TES, todos perdieron

| 10/18/2002 12:00:00 AM

TES, todos perdieron

La banca perdió $140.382 millones por la crisis del mercado de deuda pública. Entonces, ¿cómo hizo para dar utilidades?

La turbulencia en el mercado de deuda pública, que se registró entre julio y agosto pasado, dejó una honda huella en la banca, aunque no tan profunda como se podría haber pensado dada la magnitud de la crisis que se desató con los papeles del gobierno. Aunque los bancos perdieron $161.477 millones por la desvalorización de sus portafolios y el cambio en las normas de valoración que ordenó la Superintendencia Bancaria, sus utilidades finales apenas cayeron 6,6% respecto a julio, al llegar a $544.853 millones.



Sin embargo, no se puede desestimar el impacto de la alta exposición que tenían en Títulos del Tesoro (TES), ya que las pérdidas por este solo concepto llegaron a $140.382 millones, cerca del 26% de las utilidades que registró el sector.



Pero la pérdida de confianza en los papeles del gobierno no se dio solo internamente. También afectó los papeles de deuda pública que colocó en el exterior. La caída en el valor de los bonos yankees, que son un componente importante del portafolio de inversiones de la banca, les ocasionó a los bancos pérdidas por $5.067 millones. El efecto de esta desvalorización habría podido ser más alto, pero la mayor devaluación de agosto mitigó el aumento en los spreads (diferencia en la tasa de interés frente a los bonos del Tesoro de Estados Unidos) de estos papeles que emite el gobierno colombiano en el exterior. De no haberse presentado un aumento de 3% en la tasa de cambio, la pérdida en el portafolio de los bonos yankees habría podido ser de alrededor de $25.000 millones. Por supuesto, los más beneficiados fueron los bancos que tenían dentro de su portafolio una alta participación de yankees, como Bancolombia, BBVA Ganadero, Santander y Bogotá.



Además de las pérdidas generadas por los movimientos del mercado, el cambio en las normas de valoración hizo que la banca tuviera que reducir en $19.917 millones el valor de su portafolio. Esta situación se presentó porque la Superbancaria facultó a los bancos para que por una única vez hicieran una recomposición de su portafolio para diversificarlo y prevenir pérdidas futuras esperadas. Además, la norma obligó a valorar a precios de mercado los bonos yankees.



Los otros factores



Además del efecto cambiario, hubo otros factores que evitaron que las pérdidas por los movimientos de mercado en el portafolio de deuda pública se reflejaran tan directamente en el resultado final del sistema financiero.



Si se analiza en detalle el estado de pérdidas y ganancias de los 27 bancos, se observa que el aumento en el margen neto de intereses, ingresos por servicios financieros y los ingresos por ventas y dividendos de inversiones lograron compensar, de cierta manera, la caída de los TES y de los yankees.



Mientras la banca nacional perdió $87.600 millones en su portafolio de inversiones, ganó $324.000 millones por estos conceptos. Y, precisamente, por el buen manejo que hizo de estos rubros, sus utilidades finales son mejores que la de la banca extranjera.



En los bancos internacionales, las ganancias de $29.000 millones en estos tres rubros no fueron suficientes para mitigar la pérdida de $47.700 millones en la desvalorización del portafolio. Al final, mostraron un saldo en rojo en su balance en lo corrido del año de $52.800 millones.



El aumento en el margen neto de intereses, diferencia entre los intereses recibidos por prestar y los intereses pagados por captar, le generó a toda la banca $266.000 millones durante agosto. Sin embargo, un punto llama la atención: mientras el margen neto de intereses aumentó un 16,3% durante el último mes, la cartera solo creció 0,8% en el mismo período. El margen creció, entonces, por un leve aumento en los recursos que está colocando la banca, pero sobre todo gracias a la mayor diferencia entre las tasas de captación y colocación.



Los ingresos por este concepto ayudaron a mitigar las pérdidas por la desvalorización del portafolio de inversiones. Sin embargo, es claro que los mayores ingresos del sector bancario provienen de actividades diferentes a su labor de intermediación. Si se mira la composición del margen operacional de la banca, se observa que el 60% de este indicador proviene del margen neto diferente a intereses (valorización de inversiones, servicios financieros, ingresos por venta y dividendos de inversiones, divisas, derivados, etc.) y solo el 40% a su negocio principal, el margen neto de intereses.



Los afectados



Con la caída en el precio de los TES, los bancos más afectados fueron los que tenían una alta posición en estos papeles en su portafolio y, además, tenían una alta proporción de negociables, pues tuvieron que valorizarlos a precios de mercado. Los que tenían TES al vencimiento, es decir, como inversión permanente y no para transarlos, se vieron menos afectados porque estos deben redimirse a precio de adquisición y, por tanto, no oscilaron con la crisis de agosto.



Si bien Bancolombia registra las mayores pérdidas en el portafolio ($37.220 millones), solo $18.000 millones corresponden a la caída por el mercado de TES y yankees. El resto es efecto de la recomposición que hizo de su portafolio de yankees, ajustándose a la autorización que dio la Superbancaria. Estas pérdidas habrían podido ser mayores, porque la entidad tiene prácticamente el 19% de los títulos negociables del mercado. Sin embargo, según explicó el mismo banco, esto se debió a que durante el año subvaloró el precio de los TES, por lo cual diluyó las pérdidas a lo largo del primer semestre. La Superbancaria consideró que esta práctica, si bien no es ilegal, es poco ortodoxa, por lo cual decidió prohibirla.



El Banco Agrario, por su parte, presentó pérdidas por $24.465 millones, que corresponden prácticamente en su totalidad a las oscilaciones del mercado de deuda pública. Entre los privados que más perdieron también está el Banco Popular, y entre los extranjeros el Santander y el BBVA (información detallada por entidad en www.dinero.com).



Todos los intermediarios que tenían TES en su portafolio, perdieron. El negocio de tesorería, y en general el de la banca, conlleva riesgo. Por eso, es tan importante conocerlos y medirlos. En este sentido va encaminada toda la reglamentación que ha hecho la Superbancaria, y es necesario que haya transparencia en la información que se le da al mercado sobre la composición de los portafolios del sector financiero y sus filiales.



La reciente crisis de los TES demostró que al gobierno le faltó supervisión para anticipar el problema, pero también que es necesario diseñar mecanismos de cobertura para estos papeles. Y al sector financiero, le recordó que no hay papeles sin riesgo.



Al parecer, todos aprendieron la lección.
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