| 5/1/1993 12:00:00 AM

Todo tiempo pasado fue mejor

DESPUÉS DE duplicarse durante dos años consecutivos el volumen de transacciones de las bolsas, en este año la cosa pinta menos boyante. Incluso la situación puede traer dolores de cabeza a varias firmas corredoras que han presupuestado costos sobre la base de ingresos crecientes por concepto de comisiones. Es previsible en este año un menor volumen en un entorno donde hay más firmas. Una combinación de factores no apta para cardíacos. Durante el primer trimestre de 1993 el movimiento total de valores cayó en un 9% con respecto a igual período de 1992. Las transacciones de acciones disminuyeron en un 51%, mientras que las relacionadas con los papeles del Banco de la República lo hicieron en un 41%. Esto sin contar los efectos de la inflación.

Lo único que se salva en materia de mayor volumen son los bonos privados, donde se observa una creciente actividad, los títulos de apoyo cafetero y los bonos y papeles de la Tesorería General de la Nación.

Hay que recordar que buena parte del boom de las transacciones de Bolsa durante 1991-1992 se debió al aumento inusitado de las reservas internacionales propiciado por el ingreso masivo de divisas y por el estancamiento de las importaciones. Pero esta situación cambió radicalmente a partir del segundo semestre de 1992. Con la caída en las tasas de interés se frenó el ingreso de divisas y con la apertura se aceleraron notablemente las importaciones.

En consecuencia, las reservas internacionales ya no están generando excedentes que deben congelarse con operaciones de mercado abierto del Banco de la República. Poco a poco las autoridades monetarias han introducido orden en el mercado del dinero, registrándose una tendencia clara hacia una menor liquidez. No es difícil proyectar una tendencia similar para lo que resta del año.
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