución positiva. El saldo de los fondos institucionales e individuales llegó a US$318 millones, mientras el de los fondos de programas de recibos de depósito alcanzó la suma de US$498 millones. El portafolio total representa más del doble de lo que tenían invertido los fondos extranjeros en mayo del año pasado. Aun así, el saldo de este portafolio frente a la capitalización bursátil, estimada en mayo en US$16,026 malones, no alcanza una participación del 1%. Esta situación contrasta con la registrada en México antes de la crisis. En septiembre del año pasado, el saldo del portafolio de los fondos de capital extranjero representaba el 10% de la capitalización bursátil en el mercado mexicano. No es para menos, si se tiene en cuenta que en la época de auge de la bolsa mexicana, entraron anualmente más de US$3,000 millones por concepto de inversión extranjera de portafolio.

Puesto que los mecanismos de mercado facilitan una liquidación prácticamente inmediata de las Inversiones, los efectos de la crisis mexicana se propagaron con mayor rapidez en aquellos mercados bursátiles con altos grados de penetración del capital extranjero. En efecto, los ' índices de las bolsas de Chile, Argentina y Perú registraron una fuerte caída, al igual que la mayor parte de las cotizaciones de ADRs en la Bolsa de Nueva York. la baja participación de los fondos extranjeros en Colombia contribuye a explicar por qué la crisis mexicana no tuvo mayores efectos en el mercado nacional.

En efecto, la participación de los fondos de capital extranjero en el volumen de las transacciones de acciones es bastante reducida. Las transacciones de los fondos en las operaciones de acciones en la Bolsa de Bogotá, que es la más empleada por estos inversionistas, representaron apenas el 20% del volumen total en 1994. En los últimos meses, este porcentaje ha tendido a caer. Según Paul Weiss, comisionista de fondos extranjeros de Corredores Asociados, '7a evolución del volumen del portafolio de los fondos guarda una relación con el comportamiento de los índices de precios de las acciones," los cuales, en términos generales, han venido deteriorándose. De hecho, algunos analistas consideran que de no ser por la demanda de acciones por parte de los fondos de capital extranjero, el ajuste del precio de las acciones hubiera sido mayor.

No obstante, "el principal obstáculo para el desarrollo de los fondos extranjeros en Colombia llene que ver con el tamaño y otras características del mercado accionario local," agrega Weiss. En efecto, todo indica que los incentivos tributarios a la inversión en acciones y los ajustes por inflación, que han encarecido el financiamiento de las empresas por medio del endeudamiento, no han logrado el efecto esperado de ampliar la oferta de acciones.

La inversión extranjera a través de operaciones en bolsa estuvo prohibida en el país durante muchos años. Sólo a partir de 1979 (Ley 79) se abrió la posibilidad de constituir fondos con recursos externos para la inversión en algunos instrumentos bursátiles aunque con severas condiciones restrictivas. Hubo que esperar hasta comienzos de los noventa para que el gobierno formulara, en el marco del programa de apertura comercial, una política de fomento a la inversión extranjera. En la Ley 9 de 1991 se establecieron los principios cambiarios sobre los cuales se diseñó el "Estatuto de Inversiones Internacionales" (Resolución 51). Tales principios son tres: igualdad en el troto para los inversionistas extranjeros frente a los nacionales; universalidad, en el sentido de que la inversión foránea es admitida en casi todos las sectores de la economía; y, automaticidad, la cual implica que los inversionistas extranjeros no requieren una autorización especial para invertir en el país, salvo algunos casos como el de los fondos Institucionales de capital extranjero, los cuales deben obtener una autorización previa a la inversión de parte de la supervalores.

En cualquier caso, las inversionistas del exterior deben registrar su inversión en el Banco de la República con el fin de garantizar sus derechos de giro. Además de liberar los derechos cambiarios, la Ley 9 estableció una garantía de estabilidad de tales derechos.

El Estatuto de Inversiones Internacionales definió el régimen de la inversión extranjera en portafolio, así como el de las inversiones directas e indirectas de capital del exterior. En cuanto a la primera, estableció que toda inversión de portafolio debía realizarse por medio de un patrimonio constituido en el exterior o en Colombia, con los recursos aportados por una o más personas con el fin de realizar transacciones en el mercado público de valores. Estos patrimonios son justamente los fondos de inversión extranjera. los cuales podrían ser de dos tipos: individuales o institucionales. Los fondos institucionales son aquellos conformados por una pluralidad de inversionistas ya sea personas naturales o empresas. Los demás fueron considerados individuales.

Más tarde (Resolución 56), se abrió la posibilidad de constituir fondos que agruparan un número indeterminado de subcuentas. Un fondo de esta naturaleza cumple la misma función que un bus al cual puede subirse y bajarse libremente cada pasajero. Por esta razón, a este tipo de fondos se les conoce como cuentas ómnibus. En el listado de fondos aprobados para operar en Colombia existen vados de este tipo. Barng Securides, James Capel y Bear Steams fueron las primeras firmas estadounidense, que obtuvieron autorización de la Supervalores para establecer un fondo ómnibus en el país. Si bien la mayor parte de este tipo de fondos proviene de Estados Unidos, no faltan los provenientes de otros países como Inglaterra o Australia. Si se considera que cada subcuenta funciona como un fondo independiente, el número total de fondos de capital extranjero autorizados para realizar operaciones en el país supera los 117.

Por supuesto, los fondos que tienen la mayor capacidad de movilización de recursos son los institucionales y los ómnibus. Estos fondos, a diferencia de los individuales, deben tramitar una autorización ante la Supervalores. antes de invertir en el país. Para efectos de esta autorización, los fondas ómnibus reciben el mismo tratamiento que los institucionales. Tal autorización puede solicitarla su representante legal o su apoderado. Esta última figura es la de uso más común en Colombia, donde algunas firmas de abogados se han especializado en atender a los fondos de capital extranjero. Es el caso de Gómez Pinzón de Asociados, que es una de las firmas con mayor experiencia en la materia.

Los conceptos favorables de la entidad de vigilancia implican dos condiciones para los fondos extranjeros. De un lado, se les autoriza a

invertir hasta determinada cantidad y, de otra, se les otorga un plazo de seis meses dentro del cual deben iniciar inversiones. Sin embargo, en caso de que el capital autorizado resulte insuficiente para un fondo determinado u bien, éste necesite una prórroga en el plazo de inversión en espera de mejores condiciones en el mercado, el apoderado del fondo puede presentar una solicitud en este .sentido. En la lista de 117 fondos autorizados para operar en Colombia figuran aquellos que tienen registrada alguna inversión, pero, además, aquellos a los cuales no se les ha vencido aún el plazo para iniciar operaciones. Por este motivo, no tendría sentido dividir el saldo del portafolio de los fondos entre el número de éstos, para obtener un promedio de la inversión registrada por fondo. Lo que sí puede calcularse en un indicador de cuánto representa el saldo del portafolio frente a la inversión autorizada total. Según cifras de la Supervalores, en mayo los fondos de valores regir tratan un capital autorizado de US$2.977 millones, de donde resulta que su portafolio total (US$ 816 millones) representa apenas la cuarta parte de lo que están autorizados a invertir. Cabe preguntarse si este hecho es indicativo del enorme potencial de los fondos, o más bien de su desaliento.

La administración en el país de los fondos de capital extranjero puede ser ejercida por sociedades fiduciarias o comisionistas de bolsa. Aunque el Estatuto contempla la posibilidad de que el fondo sea organizado en el país, hará ahora ninguna fiduciaria o comisionista de bolsa 5 de que ha medido a hacerlo. Para todos los asuntos derivados de la inversión, el administrador local de un fondo extranjero es su representante legal en el país. En la práctica, los administradores locales de los fondos son a la vez los custodios de los títulos que el administrador internacional decide comprar o vender en el país. Si bien existe la posibilidad de que la custodia de dichos valores sea otorgada a una sociedad distinta al administrador del fondo en el país, esto es poco frecuente.

Debido en parte a las ventajas derivadas de que el custodio en el mercado nacional guarde una relación con el "global custodian" del fondo extranjero correspondiente, muchos de los fondos aprobadas de este tipo autorizados son administrados en Colombia por Cititrust. Para Johanna Blesgraeft, gerente de tendos extranjeros de esta fiduciaria, la concentración de la administración de los fondos en Cititrust obedece, además, a una cuestión tecnológica. Cierto o no, son contados los fondo, que son administrados en el país por otras sociedades. Entre los administradores de los contados fondos individuales existentes sobresale Piduanglo. Según su gerente, Santiago Jaramillo, el hecho de que el administrador local guarde relación con un banco internacional es una "garantía de tranquilidad para los inversionistas "

Hay un aspecto importante de la operación de los fondos extranjeros en el país que no ha sido mencionado hasta el momento , Se trata de las restricciones que limitan su acceso a las inversiones en papeles de renta fija. De una parte, los fondos institucionales no pueden invertir en valores emitidos por entidades financieras como son los CDTs más del 20% de su inversión registrada. De otro lado, no están autorizados para invertir en títulos colocados por el Banco de la República con el fin de realizar operaciones de mercado abierto. Como quien dice, tampoco pueden invenir en títulos de participación. la razón de esta restricción es que las autoridades han considerado que no es deseable la apertura de par en par del mercado bursátil al capital especulativo. En 1992 se dio la paradoja de que estaban entrando capitales especulativos, que el Banco de la República tenía que esterilizar con costosas operaciones de mercado abierto. Se decidió entonces restringir el portafolio de inversión de estos capitales. El mercado natural de los fondos es el de las acciones, siempre y cuando no lleguen a poseer el 10% o más de las acciones con derecho a voto en circulación de una sociedad.

Es de anotar que los fondos de inversión extranjera no son los mismos "fondos país". Esta es una confusión frecuente. Los administradores internacionales de este tipo de fondos destinan la totalidad de su portafolio a invenir en determinado país, en vez de distribuirlo entre cieno número de países. En el caso colombiano, 'sólo está operando un fondo país', señala Rodrigo López, gerente de Coneval. Se trata de Colombian Investmem Company, que es administrado en el exterior por la sociedad inglesa Forcign & Colonial Enrerging Markets Fund.

En síntesis, a pesar de la reducida participación de los fondos de capital extranjero en los volúmenes transados en acciones en el país, la entrada de capitales del exterior ha contribuido a enriquecer las alturas de las actividades bursátiles en Colombia. Sin embargo, hay una intensa agenda por desarrollar con el fin de que se amplíe la oferta de acciones, que es el principal obstáculo al desarrollo de los fondos extranjeros en el país.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?